¿Qué modelo de
justicia queremos? ¿Cómo agilizar la administración de justicia? ¿Qué propuestas
tienen los partidos políticos para este servicio público? Hay que agradecer el
esfuerzo de un veterano periodista como es Manuel Campo Vidal, maestro de muchas
generaciones, que desde Sociedad Civil, esté organizando diferentes debates
sectoriales sobre aspectos de nuestra sociedad. A los encuentros sobre educación
y ciencia hay que unir éste sobre justicia que tuvo lugar en el mítico Club
Siglo XXI; lugar clave de debates en nuestra transición democrática.
Participaron Silvia Hinojal, abogada mediadora de GEMME; Ramón Rodríguez
Arribas, exmagistrado del Constitucional y ahora abogado, Ignacio González Vega,
magistrado de Jueces para la Democracia; Carlos García-Berro, vocal del
Secretariado de UPF, asociación de fiscales, José Manuel Maza, magistrado del
Tribunal Supremo y Carlos Carnicer presidente del CGAE. En el otro lado,
separados por el citado Campo Vidal, José Miguel Castillo, portavoz de Justicia
del PPP en el Congreso; Soraya Rodríguez, portavoz del PSOE también en la Cámara
Baja; Enrique Santiago, abogado y miembro de Ejecutiva IU; Miguel Gutiérrez,
candidato por Madrid al Congreso; Andrés Herzog, portavoz y líder de UPYD y
María Espinosa, diputada de Podemos en la Asamblea de Madrid. Las
intervenciones de los juristas coincidieron en detectar los males actuales:
falta de un modelo claro, juzgados atascados y escasez de medios mientras que
los políticos rebatieron la gestión del Gobierno representada por el portavoz
del PP, asegurando que reformas como la de la Lecrim, Tasas Judiciales; Código
Penal o Ley Mordaza estaban mal diseñadas y carentes de consenso.
Basta para repasar las hemerotecas para conocer qué papel ha desempeñado el Club
Siglo XXI en nuestra transición política. Muchos debates han tenido lugar en los
últimos treinta años, mezclados con comparecencias de los principales líderes
políticos de nuestro país. En esta oportunidad, la protagonista del debate fue
la justicia. Gracia al buen hacer de Manuel Campo Vidal y su equipo de Sociedad
Civil pudimos asistir a un encuentro donde no hubo tantas discrepancias como se
pudiera pensar. Al final, la cuestión pareció reducida a si es necesario un
Pacto de Estado por la Justicia “el que ha habido no es un referente y fracasó”,
comentó el magistrado del Supremo, Maza o si lo que hace falta realmente es
voluntad política para que nuestros parlamentarios, tras las elecciones del 20D,
cojan el toro por los cuernos y desarrollen las reformas y medidas que necesita
la administración de justicia.
Doce intervinientes, seis juristas y otros seis políticos que en exposiciones
muy concretas dejaron algunos titulares interesantes para los asistentes que
contemplaron este curioso cara a cara. “Los abogados no entorpecemos los
procedimientos, eso de que dilatamos los plazos no es cierto”, comentaba Carlos
Carnicer, presidente de los abogados, que luego señalaba que gracias a los
propios abogados un tercio de los litigios no llegaban a los tribunales. “Sería
bueno que se crease una mesa de trabajo donde todos los operadores trabajásemos
de forma conjunta en busca de soluciones para la justicia”; apuntó. Para este
abogado zaragozano es necesario que los jueces tengan la misma formación que
fiscales y abogados “eso haría que entendieran mejor el trabajo nuestro ,”
destacó.
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Frente al escepticismo de los juristas que intervinieron en el debate, los políticos ven margen de mejora en la administración de Justicia, siempre que se logre el consenso mayoritario en algunas reformas |
A su lado, José Manuel Maza, que confesaba llevar treinta ocho años en la
carrera judicial se mostraba como un defensor notable de que la investigación en
el proceso penal sea llevada por los fiscales “como pasa en cualquier país de
Europa. Mientras esto no se haga los procesos penales serán lentos y costosos”,
subrayó. Para este veterano jurista, si esta reforma de la Lecrim, cuestionada
por jueces y fiscales, no tiene medios, estará abocada al fracaso. Desde su
punto de vista no hay que alcanzar tanto un Pacto de Estado como tener la
voluntad política que el partido en el poder tendrá en la justicia una
responsabilidad más política. De la misma opinión fue Carlos García-Berro,
quien consideró un parcha la reforma procesal penal llevada a cabo por Catalá y
su equipo. “Es fundamenta cambiar de modelo de justicia para que ésta funcione y
atribuir la instrucción al fiscal, eso si con medios para que pueda hacer su
trabajo,” apuntó.
Colapso judicial
En sus intervenciones, el magistrado Ignacio González y el exmagistrado Ramón
Rodríguez se centraron en el colapso de la justicia. Para el primero “de los
3892 órganos judiciales existe sobrecarga de trabajo en cerca del 50 por ciento.
