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Cerca
de
doscientos
profesionales
relacionados
con
el
cumplimiento
normativo
se
han
reunido
en
la
capital
de
España
en
este
I
Congrso
de
CUMPLEN,
Asociación
de
Profesionales
de
Cumplimiento
Normativo,
donde
han
debatido
los
temas
de
actualidad
de
esta
actividad
profesional.
El
evento
que
generó
grandes
debates
entre
los
asistentes
ha
servido
para
presentar
dos
documentos
claves
para
los
propios
Compliance
Officer,
como
es
el
Estatuto
Profesional,
elaborado
por
los
letrados
Javier
Puyol
e
Ignacio
Martínez
San
Macario
y
una
“Guía
para
elaborar
una
política
anticorrupción
en
la
empresa“,
realizada
por
Maria
Hernández,
vocal
de
la
entidad
y
socia
de
Eversheds
Nicea
en
esta
práctica.
El
evento,
patrocinado
por
EY y
AENOR
sirvió
para
tomar
el
pulso
a
esta
práctica
de
la
que
muchos
ya
la
consideran
como
otra
salida
profesional.
El
próximo
1 de
Julio
entrará
en
vigor
el
nuevo
Código
Penal
que
obliga
a
las
empresas
a
disponer
de
un
sistema
de
cumplimiento
normativo
para
mitigar
su
responsabilidad
penal
como
personas
jurídicas
en
el
caso
de
posible
delito
El
broche
final
corrió
a
cargo
del
Magistrado
del
Tribunal
Supremo,
José
Manuel
Maza,
quien
trató
la
problemática
del
acceso
de
la
empresa
al
correo
electrónico
de
los
empleados.
Carlos
Sáiz,
socio
de
Ecixgroup,
es
el
primer
presidente
de
CUMPLEN,
al
término
de
este
Congreso
se
mostraba
satisfecho
de
cómo
habían
ido
las
mesas
redondas
y el
tratamiento
de
diversos
temas
relacionados
con
la
figura
del
Compliance
Officer:
“El
debate
que
se
ha
generado
en
este
encuentro
nos
sirve
como
hoja
de
ruta
para
seguir
trabajando
en
el
futuro.
Creemos
que
es
fundamental
la
profesionalización
del
propio
Compliance
Officer,
así
como
conocer
bien
lo
que
es
la
figura
de
la
responsabilidad
penal
de
las
personas
jurídicas
y
sus
metodologías
de
gestión
de
riesgos”,
indica.
Desde
su
punto
de
vista
no
hubiera
estado
de
más
que
el
legislador
hubiera
establecido
una
vacatio
legis
para
que
las
empresas
se
adaptaran
a
este
entorno
de
cumplimiento
normativo
del
nuevo
Código
Penal
“aunque
hay
muchas
empresas
que
ya
venían
trabajando
en
estos
temas
desde
que
la
última
reforma
penal
del
2010
hablaba
de
la
citada
responsabilidad
penal
de
las
personas
jurídicas”,
subraya.
Respecto
al
Estatuto
del
Compliance
Officer,
presentado
a lo
largo
de
este
encuentro,
un
trabajo
realizado
por
los
juristas
Javier
Puyol
e
Ignacio
San
Macario,
resalta
que
“se
trata
de
crear
una
especie
de
Código
de
Comportamiento
que
explica
quién
puede
ejercer
esta
figura;
cuál
es
su
responsabilidad,
a
quién
debe
reportar.
Son
criterios
que
espero
vayan
evolucionando
con
la
misma
práctica
de
la
actividad”,
recalca.
El
fin
de
este
Estatuto
es
ayudar
a
los
profesionales
que
se
quieran
dedicar
a
esta
práctica
y
ayudar
a
las
empresas
a
clarificar
como
deben
organizar
su
empresa
para
que
este
perfil,
el
del
Compliance
Officer,
tenga
cabida
en
el
seno
de
la
organización
con
total
independencia.
