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En
abril
de
2013,
los
Estados
miembros
de
la
Unión
Europea
se
comprometieron
a
garantizar
el
éxito
de
la
transición
de
los
jóvenes
al
empleo
mediante
el
establecimiento
de
los
sistemas
de
Garantía
Juvenil.
En
el
marco
de
la
Garantía
Juvenil,
los
Estados
miembros
deben
poder
ofrecer
a
los
jóvenes
menores
de
25
años,
en
el
plazo
de
los
cuatro
meses
siguientes
a
que
abandonen
la
escuela
o
pierdan
un
empleo,
una
colocación
de
calidad
acorde
con
su
formación,
capacidades
y
experiencia,
o
bien
la
posibilidad
de
adquirir
la
formación,
capacidades
y
experiencia
necesarias
para
encontrar
un
empleo
en
el
futuro,
ya
sea
a
través
de
un
periodo
de
aprendizaje
profesional
o de
prácticas,
o de
la
formación
continua.
Esta
iniciativa
se
basa
en
una
experiencia
muy
positiva
de
Austria
y
Finlandia,
que
muestra
que
vale
la
pena
invertir
en
la
transición
de
la
escuela
al
empleo
para
los
jóvenes.
Gracias
a la
Garantía
Juvenil
finlandesa,
se
redujo
la
tasa
de
desempleo
de
los
jóvenes
de
este
país,
lográndose
una
tasa
de
ocupación
del
83,5
%
entre
empleos,
periodos
de
prácticas,
puestos
de
aprendizaje
profesional
y
plazas
de
educación
complementaria
en
los
tres
meses
siguientes
a la
fecha
de
alta
de
los
solicitantes.
El
22
de
abril
de
2013,
el
Consejo
de
la
Unión
Europea
adoptó
oficialmente
la
Recomendación
sobre
la
Garantía
Juvenil
(véase
la
nota
informativa
MEMO/13/152)
a
partir
de
una
propuesta
presentada
por
la
Comisión
en
diciembre
de
2012
(véanse
el
comunicado
de
prensa
IP/12/1311
y la
nota
informativa
MEMO/12/938),
que
fue
respaldada
por
el
Consejo
Europeo
de
junio
de
2013.
El
G20
considera
que
la
Garantía
Juvenil
es
una
nueva
reforma
de
calado
para
el
empleo
juvenil.
En
la
reunión
de
los
ministros
de
Trabajo
del
G20
que
tuvo
lugar
en
Melbourne
los
días
10 y
11
de
septiembre
de
2014,
se
decidió
que
es
preciso
hacer
más
para
aplicar
las
estrategias
del
G20,
en
particular
las
garantías
juveniles,
y
los
ministros
se
comprometieron
a
tomar
medidas
concretas
para
ofrecer
a
los
jóvenes
alguna
salida
en
los
ámbitos
de
la
educación,
la
formación
y el
empleo.
En
diciembre
de
2014,
en
torno
a 5
millones
de
jóvenes
(menores
de
25
años)
estaban
desempleados
en
la
Europa
de
los
Veintiocho,
de
los
cuales
más
de
3,2
millones,
en
la
zona
del
euro.
-
Ello representa una tasa de desempleo del 21,4 % en la Unión Europea (un 23 % en la zona del euro). Actualmente, más de uno de cada cinco jóvenes europeos en el mercado laboral no puede encontrar empleo. En Grecia y España, es uno de cada dos. Además, 7,5 millones de jóvenes europeos de entre 15 y 24 años no tienen trabajo, no estudian y no reciben formación alguna (los denominados «ninis»).
-
En los últimos cuatro años, las tasas globales de empleo juvenil cayeron el triple que las de los adultos.
-
Las disparidades entre los países que registran las mayores y menores tasas de desempleo juvenil son muy elevadas. Existe una brecha de 44 puntos porcentuales entre el Estado miembro con la tasa más baja de desempleo juvenil (Alemania, con un 7,2 % en diciembre de 2014) y el Estado miembro con la tasa más elevada (España, con un 51,4 % en diciembre de 2014). España va seguida de Grecia (un 50,6 % en octubre de 2014), Croacia (un 44,8 % en el cuarto trimestre de 2014) e Italia (un 42 % en diciembre de 2014).
El
desempleo
de
los
jóvenes
y
datos
sobre
los
«ninis»
forman
parte
del
nuevo
Cuadro
de
Indicadores
sociales
y de
empleo
clave,
que
refleja
los
principales
desequilibrios
sociales
y en
materia
de
empleo
dentro
de
la
UE
(véase
el
comunicado
de
prensa
IP/13/893).
