Catalá acusa al PSOE de “crear humo” sin pruebas tras ser reprobado por el Congreso

Publicado el miércoles, 17 mayo 2017

Rafael Catalá sesión de control Congreso diciembre 2016

Núria Ribas / @oikit

Es la primera vez que sucede. Que un ministro en ejercicio de su cargo sea reprobado por el pleno del Congreso de los Diputados. Y no cualquier ministro, nada menos que el de Justicia, Rafael Catalá. Junto a él, ha perdido la confianza de la Cámara Baja el Fiscal General del Estado, José Manuel Maza, y el Fiscal Jefe Anticorrupción, Manuel Moix.

La reprobación, presentada por el PSOE y apoyada por todos los grupos parlamentarios excepto el del PP, no tiene validez jurídica ya que no es vinculante, no obliga al presidente del Gobierno a destituir a Catalá al frente de la cartera de Justicia. Ni tampoco obliga a este a cesar ni a Maza ni a Moix. Pero tiene un alto valor simbólico y político. Y deja muy tocada a la cúpula del estamento judicial y a parte del ejecutivo. El tercer poder, el legislativo, denuncia a través de esta reprobación una supuesta falta de separación de poderes entre los dos primeros estamentos.

Ninguno de los tres [Catalá, Maza y Moix] tienen legitimidad para seguir en su cargo”, espetaba antes de la reprobación el portavoz socialista en el Congreso, Antonio Hernando. “Le pedimos al Gobierno que los cese de inmediato de sus funciones”. Desde Podemos se va más allá y, aunque apoyaron la reprobación, creen que “no sirve de nada, se queda corta. Es mucho más efectiva la moción de censura. El PSOE debería reconsiderar su rechazo a la moción que presentaremos y no repetir lo que los socialistas ya hicieron durante la investidura: permitir que el PP siga en el Gobierno”, reclamó Irene Montero, portavoz de Podemos en la Cámara Baja.

Lo cierto es que el malestar de la oposición con el ministerio fiscal y con el propio ministro de Justicia se inició ya con la renuncia de la anterior fiscal general, Consuelo Madrigal, al, supuestamente, negarse a realizar algunos nombramientos de fiscales que le ‘sugirió’ Catalá. Su sustituto fue José Manuel Maza que, de este modo, llegó al frente del ministerio fiscal bajo sospecha. Maza ha comparecido, en su breve mandato, hasta tres veces en sede parlamentaria para dar explicaciones sobre diversas decisiones tomadas, especialmente sobre destituciones y nombramientos de fiscales anti corrupción.

Precisamente uno de estos nombramientos, el del Fiscal Jefe Anti corrupción, Manuel Moix, desató una nueva polvareda. Supuestamente, Maza estaba avisado de que los ahora imputados por la operación Lezo (la causa que mantiene en prisión, entre otros, al expresidente de la Comunidad de Madrid, Ignacio González, y por la que se ha imputado, entre otros, a empresarios como Villar-Mir) ‘preferían’ a Moix como fiscal jefe anticorrupción. Y aun así, lo nombró responsable máximo de la fiscalía en este campo.

Tampoco ayudaron los mensajes que el ministro Catalá mandó a González. De hecho, el motivo oficial de la reprobación que ayer vio luz verde en el Congreso es el de “entorpecer la investigación de destacados casos de corrupción”.

Total apoyo de Rajoy

Que la reprobación de ayer martes no surtirá ningún efecto práctico lo ha dejado claro esta mañana Mariano Rajoy en la sesión de control al Gobierno en el Congreso. Rajoy ha reiterado su confianza en los tres reprobados (de hecho, solo el ministro de Justicia depende de la confianza directa del presidente del Gobierno; el Fiscal General lo nombra y destituye el Gobierno en pleno y el Fiscal Jefe Anticorrupción no depende, en teoría, del poder ejecutivo).

El ministro Catalá también ha aprovechado la sesión de control para asegurar que no va a dimitir y para expresar su confianza en el fiscal Moix. Catalá, amargamente, ha espetado al PSOE que “están acusando de prevaricaciones gravísimas a servidores públicos. Injerencias, ninguna”. Para el ministro, “a ustedes [por el PSOE] no les importa nada la verdad, solo la falacia y crear humo. ¿Dónde están las pruebas?”, pregunta Catalá.

Sobre el autor

Periodista. Más de 20 años de experiencia en medios escritos y en comunicación política y corporativa. Periodismo jurídico, económico, político y cultural. Veraz siempre; parcial, también. @oikit

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