Maria Eugènia Gay, decana del ICAB: “La abogacía es una profesión esencialmente libre e independiente”

Publicado el viernes, 22 septiembre 2017
Maria Eugènia Gay, decana del ICAB

Maria Eugènia Gay, decana del ICAB

Carlos Capa / @capa_carlos

El pasado 28 de junio María Eugènia Gay, abogada civilista, se alzaba con el triunfo en unas reñidas -como todas- elecciones al decanato del Ilustre Colegio de la Abogacía de Barcelona (ICAB). Firme en la defensa de la independencia de la abogacía, siente cercana a la sociedad a la que sirve la profesión.

Inicia su mandato la decana en un momento en el que a las reivindicaciones propias, como la mejora y dignificación del turno de oficio o la organización y cuotas colegiales, se suman elementos como el pedregoso camino por el que discurre la digitalización de la Justicia, el intrusismo profesional, la escasez de medios materiales o el proceso independentista.

Generosa con su antecesor Oriol Rusca y con sus competidores en las elecciones, a los que tiende la mano, se muestra orgullosa de sumarse a otras mujeres como las presidentas del CGAE, de la CEAJ o a la decana del ICAM en dirigir las principales instituciones de la abogacía española.

Lawyerpress (LP): ¿Cuáles son su primeras impresiones y sus proyectos inmediatos después de acceder hace pocas semanas al decanato del Ilustre Colegio de la Abogacía de Barcelona?

Maria Eugènia Gay (MEG): Queremos emprender con urgencia la rebaja de las cuotas colegiales, asociada a un cambio en la póliza de responsabilidad civil. Son dos demandas muy presentes entre los colegiados.

También garantizar la defensa del derecho de Defensa, centrándonos en el Turno de Oficio, la formación y la cercanía y amparo del ICAB a todos sus colegiados para que puedan ejercer con todas las garantías la profesión

LP: El reciente proceso electoral ha sido competido, podríamos decir hasta reñido. ¿En qué situación está el ICAB tras las elecciones celebradas en junio?

MEG: Siempre un proceso electoral refuerza las instituciones. El hecho de la elevada participación de candidatos, que han sido siete con todos sus equipos, es muy valorable, aunque es cierto que la participación en la votación, en todos los colegios en general, no solo en este, no sobrepasa el 20 ó 25 por ciento.

En el ICAB siempre ha imperado el respeto a la institución y a sus cargos representativos, y eso hay que manternerlo y preservarlo. No podemos más que tender la mano para que todos puedan incorporarse al proyecto y participar en sus comisiones, debates, etc. Esta es la casa de todos.

LP: ¿Cómo valora el mandato de su antecesor Oriol Rusca, durante cuyo mandato se vivieron situaciones difíciles en la abogacía?

Oriol Rusca ha sido un decano muy cercano y muy comprometido con la abogacía. Ha conocido los problemas reales de la profesión y eso se ha notado. A mí no me queda más que agradecerle – como hice en mi toma de posesión- a él y los diputados y diputadas de su Junta su dedicación y su vocación de servicio.

LP: ¿Cuáles son sus reivindicaciones acerca del Turno de Oficio y la Justicia gratuita?

MEG: Sobre todo queremos reivindicar la figura del abogado, de la abogada, del Turno de Oficio que prestan un servicio importantísimo a quienes tienen menos recursos y más lo necesitan. En relación a ello queremos una mejora de sus retribuciones, que se ajusten a su responsabilidad y su trabajo. Es cierto que en Cataluña existen unas condiciones mejores que en el resto de España, aunque no estamos en lo deseable. Los pagos en Cataluña son puntuales y no sufrimos los retrasos inadmisibles que suceden en otros lugares.

El ICAB va a pedir una mejora de los módulos y la regularización de las guardias, para que se nos faciliten los atestados en el momento y facilitar el trabajo de los compañeros haciendo que las guardias no se extiendan innecesariamente y sin remuneración.

El Colegio va a velar por la máxima calidad del servicio con iniciativas como una aplicación móvil a través de la que se pueda notificar y acceder a todos los elementos relacionados con la importantísima función que les encomienda la Constitución Española.

LP: Las tecnologías han irrumpido en el día a día de la abogacía. Los ciudadanos reclaman mejor accesibilidad digital a los servicios públicos ¿Cuándo tendremos una verdadera Justicia Digital?

