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Interesante
debate
el
que
suscitó
en
la
tarde
de
ayer
entre
un
abogado
mediático,
conocedor
profundo
de
la
legislación
como
es
Miquel
Roca
y
dos
profesionales
de
la
administración
como
son
Miguel
Temboury,
subsecretario
de
Economía
y
Competitividad
y
Julio
Fuentes,
subsecretario
de
Justicia
moderados
por
Jesús
Verdugo,
decano
del
Colegio
de
Abogados
de
Valladolid.
En
este
debate
los
abogados
por
medio
de
un
combativo
Roca
pidieron
al
legislador
más
claridad
normativa
de
cara
a
que
los
propios
letrados
puedan
realizar
su
actividad
de
asesoramiento
con
ciertas
garantías
de
seguridad
jurídica.
Por
su
parte,
Temboury
justificó
el
término
de
legislación
motorizada
que
ha
caracterizado
a
estos
últimos
años
de
nuestro
Gobierno
ante
la
situación
crítica
que
ha
vivido
el
país.
En
su
intervención
negó
que
Economía
quiera
acabar
con
los
Colegios
Profesionales,
claves
para
Roca
mientras
que
Julio
Fuentes
desvelo
parte
de
la
estrategia
de
Justicia
centrada
en
el
desarrollo
de
la
mediación;
la
renovación
del
derecho
privado
y la
apuesta
por
internacionalización
normativa.
Desde
el
auditórium
algún
congresista
volvió
a
pedir
a
los
ponentes
que
aclarasen
el
paradero
de
las
tasas
judiciales,
cuestión
que
ni
Fuentes
ni
Temboury
contestaron.
Uno
de
los
Padres
de
la
actual
Constitución
de
1978;
abogado
civilista
y
mercantilista
como
le
gusta
que
le
presenten
y
socio
director
de
un
despacho
de
un
tamaño
ya
considerable,
Miquel
Roca
fue
el
representante
de
la
abogacía
en
esta
particular
pugna,
convertida
en
mesa
debate.
Aclaró
que
el
papel
de
cualquier
abogado
es
ofrecer
seguridad
jurídica
a
sus
clientes
y
que
en
situaciones
actuales
donde
hay
cambios
normativos
continuos
o
decisiones
judiciales
sin
jurisprudencia,
como
ha
pasado
en
la
ultraactividad
de
los
convenios
colectivos,
el
tema
de
las
renovables
y el
conflicto
generado
al
cambiar
las
normas
a
los
inversores
o el
papel
del
Supremo
en
las
cláusulas
suelo,
genera
dudas
e
incertidumbres
en
los
propios
abogados.
Desde
su
punto
de
vista
“es
evidente
que
vivimos
una
etapa
de
cambio
donde
las
tecnologías
son
importantes
y
los
propios
abogados
tendrán
que
adaptarlas
a su
gestión.
Pero
por
eso
mismo,
en
este
entorno
en
el
que
nos
movemos
los
abogados
necesitamos
certidumbre
del
propio
legislador
y de
los
poderes
judiciales
para
que
podamos
hacer
nuestro
trabajo
jurídico
con
garantías”,
apuntó.
En
el
turno
de
preguntas
defendió
con
vehemencia
el
papel
de
los
Colegios
de
Abogados,
claves
para
garantizar
el
trabajo
y
los
valores
del
propio
abogado
y
recordó
que
en
algunas
situaciones
los
jueces
reciben
presiones
mediáticas
y
tienen
que
saber
mantener
sus
criterios
pese
a
las
mismas.
Del
lado
de
la
Administración
las
cosas
se
ven
d
otra
manera.
Se
tiene
en
cuenta,
o al
menos
eso
se
señala,
el
papel
de
los
abogados
a la
hora
de
confeccionar
los
diferentes
proyectos
de
ley
que
luego
acaban
llegando
al
Parlamento.