El
primer
Cuadro
de
Indicadores
se
publicó
como
parte
del
Informe
conjunto
sobre
el
empleo
de
2014,
que
adoptaron
conjuntamente
la
Comisión
y el
Consejo
de
la
Unión
Europea.
Se
compone
de
cinco
indicadores
clave
y
constituye
la
base
de
las
recomendaciones
anuales
específicas
por
país
que
realiza
la
Comisión,
en
las
que
propone
reformas
para
apoyar
la
creación
de
empleo,
reforzar
la
capacidad
de
adaptación
de
los
mercados
laborales
y
abordar
la
pobreza
y la
inclusión
social.
Los
Estados
miembros
han
comenzado
ya a
aplicar
la
Garantía
Juvenil
La
Comisión
ha
evaluado
estos
planes
y su
aplicación
en
el
contexto
del
Semestre
Europeo,
que
es
el
marco
de
supervisión
económica
reforzada
de
la
UE
(véase
aquí).
También
se
está
aplicando
una
supervisión
multilateral
a la
aplicación
de
la
Garantía
Juvenil.
Con
objeto
de
reforzar
los
sistemas
de
Garantía
Juvenil
con
datos
fiables
y
respaldar
el
seguimiento
y la
mejora
continuos,
el
Comité
de
Empleo
desarrolló
un
marco
de
indicadores
para
el
seguimiento
de
la
Garantía
Juvenil,
que
recibió
el
respaldo
político
de
los
ministros
de
empleo
en
el
Consejo
EPSCO
de
11
de
diciembre
de
2014.
La
recogida
anual
de
datos
debería
comenzar
en
2015.
Para
la
mayoría
de
los
Estados
miembros,
la
implantación
de
la
Garantía
Juvenil
exige
profundas
reformas
estructurales
de
los
sistemas
de
educación,
formación
y
búsqueda
de
empleo,
a
fin
de
mejorar
drásticamente
la
transición
de
la
escuela
al
trabajo
y la
empleabilidad
de
los
jóvenes.
Este
objetivo
no
puede
conseguirse
de
la
noche
a la
mañana.
En
algunos
Estados
miembros,
deben
reformarse
los
servicios
públicos
de
empleo
para
proporcionar
a
cada
joven
un
asesoramiento
personalizado
sobre
las
oportunidades
de
empleo,
educación
y
formación
más
acordes
con
su
situación,
de
modo
que
se
pueda
hacer
una
oferta
concreta
y
personalizada
en
un
plazo
de
cuatro
meses.
La
Decisión
de
ayudar
a
los
servicios
públicos
de
empleo
a
maximizar
su
eficacia
a
través
de
una
cooperación
más
estrecha,
que
propuso
la
Comisión
en
junio
de
2013
y
adoptó
en
mayo
de
2014,
puede
desempeñar
un
papel
importante
en
este
asunto
(véanse
los
comunicados
de
prensa
IP/13/544
y
IP/14/545).
Otro
de
los
ámbitos
que
requieren
reformas
estructurales
es
la
mejora
de
la
calidad
y
cantidad
de
oportunidades
de
aprendizaje
profesional
y de
educación
y
formación
profesionales.
Los
Estados
miembros
deben
garantizar
que
se
proporciona
a
los
jóvenes
las
capacidades
que
buscan
los
empleadores.
La
mayoría
de
los
Estados
miembros
también
debe
identificar
y
activar
a
los
jóvenes
más
alejados
del
mercado
de
trabajo
(los
«ninis»).
A
fin
de
llegar
a
los
jóvenes
inactivos
que
no
estén
dados
de
alta
en
el
servicio
público
de
empleo,
los
Estados
miembros
deben
crear
nuevas
herramientas
y
estrategias
con
todos
los
que
tienen
acceso
a
estos
jóvenes
no
registrados
(por
ejemplo,
los
servicios
sociales,
los
proveedores
de
educación
o
las
asociaciones
juveniles).
Precisamente
porque
la
Garantía
Juvenil
promueve
la
reforma
estructural,
la
Comisión
propuso
recomendaciones
específicas
para
su
aplicación
en
varios
países
(Bulgaria,
Croacia,
Eslovaquia,
España,
Irlanda,
Italia,
Polonia
y
Portugal)
en
2014.
Pueden
consultarse
aquí
todos
los
datos
sobre
la
revisión
que
ha
hecho
la
Comisión
de
la
aplicación
de
la
Garantía
Juvenil
en
todos
los
Estados
miembros
como
parte
del
Semestre
Europeo. |