Juzgados civiles por temas de preferentes e hipotecas y mercantiles por los
concursos están colapsados la gran mayoría”, recordó. Al mismo tiempo recordó
que hay edificios en muy mal estado y que se ha invertido mal y tarde en la
administración de justicia. “Según el CIS; la corrupción es el segundo problema
de este país tras el paro. Si no mejoramos nuestras leyes y damos más
herramientas a los jueces esto irá a peor”, comentó.
Por su parte Ramón Rodríguez, ahora presidente honorario de la APM, asociación
mayoritaria de jueces, y abogado en ejercicio tras cincuenta años como juez,
destacó que “es fundamental que exista voluntad política en nuestros
parlamentarios para mejorar la justicia y que adviertan que esa inversión que se
hace es necesaria”. A su juicio, nuestra justicia debe ser rápida, predecible y
despolitizada. “Necesitamos menos leyes y mejor pensadas”, comentó. También
señaló la necesidad de concluir el debate entre juez conservador y progresista,
“todos somos jueces, independientes y con el mismo sentido de la
responsabilidad”. Cerró el turno de los juristas, Silvia Hinojal, abogada
miembro de GEMME, quien explicó el boom de la mediación en nuestro país, con
muchos mediadores y cursos pero “sin un modelo clave de cómo se va gestionar la
mediación. Nuestros jueces no saben a quién derivar y da la sensación que nos
hemos estancados”, reconoció.
El turno de los políticos sirvió para conocer algo de sus programas políticos de
cara a las próximas elecciones del 20D. Poca autocrítica y nadie supo dar una
razón de porqué en los veinte últimos años la justicia sigue empantanada.
Soraya Rodríguez, representante del PSOE destacó que la justicia estos últimos
cuatro años había ido mal con el PP. “Tendremos que desandar parte del camino.
Derogaremos la Lecrim, Ley Mordaza y el Código Penal”, avanzó en su
intervención. Recordó que esta reforma procesal penal con el fiscal al mando de
la instrucción es algo que se viene señalando desde hace ocho años “sin embargo,
seguimos igual sin lograr la clave para ponerla en marcha”. Sobre la Ley de
Tasas habló Rodríguez y Enrique Santiago de IU quienes destacaron que había
supuesto un recorte en derecho para ciudadanos y pymes. Para este jurista es
preocupante el tema de Lexnet que podría generar, si no se gestiona bien,
problemas en las notificaciones judiciales. También se acordó de lo mal que se
invierte en Justicia y de la situación “casi mendicante de los abogados del
Turno de Oficio en toda España”.
Justicia
politizada que aleja al ciudadano
Desde UPYD, Andrés Herzog, recordó que éste había sido un partido comprometido
con acciones penales interpuestas en casos como Bankia, preferentes y tarjetas
black. También indicó que era el único partido del Parlamento que había
renunciado a tener un vocal del CGPJ nombrado por esta formación política. “En
nuestro programa lo decimos, la necesidad que el Estado recupere las
competencias en Justicia. La transferencia autonómica, sin control, ha generado
más caos, en la administración de justicia”; señaló. Recordó que la Oficina
Judicial no ha funcionado y que el papel en ella del Secretario Judicial no está
claro. “Otro tema importante es acabar con la politización de la justicia y
buscar otra elección de los vocales del CGPJ, distinta a la actual”, indicó.
Herzog también pidió la derogación de la Ley de Tasas y más medios para la
Lecrim. Por su parte, Miguel Gutiérrez señaló que los ciudadanos advierten que
la justicia no funciona y hay que cambiar el modelo para evitar los problemas de
estrés y salud de magistrados, fiscales y funcionarios. “Hay que buscar un
modelo de justicia que sea consensuado para los próximos veinticinco años”, y
recordó que su partido acaba de presentar unas medidas de regeneración
democrática donde se habla de suprimir el CGPJ y el Senado.
María Espinosa, diputada de Podemos en la Asamblea de Madrid, es también
presidenta de la Comisión de Justicia e Interior en dicha institución. Recordó
que los elementos claves de la justicia pasan por dotarla de medios;
despolitizarla y desarrollar reformas que mejoren la calidad de vida de
profesionales y ciudadanos. “Hay reformas que han empeorado la situación de
nuestra justicia como Tasas Judiciales, Lecrim o la Ley Mordaza”, recordó. Y
subrayó que la justicia es un derecho social de los ciudadanos que hay que
blindar. Desde el PP, José Manuel Castillo recordó que las reformas se han hecho
pero que no es sencillo contentar a todos los operadores jurídicos. También en
descargo de la mala praxis del Gobierno recordó que no hay datos fiables sobre
nuestra legitimidad. “No sabemos si hay nueve o siete millones y así no podemos
buscar la solución”. Para este jurista, las reformas de la LEC; Lecrim o Código
Penal van a aportar mucho a nuestro ordenamiento a corto y medio plazo.