MEG: Hace demasiados años que oímos hablar de la digitalización de la Justicia y no llega. La abogacía debe reivindicar un paso firme para avanzar de verdad. La problemática de LexNet ha sido bochornosa para la Administración de Justicia: que a mí me hubiera dado vergüenza cometer un error como este, que incluso se aprovechó algunos compañeros para intentar ver expedientes de otros.

La abogacía no lo puede tolerar. Hay que exigir responsabilidades y seriedad. En el ICAB vamos a crear una Comisión Delegada de la Junta Gobierno para la Transformación Digital, no solo para ayudar y promover la digitalización de la justicia, en la que también está trabajando la Conselleria de Justicia. Vamos a facilitar el acceso a la información colegial a través de teléfonos y tablets.

LP: ¿Hay que estimular a los políticos para que la Justicia deje de ser, presupuestariamente, la hermana pobre de los servicios públicos?

MEG: Una de las principales reivindicaciones va a ser mejorar la inversión en Justicia que en comparación con otros países es ridícula. Los juzgados están colapsados, los procesos tienen una temporalidad imprevisible y mejorarlo requiere mayor inversión. Es inadmisible el colapso existente: hacen falta más medios, más juzgados, y la responsabilidad es del Ministerio de Justicia.

LP: ¿Necesitamos una abogacía menos litigiosa y más preventiva?

MEG: Sin duda. Cuanto más fomentemos la resolución alternativa de conflictos menor será la litigiosidad. Si el Ministerio de Justicia se tomara de manera más seria fomentar la mediación y al arbitraje los juzgados estarían menos colapsados.

No parece, según las últimas declaraciones, que la apuesta del Ministerio sea esta. Da la sensación de que el arbitraje y la mediación están en segundo plano. La sociedad debe ser consciente de las ventajas de estos instrumentos.

LP: ¿Cuál es la posición del ICAB ante el proceso independentista y el pretendido referéndum?

MEG: El Colegio lo forman 24.000 colegiados, cada uno con su propia ideología, y no puede alzarse como la voz de una sensibilidad o de una interpretación u otra. El ICAB no va a tener otra posición más que ser la máxima expresión de la democracia y, por supuesto, el respeto a la legalidad y las leyes. Los políticos tienen que actuar con responsabilidad y seriedad y afrontar el problema. La falta de diálogo de los políticos colocan a los integrantes de la sociedad civil en una situación de inseguridad.

LP: ¿Siente ustedes la cercanía de la sociedad?

MEG: Si. Percibimos una satisfacción de la sociedad con sus abogados. Hay una aceptación notable de la ciudadanía con la abogacía, quizás no así con la Justicia.

LP: Recientes casos como el de la madre de Granada o las críticas al que fue abogado defensor de uno de los terroristas que participó en los recientes atentados han llevado a la abogacía a alzar la voz sobre el respeto a su función ¿Qué opina?

MEG: La ciudadanía y sobre todo los políticos tienen que reconocer que la abogacía es una profesión independiente. Es muy importante que la política no instrumentalice la abogacía que es, esencialmente, independiente y libre y que garantiza el derecho de Defensa de todos los ciudadanos. También hay que denunciar casos gravísimos de intrusismo, como el que hemos visto en el caso de Juana Rivas. Solo los abogados pueden garantizar el derecho de Defensa.

LP: Las grandes instituciones de la abogacía, como el Consejo General de la Abogacía o el Colegio de Abogados de Madrid y ahora el de Barcelona están hoy regidos por mujeres ¿Han conseguido las mujeres llegar al lugar que les corresponde?

Estamos llegando. Me siento orgullosa, pero todavía somos pocas en llegar a estos cargos de responsabilidad. En relación al número de mujeres de la profesión resulta preocupante que en el Consejo de la Abogacía Catalana, de catorce decanos solo haya dos mujeres, o una veintena en el conjunto de la abogacía española. Queda mucho por recorrer y nosotras debemos ayudar a otras compañeras a cruzar el camino. No es imposible y debemos lucharlo. Debemos reivindicar también una mayor presencia de las mujeres en los puestos de responsabilidad de los grandes despachos.

Sobre el autor

Periodista jurídico. Autor de Vida Jurídica en Cinco Días y Director de Lawyerpress TV.

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