Grandes decisiones para 20155
El documento también recoge cuáles serán las cinco principales decisiones que esperan tomar los ejecutivos en los próximos doce meses. Por orden de relevancia, las cinco las más importantes son, primero, aquellas que tiene que ver con el crecimiento de sus negocios, seguidas de acciones encaminadas a colaborar con competidores, reducir el tamaño de algunos de los mercados en los que se encuentran, poner en marcha nuevos negocios y actuar sobre la financiación de la compañía. Al preguntarles a los propios ejecutivos sobre cómo de preparados se encuentran para tomarlas, resulta paradójico que sean las decisiones más importantes –las relativas al crecimiento y con las que persiguen aumentar la rentabilidad y los ingresos de sus empresas- para las que menos capacitados se encuentran –se califican con un 7,4 sobre diez-. Por el contrario, las relativas a la puesta en marcha de nuevos negocios y la reducción de actividades en la que están, se encuentran más preparados –se califican con un 7,7 sobre diez-¿Pero cómo impactan en sus organizaciones esas grandes decisiones? La reducción del tamaño de los negocios se espera que sea la que más impacte en la rentabilidad de sus compañías –el 67% de los encuestados lo cuantifican en más de 1.000 millones de dólares-. Por el contrario, solo el 13% cree que las decisiones relacionadas con el crecimiento de sus empresas pueda tener un efecto similar.
¿Cuándo y por qué se toman las grandes decisiones?
La mayoría (44%) de primeros ejecutivos entrevistados asegura que acometen grandes decisiones de negocio de forma mensual; un 35%, trimestral y, solamente, un 16% semestral. Sin embargo, el tiempo se alarga a la hora de revisar estas decisiones, ya que un 31% lo hace dos veces al año y otro 30%, anualmente.
En relación con el momento específico de tomar las grandes decisiones, parece que, según el informe, se escapa del control de los ejecutivos o no responde a una calendarización específica: los entrevistados creen que las decisiones suelen ser el resultado de tomar ventaja de una oportunidad específica más que responder de forma deliberada a un plan (ver gráfico).
Principales razones que impulsan la toma de grandes decisiones
Cómo aprovechar el análisis de datos
No todos los altos directivos están convencidos de que el big data y el análisis de datos pueden ser relevantes para ellos, especialmente en la alta dirección. La principal barrera a la hora de que la alta dirección haga un mayor uso del análisis de datos es su percepción sobre el beneficio directo que ello podría tener en sus funciones.
Uno de los problemas que lo explican es la puntualidad de los datos. Es decir, a menudo, la información que procede del análisis de datos no está en manos de la alta dirección a la hora de tomar una gran decisión.
Al contrario de lo que se puede pensar, la solución a este problema no pasa tanto por contratar nuevos perfiles especializados -el 83% de los encuestados cree que en su organización existe el talento necesario- si no por formar a los profesionales con los que ya cuentan.