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Un
63%
de
los
directivos
empresariales
españoles
se
declara
optimista
sobre
le
evolución
de
la
economía
y
sólo
un
11%
se
mantiene
su
pesimismo,
según
la
última
oleada
del
estudio
International
Business
Report
de
Grant
Thornton.
El
balance
resultante
(porcentaje
de
optimistas
menos
pesimistas)
en
el
primer
trimestre
de
2015
es,
con
52
puntos,
el
más
alto
alcanzado
en
España
desde
que
se
incorporó
al
estudio
en
2003.
Este
dato
coloca
a
España
en
el
puesto
12
del
ranking
de
optimismo
empresarial
compuesto
por
36
economías
de
todo
el
mundo.
Entre
las
grandes
economías
de
la
eurozona
sólo
Alemania,
con
un
balance
de
optimismo
de
59
puntos,
supera
a
nuestro
país
en
este
aspecto.
“La
actitud
proactiva
del
BCE,
unida
a
las
mejoras
de
la
competitividad
y a
una
política
fiscal
que
ha
dejado
de
ser
un
obstáculo
en
el
corto
plazo
están
ayudando
a
que
nuestra
economía
exhiba
uno
de
los
mejores
comportamientos
de
la
Eurozona”,
comenta
Álvaro
Sanmartín,
socio
de
Economics
&
Regulation
de
Grant
Thornton
y
fundador
de
Alinea
Global.
“Estas
buenas
perspectivas,
mantenidas
durante
los
últimos
trimestres,
han
acabado
venciendo
las
cautelas
empresariales
y
desatando
el
optimismo”,
recalca
el
experto.

Buenas
previsiones
para
los
negocios
El
optimismo
de
los
líderes
empresariales
españoles
se
ve
respaldado
por
las
buenas
previsiones
para
sus
propios
negocios.
Así
el
balance
de
perspectivas
de
facturación
(porcentaje
de
los
que
esperan
subidas
menos
el
de
los
que
prevén
bajadas)
se
sitúa,
con
59
puntos,
en
su
nivel
más
alto
desde
2007.
Lo
mismo
ocurre
con
las
perspectivas
de
beneficios
que
alcanzan
los
50
puntos
positivos.
Las
previsiones
de
exportaciones
no
llegan
a
máximos
pero
se
mantienen,
con
un
balance
de
34
puntos,
en
la
media
de
los
últimos
trimestres.
Las
perspectivas
españolas
para
los
principales
indicadores
empresariales
superan
la
media
de
la
eurozona,
salvo
en
el
caso
de
los
precios
de
venta
en
el
que
se
sitúan
ligeramente
por
debajo.
“La
actividad
empresarial
en
nuestro
país
debería
seguir
beneficiándose
de
la
caída
del
crudo,
de
la
debilidad
del
euro,
de
los
bajos
tipos
de
interés
y de
la
bajada
de
impuestos
que
ha
entrado
en
vigor
en
el
presente
ejercicio.
Si
se
mantienen
estos
factores,
las
expectativas
empresariales
estarían
en
consonancia
con
una
previsión
de
crecimiento
del
PIB
que
podría
incluso
superar
el
3%”,
comenta
Sanmartín
Reflejo
en
las
previsiones
de
empleo
Las
buenas
perspectivas
sobre
la
economía
y
sobre
el
crecimiento
empresarial,
que
ya
se
venían
dando
en
menor
medida
en
anteriores
trimestres,
se
reflejan
al
fin
de
una
manera
clara
en
las
previsiones
de
empleo.
Un
38%
de
los
líderes
empresariales
encuestados
planea
aumentar
su
plantilla
en
los
próximos
12
meses,
lo
que
supone
un
aumento
de
15
puntos
porcentuales
respecto
al
mismo
trimestre
del
año
pasado.
Al
mismo
tiempo,
el
porcentaje
de
directivos
que
prevé
despidos
se
sitúa
en
el
6%
frente
al
10%
alcanzado
hace
un
año.
La
mayoría,
un
56%,
espera
que
su
plantilla
se
mantenga
en
los
niveles
actuales.
La
financiación
y la
demanda,
menos
preocupantes
Preguntados
sobre
las
principales
dificultades
para
el
crecimiento
de
sus
negocios,
los
directivos
muestran
en
general
una
menor
preocupación
sobre
algunos
de
los
obstáculos
más
señalados
durante
la
crisis.
Así
el
porcentaje
de
los
que
consideran
la
escasez
de
financiación
como
un
problema
grave
para
su
empresa
ha
caído
hasta
el
25%
desde
el
38%
de
hace
un
año.
Lo
mismo
ocurre
con
la
baja
demanda
que
preocupa
ahora
a un
37%
de
los
directivos,
siete
puntos
menos
que
en
el
primer
trimestre
de
2014.
Baja
también
la
preocupación
por
la
incertidumbre
macroeconómica,
del
56%
al
44%,
aunque
sigue
siendo
el
problema
que
señalan
un
mayor
número
de
líderes
empresariales.
Por
el
contrario,
llama
la
atención
el
aumento
del
porcentaje
de
empresas
que
consideran
la
regulación
y
las
trabas
burocráticas
como
dificultades
importantes
para
su
crecimiento,
que
se
sitúa
en
el
38%
frente
al
25%
de
hace
un
año.
El
optimismo
se
dispara
en
la
eurozona
Apenas
tres
meses
después
del
inicio
del
programa
de
compra
masiva
de
deuda
del
Banco
Central
Europeo,
el
estudio
muestra
un
gran
salto
en
los
niveles
de
optimismo
en
la
eurozona
que
se
acercan
a
niveles
anteriores
a la
crisis.
El
balance
medio
de
optimismo
empresarial
casi
se
ha
triplicado
respecto
al
trimestre
anterior
y se
sitúa
en
los
34
puntos
positivos.
Detrás
de
esta
mejora
está
el
aumento
de
la
confianza
en
las
economías
periféricas
encabezadas
por
Irlanda
(92
puntos
con
los
que
encabeza
el
ranking
de
36
países),
España
(52
puntos)
e
Italia
(32).
Alemania
(59
puntos)
se
suma
con
un
optimismo
mantenido
durante
prácticamente
toda
la
crisis,
e
incluso
en
la
atormentada
Grecia
el
porcentaje
de
optimistas
supera
ligeramente
al
de
pesimistas
(6
puntos
positivos).
La
excepción
sigue
siendo
Francia,
que
lleva
15
trimestres
consecutivos
sumida
en
el
pesimismo.
Sin
embargo
éste
se
ha
reducido
a
más
de
la
mitad
respecto
al
último
trimestre
de
2014
y se
sitúa
ahora
en
los
-15
puntos.
“En
general
los
países
que
antaño
se
englobaron
en
el
infame
acrónimo
PIIGS,
son
los
que
están
mostrando
unos
comportamientos
más
positivos
gracias
a
los
durísimos
ajustes
de
competitividad
que
hemos
acometido.
Pero
conviene
no
olvidar
que
los
retos
para
los
periféricos
en
términos
de
crecimiento
potencial,
nivel
de
deuda
y
cohesión
social
siguen
siendo
inmensos”,
concluye
Álvaro
Sanmartín.
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