Otro de los
hitos de esta 59 reunión de la UIA fue la reunión del Senado Internacional. Un
lugar de encuentro e intercambio entre Decanos, Presidentes de Colegios de
Abogados y de organizaciones locales, nacionales e internacionales de abogados
que aprovechan la celebración de este encuentro para reunirse. Este año
reflexionaron juntos y confrontaron sus opiniones sobre temas de actualidad
relacionados principalmente sobre la independencia de los abogados. De hecho en
la propia rueda de prensa inicial de este evento el propio Miguel Loinaz también
hablaba de lo peligroso que era ser abogado, que habían muerto unos 200 colegas
a lo largo del pasado año y que iba a proponer a la ONU crear un Dia para el
Abogado. También se discutió como en otros países algo tan precioso como es el
secreto profesional se discute y cuestiona por parte de diferentes poderes
políticos
En este encuentro de la abogacía institucional de todo el mundo, fue el Edecano
del Ilustre Colegio de Abogados de Valencia, Rafael Bonmatí, fue uno de los
primeros en tomar la palabra, ejerciendo de anfitrión y dando la bienvenida a la
ciudad de Valencia a este Senado Internacional.
Coco Kayudi, decano del Colegio de Abogados de Kinshaha-Matete (R.D. Congo)
alertó del crecimiento de despachos de abogados en los que cada vez hay un mayor
número de accionistas ajenos a la profesión. Y eso, dijo, “es un motivo para
estar preocupados”. Ya que según él, esto puede acabar con “la independencia
tanto moral como intelectual del abogado”, y en un futuro podría “vascular hacia
una “mercantilización del derecho”.
Asimismo, el presidente de la Inter-american Bar Association, Wilfrido Fernández
apuntaba como desafíos principales de la profesión de abogado a las presiones
económicas, la tecnología y la práctica de la abogacía por “no abogados, que
están compitiendo para ofrecer servicios legales”. Por eso mismo, incidía en la
importancia del cambio que está sufriendo la profesión legal con la llegada de
las plataformas digitales que ofrecen servicios por no abogados, y animó a los
profesionales del sector, a liderar ese cambio para salvaguardar la
independencia del abogado.
Por otra parte, la presidenta del Consejo de Colegios de Abogados de Europa,
Maria Slazak, anunció que acababa de ser aprobado en el Parlamento Europeo una
iniciativa para proteger los derechos de profesionales como los abogados y los
periodistas. Algo que ayudará a proteger esa independencia de los abogados,
defendiendo su secreto profesional.
También aprovechó Slazak para hablar de la independencia de los abogados en
cuestiones de antiblanqueo de capitales al decir que “los abogados no podemos
ser obligados a notificar los planes fiscales de nuestros clientes”.
Un tema en el que también incidió Rosario Grasso, decano del Colegio de Abogados
de Luxemburgo, denunciando la persecución a un abogado en su país por ”fallar en
sus obligaciones antiblanqueo”, por defender y ayudar a un cliente que estaba
blanqueando capitales. Aunque había sido condenado en primera instancia,
finalmente fue absuelto. Y, recalcó Grosso, “esto crea jurisprudencia”.
Para acabar también se abordaron temas como la inteligencia artificial en el
Derecho y las amenazas globales de la profesión que, según el presidente
honorífico de la UIA, Jean-Marie Burguburu, son las de siempre: independencia de
los abogados, seguridad, desjudicialización de litigios y el intrusismo por
parte de no abogados.