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Transparency
International
señaló
que
Europa
debe
acometer
de
manera
urgente
una
reforma
en
relación
al
"lobby".
Un
nuevo
informe
de
la
organización
anticorrupción
determinó
que,
de
19
países
europeos
evaluados,
apenas
7
tienen
algún
tipo
de
ley
o
regulación
específica
sobre
el
lobby,
con
lo
que
se
produce
una
influencia
prácticamente
sin
restricciones
de
los
intereses
comerciales
en
la
vida
cotidiana
de
los
europeos.
Los
19
países
alcanzan
una
puntuación
en
promedio
de
apenas
el
31
por
ciento,
en
la
medición
comparativa
con
los
estándares
internacionales
y
las
mejores
prácticas
sobre
lobby
que
lleva
a
cabo
el
informe
El
lobby
en
Europa:
influencia
encubierta
y
acceso
privilegiado.
El
nuevo
informe
ofrece
la
primera
evaluación
exhaustiva
sobre
la
situación
del
lobby
en
el
ámbito
europeo,
y
evalúa
en
qué
medida
las
decisiones
políticas
están
protegidas
frente
a
influencias
indebidas
o
excesivas.
“En
los
últimos
cinco
años,
los
líderes
europeos
han
tomado
decisiones
económicas
difíciles
que
han
tenido
consecuencias
importantes
para
los
ciudadanos.
Los
ciudadanos
necesitan
saber
que
los
responsables
de
tales
decisiones
actuaron
en
aras
del
interés
público,
y no
para
favorecer
los
intereses
de
unos
pocos
actores
predilectos”,
advirtió
Elena
Panfilova,
vicepresidenta
de
Transparency
International.
A
pesar
de
que
el
lobby
es
un
aspecto
integral
de
toda
democracia
dinámica,
los
múltiples
escándalos
que
se
han
producido
en
Europa
demuestran
que,
sin
normas
y
regulaciones
claras
y
exigibles,
puede
suceder
que
un
grupo
reducido
de
actores
con
mayores
recursos
económicos
y
contactos
dominen
las
decisiones
políticas,
generalmente
para
beneficio
propio.
El
informe
analiza
las
prácticas
de
lobby
y
estudia
si
existen
salvaguardas
para
asegurar
que
el
lobby
se
ejerza
de
manera
transparente
y
ética
en
los
países
de
Europa
y en
tres
instituciones
centrales
de
la
Unión
Europea.
Además,
examina
si
hay
suficientes
mecanismos
para
permitir
un
acceso
justo
y
equitativo
de
los
ciudadanos
y
grupos
de
interés
a
quienes
toman
las
decisiones
políticas.
El
país
que
encabeza
la
lista
es
Eslovenia,
con
una
puntuación
del
55
por
ciento,
como
resultado
de
las
regulaciones
específicas
sobre
lobby
en
vigor,
aunque
presenta
igualmente
algunas
deficiencias
y
vacíos
legales.
Chipre
y
Hungría
ocupan
las
últimas
posiciones,
con
el
14
por
ciento,
y
muestran
un
desempeño
poco
destacado
en
casi
todas
las
áreas
evaluadas,
en
particular
con
respecto
al
acceso
a la
información
pública.
Italia,
Portugal
y
España,
tres
de
los
principales
países
en
crisis
de
la
Eurozona,
son
aquellos
que
muestran
el
peor
desempeño,
y
donde
las
prácticas
de
lobby
y
los
vínculos
estrechos
entre
el
sector
público
y el
financiero
aumentan
los
riesgosas.
El
informe
evidencia
que
las
iniciativas
de
reforma
del
sector
financiero
implementadas
tras
la
crisis
a
nivel
nacional
y en
el
ámbito
de
la
UE
se
han
visto
frustradas
y
debilitadas,
en
gran
parte
debido
al
intenso
lobby
impulsado
por
el
sector
financiero
en
Europa.
El
fenómeno
de
las
“puertas
giratorias”
y
los
intereses
creados
en
Europa
Ninguno
de
los
países
europeos
e
instituciones
de
la
UE
evaluadas
controlan
adecuadamente
el
fenómeno
de
las
puertas
giratorias,
esto
es
el
traspaso
entre
el
sector
público
y el
privado.