En
el
caso
del
Ministerio
de
Justicia,
Julio
Fuentes
avanzó
la
apuesta
de
esta
entidad
por
la
mediación,
aunque
pese
a
las
preguntas
de
lo
asistentes
no
reveló
sin
los
recientes
acuerdos
firmados
con
CGPJ
y
CCAA
van
a a
suponer
una
inyección
económica
para
esta
actividad
http://goo.gl/n6PqgS
.
Desde
este
Ministerio
se
cree
que
hay
otras
alternativas
para
resolver
los
conflictos
y
que
en
muchos
casos
la
vía
judicial
no
debe
ser
la
única
que
se
tenga
en
consideración.
“En
este
escenario
el
papel
del
abogado
puede
ser
de
mediador
o de
representante
legal
de
cualquiera
de
las
dos
partes”,
apuntó.
Las
otras
dos
variables
que
desde
Justicia
marcan
la
actividad
del
departamento
ministerial
que
dirige
Rafael
Catalá
tienen
que
ver
con
la
renovación
del
derecho
privado.
“Buscamos
lo
que
se
llama
el
buen
derecho
y
ahí
hay
diferentes
proyectos
de
ley
o
normativa
muy
avanzada
como
el
Código
Civil
o el
Código
Mercantil
que
a
medio
plazo
van
a
aportar
mucho
a
nuestra
sociedad”,
advirtió.
Sobre
la
vertiente
de
internacionalización
recordó
Fuentes
que
hay
muchas
empresas
que
ya
salen
al
exterior.
“El
legislador
debe
ayudarlas
a
que
salgan
al
exterior
y el
abogado
debe
ser
un
colaborador
fiel
de
ellas
de
cara
a
que
pueda
solventar
cualquier
conflicto
jurídico
que
se
genere
en
esa
expansión
internacional”.
Fuentes,
como
ya
ha
dicho
Catalá
en
varias
ocasiones
dejó
claro
que
el
abogado
es
un
colaborador
importante
de
Justicia
y
presta
un
servicio
importante
a la
sociedad.
Colegios,
necesarios
En
su
intervención
Miguel
Temboury,
abogado
y
ahora
mano
derecho
de
Luis
de
Guindos
en
muchos
proyectos
de
Ley
de
este
Ministerio
de
Economía,
justificó
la
llamada
legislación
motorizada,
realizada
con
prisas
y a
veces
con
carencias
legislativas
debido
a la
situación
de
emergencia
nacional
que
ha
vivido
este
país
en
los
últimos
años.
“ En
los
últimos
años,
lo
importante
era
sacar
al
país
adelante
y es
posible
que
en
algunas
ocasiones
nuestras
normativas
no
fueran
todo
lo
redondas
que
esperábamos.
“
Desde
su
punto
de
vista
esta
puede
ser
una
de
las
causas
por
las
que
diferentes
textos
normativos
han
generado
diferentes
interpretaciones
en
distintos
juristas.
Temboury
dejó
claro
que
Economía
no
quiere
coartar
la
actividad
de
los
abogados
y
que
cuenta
con
los
Colegios
Profesionales
pese
a
que
el
último
borrador
que
se
conoce
de
la
futura
reforma
de
los
Servicios
y
Colegios
Profesionales
fuera
muy
restrictiva
y,
como
nos
dijera
el
propio
Carlos
Carnicer,
http://goo.gl/ygRYW33
pudiera
poner
en
peligro
la
viabilidad
de
muchos
colegios
“Nuestra
obligación
es
garantizar
la
independencia
de
cualquier
profesión
y
evitar
también
que
los
abogados
tengan
conflictos
de
intereses
con
terceros”.
Sobre
el
dinero
de
las
tasas
judiciales,
ya
cantidad
superior
a
los
600
millones
de
euros,
ni
él
ni
Fuentes
comentaron
nada
que
no
sepamos:
su
destino,
como
nuevo
impuesto
está
en
el
erario
público. |