“La
evolución
lógica
es
que
la
propia
empresa
tenga
su
propio
Manual
en
estos
temas
donde
se
pueda
analizar
cómo
evoluciona
esta
figura
a
raíz
de
nuevos
cumplimientos
normativos
que
surjan.
Para
el
presidente
de
CUMPLEN
uno
de
los
elementos
claves
de
esta
actividad
es
garantizar
la
independencia
del
Compliance
Officer.
“Este
empleado
especial
debe
tener
unas
ciertas
dotes
de
autonomía
que
debe
poder
ejercer
para
realizar
su
labor
de
supervisión
del
cumplimiento
normativo
de
la
organización.
Reconozco
la
labor
de
compañeros
que
como
Compliance
Officer
lo
están
haciendo
muy
bien
en
sus
organizaciones”,
comenta.
Sobre
el
futuro
del
Compliance
y
que
tenga
una
personalidad
propia,
fuera
de
las
raíces
anglosajonas,
Saiz
se
muestra
prudente
en
su
comentario
“Hace
muchos
años
nadie
pensaba
que
las
empresas
pudieran
delinquir
y
ahora
tenemos
la
propia
figura
de
la
responsabilidad
penal
de
las
personas
jurídicas
gracias
a
una
reforma
del
Código
Penal”,
indica.
A
juicio
de
este
experto
es
fundamental
que
cada
empresa
tenga
su
cultura
corporativa
donde
arraigue
esta
práctica.
“Es
una
buena
noticia
que
el
Compliance
esté
unido
a la
ética
y a
la
responsabilidad
social
corporativa”,
aclara.
Prácticas
anticorrupción
Por
su
parte,
María
Hernández,
vocal
de
CUMPLEN
y
Socia
de
Eversheds
Nicea,
fue
la
responsable
de
presentar
la
“Guía
para
la
elaborar
una
Política
Anticorrupción
en
la
empresa”.
Hernández
habló
de
la
dificultad
de
cumplir
al
100%
con
las
exigencias
del
Compliance,
aunque
subrayó
que
“nuestra
obligación
como
empresas
es
cumplir
al
máximo
posible
y
demostrarlo”,
al
tiempo
que
habló
con
contundencia
de
una
“tolerancia
0 a
la
corrupción”.
Este
evento
sirvió
también
para
presentar
el
Estatuto
del
Compliance
Officer,
un
trabajo
realizado
entre
el
exmagistrado
y
socio
de
Ecixgroup,
Javier
Puyol
y el
abogado
Ignacio
San
Macario.
Se
trata
como
dicen
sus
autores
de
dotar
de
una
personalidad
independiente
a lo
que
ya
es
una
profesión
de
éxito
sobre
unos
principios
claros.
“Hay
una
parte
general
en
el
documento
donde
se
habla
de
la
profesión
del
Compliance
Officer
y su
desarrollo.
Aspectos
como
la
libre
competencia,
la
autonomía
o la
confidencialidad
en
el
ejercicio
de
sus
funciones
son
claves”,
recuerda.
Expertos
como
Javier
tienen
claro
que
esta
figura,
por
su
importancia
y
desempeño,
debe
tener
un
blindaje
que
le
permita
asumir
con
garantías
sus
actividades.
“A
nadie
se
le
escapa
que
este
Estatuto
Global
que
hemos
elaborado
puede
adaptarse
a
nivel
interno
según
las
particularidades
de
cada
empresa
y el
cumplimiento
normativo
que
tenga
que
impulsar”.
Como
gran
novedad,
este
Estatuto
contempla
el
asesoramiento
a
nivel
de
Internet
por
parte
del
Compliance
Officer
si
fuera
necesario.
Nuestro
interlocutor
recuerda
que
no
hay
antecedentes
en
nuestro
país
sobre
un
documento
de
estas
características.
“Hemos
aprovechado
la
estructura
del
propio
Estatuto
General
de
la
Abogacía
para
luego
darle
los
matices
propios
del
ejercicio
de
este
ejercicio
profesional.
Este
es
un
Estatuto
abierto
a la
consideración
pública
y
crítica
pública”,
avisa.