Los
legisladores
están
en
general
exentos
de
restricciones
pre
y
post
empleo
público
y
“períodos
de
cuarentena”,
a
pesar
de
ser
un
blanco
clave
de
las
actividades
de
lobby
o
influencia.
En
Portugal,
el
54
por
ciento
de
todos
los
cargos
ministeriales
han
sido
ocupados
por
profesionales
del
sector
bancario,
desde
que
se
instauró
la
democracia
en
el
país
en
1974.
Asimismo,
existe
un
alto
riesgo
de
que
los
conflictos
de
intereses
puedan
sesgar
los
procesos
de
toma
de
decisiones.
En
Francia,
se
permite
a
los
parlamentarios
dedicarse
a
realizar
lobby
y
consultoría
mientras
desempeñan
una
función
pública,
y en
Portugal
y
España
se
observa
una
situación
similar.
“El
lobby
sin
ningún
tipo
de
control
ha
tenido
profundas
consecuencias
para
la
economía,
el
medio
ambiente,
los
derechos
humanos
y la
seguridad
pública”,
señaló
Anne
Koch,
directora
para
Europa
y
Asia
Central
de
Transparency
International.
El
estudio
alerta
sobre
prácticas
de
lobby
problemáticas
en
una
gran
variedad
de
industrias
y
sectores
en
Europa,
tales
como
el
alcohol,
el
tabaco,
la
industria
automotriz,
la
energía,
las
finanzas
o la
industria
farmacéutica.
“Las
prácticas
de
lobby
desleales
y
poco
transparentes
son
uno
de
los
riesgos
de
corrupción
fundamentales
que
enfrenta
actualmente
Europa”,
concluyó
Panfilova.
“Los
países
europeos
y
las
instituciones
de
la
UE
deben
adoptar
una
normativa
sólida
en
materia
de
lobby,
aplicable
al
amplio
espectro
de
lobistas
que
inciden,
de
manera
directa
o
indirecta,
en
las
decisiones
políticas,
las
leyes
o
las
políticas
públicas.
De
lo
contrario,
la
falta
de
control
sobre
el
lobby
podría
socavar
las
democracias
en
la
región”.
El
informe
concluye
con
varias
recomendaciones
para
asegurar
que
el
lobby
no
propicie
la
corrupción,
incluidas
las
siguientes.
Todos
los
países
e
instituciones
de
la
UE
deben:
Adoptar
una
regulación
sobre
lobby
que
sea
de
alcance
amplio
y
exhaustivo,
abarcando
a
todos
aquellos
que
lleven
a
cabo
actividades
de
lobby,
así
como
a
todos
los
principales
destinatarios
del
lobby.
Crear
registros
obligatorios
de
lobistas,
donde
se
consigne
información
detallada
sobre
las
organizaciones
o
los
clientes
a
quienes
representan,
los
responsables
públicos
a
quienes
pretenden
influenciar
y
las
decisiones
en
las
cuales
pretenden
influir,
así
como
los
recursos
que
destinan
para
ello.
Crear
una
“huella
legislativa”
que
permita
identificar
el
camino
recorrido
por
la
propuesta
legislativa
hasta
su
aprobación,
y
dar
a
conocer
los
aportes
externos
que
incidieron
en
su
desarrollo,
así
como
los
contactos
mantenidos
entre
lobistas
y
servidores
públicos.
Establecer
“períodos
de
cuarentena”
mínimos
que
deban
transcurrir
antes
de
que
funcionarios
públicos
y
cargos
electos
puedan
desempeñar
roles
de
lobista,
que
potencialmente
generen
conflictos
de
intereses
o
produzcan
tal
impresión.
Todas
las
personas,
organizaciones
y
empresas
que
pretendan
influir
en
políticas
públicas
deben:
Publicar
de
manera
proactiva
información
sobre
sus
actividades
de
incidencia
y
lobby
y
los
gastos
correspondientes,
incluida
la
documentación
enviada
a
responsables
públicos,
así
como
sus
contribuciones
y
vinculación
política. |