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El pasado mes de noviembre tuvo lugar en Ginebra la 32ª reunión de ISAR
(International Standards of Accounting and Reporting), Grupo Internacional de
Expertos creado en el seno de la UNCTAD, Conferencia de las Naciones unidas
sobre Comercio y Desarrollo. Antoni Gómez, Vicepresidente de la firma de
servicios profesionales Auren, participó en una mesa redonda en dichas jornadas,
representando al Instituto de Censores Jurados de Cuentas de España. Como
Vicepresidente de Auren y Presidente de Auren Internacional, Antoni Gómez
entiende que las instituciones internacionales como la UNCTAD son un marco de
reunión clave para acercar posturas entre países y alcanzar acuerdos como la
transparencia de la información para lograr un desarrollo sostenible.
La cumbre de París, celebrada recientemente, ha centrado sus esfuerzos en
conseguir un acuerdo que limite el impacto del cambio climático en nuestro
futuro. Está claro que es esencial controlar los factores medioambientales para
garantizar un desarrollo sostenible.
Afortunadamente, crecen la sensibilidad y las actuaciones
para asegurar la sostenibilidad de nuestro desarrollo. En este sentido, las
Naciones Unidas ha presentado su Agenda 2030 para un desarrollo sostenible. En
línea con dichas propuestas, los delegados de la 32º sesión del ISAR
(International Standards of Accounting and Reporting), resaltaron el papel de la
transparencia informativa de empresas y gobiernos, para lograr el desarrollo
sostenible de forma equilibrada e integrada en tres dimensiones: económica,
social y ambiental.
Los delegados resaltaron el papel esencial que el sector
privado podría jugar en el logro de los Objetivos de Desarrollo Sostenible y
subrayaron la importancia de la alta calidad de la información financiera y no
financiera para una mejor trasparencia, responsabilidad y buen gobierno. Dentro
de la reunión, se hizo especial énfasis en que la alta calidad de la información
empresarial podría servir como parte importante del mecanismo de seguimiento y
revisión de los Objetivos de Desarrollo Sostenible y, a la vez, como un medio de
evaluación del impacto de las compañías en su desarrollo.
A través de ISAR, la UNCTAD ha venido desarrollando herramientas para mejorar la
calidad del reporte o reporting, tanto de las empresas como del sector
público, promoviendo la implantación y mejora de los estándares en todos los
países, como uno de los fundamentos esenciales que contribuyen al desarrollo
económico.
La sociedad es sensible a las actuaciones de las empresas y a su comportamiento,
y tiene interés en conocer no sólo la información financiera de las mismas, sino
también información no financiera relevante. En este sentido, la Directiva
Europea 2014/95, de 22 de octubre del 2014,
establece la obligación de publicar información no financiera para las empresas
de más de 500 trabajadores, para todos los ejercicios que empiecen a partir del
1 de enero de 2017.
La sostenibilidad de la sociedad y de las propias empresas pasa por cuidar no
sólo los resultados económicos, sino también su relación con el entorno y las
personas. Precisamente, es en esta última reflexión donde coincidieron
plenamente los distintos ponentes y participantes en la reunión de ISAR en
Ginebra. En esa misma línea van los avances en relación al Informe Integrado (es
el resultado de un proceso de reflexión cuyo objetivo es mostrar la relación
entre la estrategia, el gobierno y el desempeño financiero, con el entorno
social, económico y ambiental en que opera la organización o compañía) y las
propuestas para adaptarlo también a las pymes.
El primer paso es empezar a facilitar información no financiera de manera
estructurada (la directiva Europea indica que establecerá pautas con carácter
general y sectorial, con anterioridad al 6 de diciembre de 2016), de forma que
los estándares faciliten la comparabilidad entre países y entre empresas del
mismo sector y, por tanto, se deberá disponer de formatos homogéneos de reporte
respecto de la información no financiera, de la misma manera que existen en
relación a la información financiera (las IFRS).
Así mismo, se deberán establecer criterios y normas para facilitar la seguridad
respecto de la información facilitada, con el fin de transmitir la confianza
necesaria en cuanto a su corrección. En este punto, los auditores hemos de jugar
un papel destacado, ya que tenemos la independencia y la metodología para
transmitir esa confianza a la sociedad. De igual forma, los pequeños y medianos
despachos han de prepararse para este cometido. |