Manuel Campo Vidal presentó este miércoles "Hablemos/Parlem" como un acto de
diálogo con Cataluña, en un lugar emblemático como es el Club Siglo XXI
que, junto con el programa de televisión La Clave, supieron acercar
posiciones y distintos pareceres" en los años de la Transición. "Creemos en el
diálogo y en la posibilidad de encontrar el consenso", dijo. Por su parte, el
presidente honorífico del Club Siglo XXI planteó si existen líneas rojas en este
diálogo. "Es fácil decir que lo que hay que hacer es dialogar, pero nadie dice
si existe alguna línea roja y tampoco la enseña, y esto es muy importante". Un
encuentro en el que participaron juristas, políticos y empresarios quienes
dieron su visión sobre esta cuestión que tanto preocupa en estos momentos.
Carles Campuzano, dirigente de CDC, manifestó que el proceso que se ha
desencadenado desde 2012, no es una historia de hace dos días. Y puntualizó:"La
desconexión de una parte de la sociedad catalana empezó a principios de la
década del 2000. Yo he vivido ese proceso lento en que cada vez más las
interpretaciones de las cosas que se hacían en Cataluña y de las relaciones nos
iban alejando. Recuerdo una frase de Montilla, que empleó la palabra
"desconexión", que estalla con la llegada de la crisis, porque el debate
Cataluña-España nos termina cansando a todos”. Campuzano espera que “las
elecciones del 20 de diciembre ayuden a dar salida a la cuestión catalana” y
recalca que “con el Gobierno de Mariano Rajoy se ha impedido el diálogo para
llegar a soluciones democráticas sobre el soberanismo”. En este sentido el
dirigente de CDC ha afirmado que la mayoría de los catalanes quiere la
independencia. Y así se ha desprendido del 27-S, según Campuzano, ya que si se
suma el 48 % que votaron “a favor de la independencia” el casi 50% que votó a
Duran i Lleida y a Catalunya Sí que es Pot, además de los afines al PSC que
“afirman que no están de acuerdo con el actual statu quo”, “cerca del 80% de los
votantes en las elecciones al Parlament de Cataluña “quieren superar la actual
situación”.
"El dialogo", recordó, "debe producirse en relación a quienes están planteando
la independencia". Campuzano recordó al político vasco Josu Jon Imaz en
su expresión de "no imponer, no impedir. Se trata de no imponer desde fuera y no
impedir aquello que los catalanes quieren ser. Y eso va a exigir mucha política
en estos años". "La opción independentista es una opción legítima y
democrática", precisó.
Hablan Gumpert y Rusca
La decana del Colegio de Abogados de Madrid, Sonia Gumpert, señaló que su
relación con el decano del Colegio de Abogados de Barcelona se basa en "una
palabra mágica que es diálogo, y en el conocimiento de nuestros intereses, de
nuestras áreas comunes y de las diferencias. Y a partir de ahí hemos conseguido
ayudarnos y lograr objetivos comunes". Y explicó: "Yo creo que esta es la
fórmula, que dicta el sentido común, para llegar a un consenso en cualquier
ámbito de la vida”. Si utilizamos el símil del divorcio, dijo Sonia Gumpert en
alusión a la figura empleada por el presidente del Club Siglo XXI, "estamos en
el terreno de la custodia compartida, y es necesario que los padres se pongan de
acuerdo para conseguir el bien común de los hijos".
La decana de los abogados madrileños subrayó que no podemos ignorar la situación
y apuntó que cualquier reforma legal, política, constitucional para hallar un
encaje de Cataluña pasa por reconocer que una parte de la población pide una
revisión: "Es verdad que, según las elecciones plebiscitarias, no era una
mayoría, un 47'8% de la población pide que se revise el encaje de la relación de
Cataluña en España”.
Gumpert recomendó empezar por "enfriar los ánimos para lograr un debate sosegado
y abierto que requiere soluciones de todo orden, requiere un alto en el camino,
y mantener el sosiego". "Podemos repensar la unidad de España pero no nos
podemos cerrar a un cambio, tenemos que aceptar hablar con todos, de todo y
sobre todo. En este papel, yo como abogada y la sociedad civil tiene un papel
importante que cumplir", dijo. Como decana del Colegio de Abogados de Madrid,
Gumpert ofreció esta institución como "espacio de diálogo, para buscar ideas y
pensamientos del ámbito jurídico, porque estamos obligados a encontrar un
espacio de diálogo".
Oriol Rusca, decano del Colegio de Abogados de Barcelona y de la Unión
Interprofesional de Barcelona, bromeó con la invitación a un foro tan complejo,
pero agradeció estar en él. Sobre el problema catalán manifestó: "La situación
viene por la falta de diálogo. A raíz de la sentencia del Constitucional se ha
hecho una bola de nieve cada vez más grande". Señaló que "no tiene que haber
líneas rojas, cualquier tema es defendible, todo se puede hablar y discutir,
pero no se puede romper con el derecho de legalidad" y "es esencial que las
bases del diálogo sean la lealtad, el respecto y buena fe, porque sin esto el
diálogo no será fructífero".
El abogado Oriol Rusca recordó que en Cataluña "hay una movilización social
importante. La misión de los políticos es saber gestionar esto, no pueden
dejarnos en un callejón sin salida". En este sentido, recordó su condición de
abogado penalista, para decir que "la culpa siempre es de las dos partes".
"Si queremos solucionar el problema hay que ir a las causas".
Oriol Rusca señaló que "la Constitución sale del consenso y las interpretaciones
del Tribunal Constitucional se han hecho solo en base a las leyes y a las
instrucciones políticas. El concepto consensual no lo ha tenido en cuenta. La
Constitución es una planta verde y el Constitucional la ha ido secando".
Juan Pablo Lázaro, presidente de CEIM (Confederación de Empresarios madrileños)
se declaró un obseso de la sociedad civil, y añadió que este tema es
complejísimo y "afecta a muchos sentimientos". Hace falta diálogo y la posición
de CEIM se basa en que "Cataluña es parte queridísima de España, pero una parte
no puede negociar sobre el todo y las futuras negociaciones no pueden ir a
favor de unos y en detrimento de otros". El empresario manifestó que "la crisis
económica ha sido demoledora y ha provocado que la sociedad española y catalana
cambien para siempre", indicando más tarde que "este debate permanente a los
mercados no les gusta mucho".
Rocío Martínez-Sampere, economista y ex diputada del PSC, dijo que "hay una
línea roja que es la ley. Hay leyes sin democracia, pero no encontraremos nunca
una democracia sin ley". Y señaló que "nos falta reconocimiento de nuestra
pluralidad". Sampere subrayó que “en política es muy importante no querer tener
razón, hay que ser generosos para encontrar una solución, yo no he encontrado a
nadie que haya dicho 'me he equivocado'". En su opinión, "la solución es un
Pacto para gestionar la interdependencia, y eso significa política, un pacto
político. Este problema no se soluciona negándolo".
“Si no tenemos esta predisposición para el pacto, el dialogo será agua de
borrajas”. Manifestó la ex diputada catalana, para indicar la necesidad de hacer
esfuerzos para que el dialogo fructifique. "Hay gente que ve en la independencia
su mejor proyecto de futuro y hay que ofrecerles una alternativa mejor", dijo
Sampere.
Por su parte, Ignasi Riera, ex parlamentario de Iniciativa per Catalunya realizó
un amplio recorrido histórico de los acuerdos y desavenencias que han marcado
las relaciones entre Cataluña y España. Y finalmente señaló que "si no hay
referéndum, nunca resolveremos la cuestión. Pero hay que respetar el
resultado"..