Desde
su
punto
de
vista
la
figura
del
Compliance
Officer
debe
evitar
perder
su
autonomía
“que
es
perder
su
independencia
y
libertad”
en
el
seno
de
la
estructura
empresarial
en
la
que
se
encuentre
inmerso.
Y es
que
no
podemos
olvidar
que
es
un
cargo
de
mucha
responsabilidad
tanto
a
nivel
externo,
como
desde
el
punto
de
vista
interno
de
la
propia
empresa.
Para
Javier
la
proyección
del
Compliance
Officer
depende
de
la
responsabilidad
social
corporativa
de
cada
empresa
“Este
profesional
debe
garantizar
el
papel
social
de
su
empresa
a
nivel
ético
y de
valores”.
Entre
los
asistentes
muchos
Compliance
Officer
de
empresas,
es
el
caso
de
Eduardo
Navarro,
jefe
de
Etica
y
Cumplimiento
en
Calidad
Pascual,
una
de
las
empresas
punteras
de
nuestro
sector
agroalimentario:
“La
cultura
de
cumplimiento
es
algo
que
tenemos
muy
arraigado
como
un
valor
de
la
compañía.
En
nuestro
caso,
los
inversores
y el
órgano
de
Administración
es
la
misma
persona,
la
familia
Pascual
Gómez-Cuétara.
Nuestra
apuesta
por
el
compliance
ha
sido
desde
la
propia
cultura
de
la
empresa”,
resalta.
Nuestro
interlocutor
destaca
que
el
cumplimiento
tiene
un
origen
preventivo
para
poder
estructurar
todo
el
sistema
que
diseña
esta
compañía.
Cuando
le
preguntamos
si
puede
haber
en
el
futuro
un
modelo
hispano
en
materia
de
cumplimiento
normativo
Eduardo
comenta
que
“es
posible
que
podamos
crear
un
modelo
propio
pero
debemos
tener
muy
en
cuenta
el
modelo
anglosajón,
ellos
son
los
que
mejor
conocen
estas
prácticas
de
cumplimiento
normativo”,
aclara.
Para
este
experto
habría
que
buscar
un
modelo
único
global
y no
ve
necesario
una
vacatio
legis
con
la
entrada
del
nuevo
Código
Penal
el
próximo
1 de
julio
en
nuestro
país
“Ya
sabíamos
que
se
iba
a
aprobar
este
cambio
normativo
desde
hace
un
año”.
Sobre
la
actividad
de
CUMPLEN
como
asociación
destaca
que
“es
una
iniciativa
importante
y
pionera
en
España,
con
raíces
anglosajonas,
y
que
en
nuestro
país
el
reto
es
crear
un
marco
de
cultura
de
cumplimiento
y
dar
una
protección
a
todos
los
profesionales
que
se
encaminan
a
ser
Compliance
Officer”
indica.
Del
Estatuto
de
estos
profesionales,
que
han
conocido
hoy
sus
rasgos
más
generales
comenta
que
“lo
más
importante
es
la
evolución
de
su
figura
dentro
de
la
organización
de
las
empresas,
ahora
muy
vinculado
a la
responsabilidad
social
corporativa
de
cada
una”;
subraya.
Cuando
le
pedimos
que
dé
una
recomendación
a
algunos
de
nuestros
lectores,
pymes,
que
van
a
poner
en
marcha
un
modelo
de
cumplimiento
normativo
que
exige
la
ley
recuerda
que
“las
pymes
se
van
encontrar
con
una
barrera
que
es
la
del
recurso.
Es
posible
que
por
presupuesto
algunas
piensen
en
su
externalización
pero
siempre
desde
la
cultura
de
cumplimiento
de
la
empresa”,
recalca.
SUMARIO
Este
I
Congreso
de
CUMPLEN
ha
servido
para
que
expertos
en
cumplimiento
normativo
de
diversa
índole
hayan
intercambiado
sus
puntos
de
vista
sobre
el
papel
del
Compliance
Oficer
en
la
empresa |