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El
número
de
trabajadores
afectados
por
los
concursos
de
acreedores
disminuyó
un
39,6%
en
2014.
El
descenso
fue
más
intenso
entre
los
asalariados
afectados
del
sector
industrial
con
una
caída
del
57,5%,
seguido
de
servicios,
con
una
disminución
del
34,1%,
ciclo
completo
de
la
construcción
(-30,5%)
y
agricultura
y
pesca
(-15,7%).
Son
algunas
de
las
conclusiones
del
Anuario
Concursal
2014
del
Colegio
de
Registradores,
que
ofrece
una
visión
de
conjunto
y, a
la
vez,
detallada
del
funcionamiento
económico
y
jurídico
del
sistema
concursal
español.
A
través
del
informe
se
puede
trazar
el
perfil
tipo
de
la
sociedad
declarada
en
concurso
de
acreedores
en
2014
que
se
corresponde
con
una
empresa
de 8
empleados,
un
pasivo
de 6
millones
de
euros
y
una
edad
media
de
entre
5 y
15
años,
aunque
aumentan
del
8,7%
al
9,3%
las
empresas
que
entran
en
concurso
con
menos
de 5
años.
Por
sectores,
el
sector
servicios
concentra
el
48,9%
de
los
concursos.
En
cuanto
a la
situación
financiera
en
que
acceden
al
concurso,
el
77,98%
de
las
empresas
en
concurso
de
acreedores
en
2014
no
podría
atender
todas
sus
deudas
en
ningún
caso
o
tardaría
más
de
25
años
en
hacerlo
(bajo
el
supuesto
de
que
aplicaran
la
totalidad
de
los
recursos
que
generan
a
pagarlas).
Otros
datos
indicativos
de
las
dificultades
financieras
de
las
concursadas
son
que
el
70,1%
obtuvo
resultados
de
explotación
negativos
y
que
solamente
un
9,4%
(9,75%
en
2013)
denote
condiciones
financieras
suficientes
como
para
alcanzar
un
convenio
dentro
de
los
límites
marcados
por
la
Ley
concursal.
Mejora
la
construcción
En
un
contexto
de
claro
descenso
en
el
número
de
sociedades
concursadas,
el
ciclo
de
la
construcción
representó
el
35,5%
de
la
muestra,
cifra
claramente
inferior
a
las
de
los
anteriores
(41,05%
en
2013,
44,8%
en
2012).
Sin
embargo,
del
total
de
pasivos
afectados
en
2014
(26,4
mil
millones
de
euros,
bastante
por
debajo
de
los
34,3
mil
millones
de
euros
de
2013),
la
construcción
representa
el
57,6%,
una
proporción
superior
a la
registrada
los
dos
años
anteriores
aunque
lejos,
en
cualquier
caso,
del
máximo
de
2008
en
el
que
llegó
a
suponer
el
81%
de
todo
el
pasivo
afectado.
En
general,
en
2014
los
indicadores
financieros
de
las
concursadas
del
ciclo
de
la
construcción
han
empeorado:
aumenta
la
proporción
de
las
que
no
generaron
recursos
positivos
y se
incrementa
el
porcentaje
de
concursadas
con
fondos
propios
negativos
en
subsectores
como
el
de
las
edificaciones
y
obras.
Este
año
también
entraron
en
concurso
algunas
inmobiliarias
de
gran
tamaño,
lo
que
elevó
el
promedio
de
pasivos
de
este
subsector
hasta
los
18
millones
de
euros.
Reasignación
de
recursos
y
recuperación
del
crédito
La
liquidación
sigue
siendo
en
2014
la
solución
predominante
del
concurso,
al
representar
las
fases
de
liquidación
el
92,47%
del
total
de
las
fases
sucesivas
iniciadas
en
2014,
constituyendo
las
fases
de
liquidación
directas
(sin
que
previamente
se
haya
registrado
fase
de
convenio)
el
81,5%.
El
tamaño
de
la
empresa
es
una
de
las
variables
que
más
influye
en
el
desenlace
del
concurso
de
forma
que
las
empresas
que
iniciaron
la
fase
de
convenio
acumulaban
pasivos
por
19,9
millones
de
euros,
frente
a
los
6,7
millones
de
las
que
fueron
a
liquidación.
En
relación
a
las
expectativas
de
cobro
de
los
acreedores
ordinarios
(y
siempre
bajo
el
supuesto
de
cumplimiento
íntegro
de
los
pagos),
los
compromisos
acordados
con
el
deudor
se
situaron,
en
promedio,
en
el
50,6%
del
valor
nominal
de
las
deudas.
Control
de
la
empresa
concursada
y
duración
del
concurso
En
2014
el
6,08%
de
los
concursos
tuvo
carácter
necesario.
Dentro
de
los
mismos,
los
jueces
sustituyeron
al
deudor
por
los
administradores
concursales
en
el
84,2%
de
los
casos,
cifra
superior
a la
registrada
en
ejercicios
anteriores.
En
los
concursos
voluntarios,
las
suspensiones
alcanzan
el
nivel
más
alto
desde
que
se
dispone
de
registros:
el
15,15%,
debido
principalmente
a la
petición
de
liquidación
del
deudor
al
inicio
del
procedimiento.
Al
efecto
de
reducir
los
plazos
de
la
liquidación,
la
Ley
38/2011,
de
reforma
de
la
Ley
Concursal,
permitió
la
apertura
de
la
fase
sucesiva
de
liquidación
en
cualquier
momento
del
concurso.
En
2014
han
sido
1.220
los
concursos
en
que
la
fase
sucesiva
se
inició
simultáneamente
con
la
propia
declaración
del
concurso
o en
un
período
cercano
inmediato.
Se
trata
de
un
26,7%
del
total
de
4.568
fases
sucesivas
iniciadas.
Dentro
de
los
concursos
de
“fase
común”,
en
aquellos
con
un
pasivo
estimado
por
debajo
del
millón
de
Euros
(tramitados
por
vía
abreviada),
esta
fase
tuvo
una
duración
media
de
10,3
meses
(11,5
en
2013).
Por
su
parte,
los
concursos
con
pasivo
superior
a
los
10
millones
(con
tramitación
ordinaria)
registraron
una
duración
media
de
13,4
meses
(22,5
meses
en
2013),
con
una
clara
mejoría
en
la
duración
de
la
fase
común
de
los
concursos
más
grandes.
El
informe
realizado
con
el
asesoramiento
científico
de
la
Universidad
Autónoma
de
Barcelona,
se
puede
consultar
completo
en
el
siguiente
enlace
de
la
web
del
Colegio
de
Registradores
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