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La
Comisión
Europea
ha
remitido
un
pliego
de
cargos
a
Google
en
el
que
alega
que
la
empresa
ha
abusado
de
su
posición
dominante
en
los
mercados
de
servicios
de
búsqueda
general
en
Internet
en
el
Espacio
Económico
Europeo
(EEE)
al
favorecer
de
forma
sistemática
sus
propios
productos
de
comparación
de
precios
en
sus
páginas
de
resultados
de
búsqueda
general.
La
opinión
preliminar
de
la
Comisión
es
que
tal
conducta
infringe
las
normas
antimonopolio
de
la
UE
al
obstaculizar
la
competencia
y
perjudicar
a
los
consumidores.
La
remisión
de
un
pliego
de
cargos
no
prejuzga
el
resultado
de
la
investigación.
antimonopolio:
la
Comisión
remite
un
pliego
de
cargos
a
Google
sobre
el
servicio
de
comparación
de
precios
e
incoa
un
procedimiento
formal
de
investigación
específico
sobre
Android.
Google
tiene
diez
semanas
para
presentar
sus
alegaciones
y se
expone
a un
multa
de
unos
6000
millones
de
dolares.
La
Comisión
Europea
ha
remitido
un
pliego
de
cargos
a
Google
en
el
que
alega
que
la
empresa
ha
abusado
de
su
posición
dominante
en
los
mercados
de
servicios
de
búsqueda
general
en
Internet
en
el
Espacio
Económico
Europeo
(EEE)
al
favorecer
de
forma
sistemática
sus
propios
productos
de
comparación
de
precios
en
sus
páginas
de
resultados
de
búsqueda
general.
La
opinión
preliminar
de
la
Comisión
es
que
tal
conducta
infringe
las
normas
antimonopolio
de
la
UE
al
obstaculizar
la
competencia
y
perjudicar
a
los
consumidores.
La
remisión
de
un
pliego
de
cargos
no
prejuzga
el
resultado
de
la
investigación.
La
Comisión
también
ha
abierto
de
manera
separada
una
investigación
formal
antimonopolio
sobre
el
comportamiento
de
Google
en
relación
al
sistema
operativo
para
móvil
Android.
La
investigación
se
centrará
en
determinar
si
Google
ha
celebrado
acuerdos
contrarios
a la
competencia
o ha
abusado
de
su
posición
dominante
en
el
campo
de
los
sistemas
operativos,
aplicaciones
y
servicios
para
dispositivos
móviles
inteligentes.
Margrethe
Vestager,
comisaria
europea
de
política
de
competencia,
indicaba
que
«El
objetivo
de
la
Comisión
es
aplicar
las
normas
antimonopolio
de
la
UE
para
garantizar
que
las
empresas,
con
independencia
de
su
nacionalidad,
no
denieguen
artificialmente
a
los
consumidores
europeos
una
capacidad
de
elección
tan
amplia
como
sea
posible
ni
paralicen
la
innovación.
En
el
caso
de
Google,
me
preocupa
el
hecho
de
que
la
empresa
haya
otorgado
una
ventaja
injusta
a su
propio
servicio
de
comparación
de
precios,
lo
que
infringiría
las
normas
antimonopolio
de
la
UE.
Google
tiene
ahora
la
oportunidad
de
convencer
a la
Comisión
de
lo
contrario.
No
obstante,
si
la
investigación
confirmara
nuestras
inquietudes,
Google
se
vería
obligado
a
hacer
frente
a
las
consecuencias
jurídicas
y a
cambiar
la
manera
en
que
desarrolla
sus
negocios
en
Europa.
También
he
iniciado
una
investigación
antimonopolio
formal
para
estudiar
la
conducta
de
Google
en
el
sector
de
los
sistemas
operativos,
aplicaciones
y
servicios
de
telefonía
móvil.
Los
teléfonos
inteligentes,
las
tabletas
y
demás
dispositivos
similares
desempeñan
un
papel
cada
vez
más
importante
en
la
vida
cotidiana
de
muchas
personas
y
deseo
cerciorarme
de
que
los
mercados
en
este
ámbito
puedan
desarrollarse
sin
restricciones
anticompetitivas
impuestas
por
cualquier
empresa».
Comparación
de
precios
Los
productos
de
comparación
de
precios
permiten
a
los
consumidores
buscar
productos
en
sitios
de
Internet
de
compras
y
comparar
los
precios
entre
distintos
vendedores.
La
conclusión
preliminar
de
la
investigación
de
la
Comisión
abierta
en
noviembre
de
2010
es
que
Google
ofrece
sistemáticamente
un
trato
favorable
a
sus
productos
de
comparación
de
precios
(llamados
ahora
«Google
Shopping»)
en
sus
páginas
de
resultados
de
búsqueda
general,
por
ejemplo,
al
mostrar
Google
Shopping
de
manera
más
prominente
en
la
pantalla.
Esto
puede
por
lo
tanto
desviar
artificialmente
el
tráfico
de
servicios
rivales
de
comparación
de
precios
y
obstaculizar
su
posibilidad
de
competir
en
el
mercado.
A la
Comisión
le
preocupa
que
los
usuarios
no
vean
necesariamente
los
resultados
más
pertinentes
en
respuesta
a
sus
consultas,
lo
que
perjudica
a
los
consumidores
al
mismo
tiempo
que
paraliza
la
innovación.
La
opinión
preliminar
de
la
Comisión
es
que,
para
rectificar
esta
conducta,
Google
debe
tratar
su
propio
servicio
de
comparación
de
precios
de
la
misma
manera
que
el
de
sus
rivales.
Google
tiene
ahora
la
oportunidad
de
responder
a
las
alegaciones
de
la
Comisión
en
un
plazo
de
diez
semanas
y, a
continuación,
solicitar
una
audiencia
formal.
La
Comisión
considera
que,
en
conjunto,
las
anteriores
propuestas
de
compromiso
de
Google
resultan
insuficientes
para
resolver
los
problemas
de
competencia.
Desde
2005,
Google
ha
liderado
el
desarrollo
del
sistema
operativo
móvil
Android.
Android
es
un
sistema
de
código
abierto,
lo
que
significa
que
puede
ser
utilizado
y
desarrollado
libremente
por
cualquiera.
La
mayoría
de
los
fabricantes
de
teléfonos
inteligentes
y
tabletas
utiliza
el
sistema
operativo
Android
en
combinación
con
una
serie
de
aplicaciones
y
servicios
propios
de
Google.
Estos
fabricantes
acuerdan
con
Google
el
derecho
a
instalar
aplicaciones
de
Google
en
sus
dispositivos
Android.
La
investigación
en
profundidad
de
la
Comisión
se
centrará
en
decidir
si
Google
ha
infringido
las
normas
de
competencia
de
la
UE
al
dificultar
el
desarrollo
y el
acceso
al
mercado
de
sistemas,
aplicaciones
y
servicios
de
telefonía
móvil
rivales,
en
detrimento
de
los
consumidores
y de
los
desarrolladores
de
servicios
y
productos
innovadores. |