La Asociación de Letrados por un turno de oficio digno, ALTODO, se dirige en una
carta abierta a Joaquim Bosch, portavoz de JpD y al catedrático Ignacio
Villaverde, quienes en unas
declaraciones al periódico Información habían cuestionado la igualdad de los
reos ante la justicia por motivos económicos y la posibilidad de poder elegir
abogados de prestigios. Esta opinión ya había sido
contestada por la decana del Colegio de Abogados de Madrid, Sonia Gumpert, en un
artículo en el mismo periódico.
Reproducimos la carta abierta de ALTODO
CARTA ABIERTA AL PORTAVOZ DE JUECES PARA LA DEMOCRACIA, ITMO. SR. DON JOAQUIM
BOSCH Y AL CATEDRÁTICO DON IGNACIO VILLAVERDE
“No es lo mismo ser atendido por un abogado de oficio que por uno
que cobra 500 euros a la hora", afirma, al parecer, el catedrático Ignacio
Villaverde en un artículo publicado en el diario digital www.informacion.es
“Un imputado con mucho dinero para pagar un buen abogado puede
salir mejor parado del proceso que otro que no cuenta con medios….. contar con
un buen letrado es importante. Aunque en la teoría existe la igualdad formal, en
la práctica se dan situaciones desiguales derivadas de los recursos con
los que cuentan las personas", afirma, al parecer, el Magistrado Joaquim
Bosch en ese mismo artículo y diario…
El primero alude expresamente a los abogados de oficio,
comparándolos de forma negativa y peyorativa con los abogados de libre elección,
para apuntalar su tesis, según la cual el derecho a la tutela judicial efectiva
en condiciones de igualdad sería solo una quimera.
El segundo, no alude expresamente a los profesionales de oficio,
pero sí habla de “buen abogado” en contraposición con aquellos otros
profesionales que, al estar peor pagados, supuestamente desarrollarían una labor
de defensa de peor calidad que no garantizaría el principio de igualdad. ¿Está
pensando también el Sr. Magistrado, actual portavoz de la Asociación Jueces para
la Democracia, en los abogados de oficio? ¿Está de acuerdo dicha Asociación en
lo manifestado por su actual portavoz?
Frente a estas afirmaciones, nos preguntamos: ¿Tienen peor calidad
las sentencias que dictaron los magistrados durante los pasados años de
congelación salarial que las actuales? ¿Tienen peor calidad las sentencias que
dictan los jueces de instancia que las que pronuncian los magistrados de sala,
dado que las retribuciones de éstos últimos son superiores? ¿Cura mejor a los
enfermos un médico de pago que uno de la seguridad social? ¿O el criterio
económico solo es aplicable a los abogados?
Sr. Bosch y Sr. Villaverde: somos precisamente los abogados de
oficio, disponibles y en guardia todas las horas de todos los días del año,
quienes con nuestra profesionalidad, vocación de servicio, especialización y
formación continua garantizamos el principio de igualdad ante la ley de todos
los ciudadanos con independencia de que tengan o no medios para costearse un
profesional de libre elección. Les recordamos también que nuestros despachos
están abiertos para todos los ciudadanos, tengan medios o no los tengan, y que
por tanto, nuestros defendidos son unas veces justiciables sin recursos y otras
veces ciudadanos mas o menos pudientes. Nos limitamos a poner nuestros medios
personales y humanos, nuestra ciencia jurídica, a disposición de unos y otros.
Cuando ejercitamos nuestra labor de defensa, no distinguimos ni discriminamos
ni regateamos horas de trabajo en función de su origen o procedencia, del mismo
modo, queremos pensar, que un magistrado tampoco hace esa distinción, ni regatea
esfuerzos y dedicación porque su salario permanezca congelado.
Don Joaquím, Don Ignacio … les recordamos que a los abogados de
oficio las leyes nos exigen un especial celo y dedicación, así como una
especialización y formación continua, y que los Colegios profesionales velan
porque ese rigor normativo se cumpla, con rigurosas exigencias tanto para el
acceso al Turno de Oficio, como para su permanencia en el mismo, pues no en vano
existen en todos los Colegios Departamentos de Deontología y Normas Reguladoras
del Turno de Oficio que elevan los niveles de exigencia y celo profesional
incluso por encima de los que se exigen a los letrados de libre elección, sin
olvidar, como ya se ha dicho, que todo letrado de oficio es también, por la
cuenta que le trae, letrado particular. Y sin olvidar tampoco la experiencia del
letrado de oficio, acostumbrado a lidiar cotidianamente con multitud de asuntos
de toda índole.
Es precisamente por eso, que los abogados de oficio llevamos años
reivindicando que se nos aplique el principio de justo equilibrio de las
contraprestaciones, que se retribuya nuestro esfuerzo de forma digna, adecuada y
proporcionada al servicio de calidad que prestamos, y es precisamente por eso
por lo que, a ustedes dos, les exigimos RESPETO.
Sin otro particular,
LA JUNTA DIRECTIVA