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ENTREVISTAS

 
Estibaliz Gallego, abogada, Presidente Sección Abogados de Empresa del ICAM:
“Somos los abogados in house los grandes desconocidos de la profesión jurídica”
MADRID, 13 de JUNIO de 2014 - LAWYERPRESS / @LuisjaSanchez
 

Discretos, claves en cualquier estrategia empresarial, los abogados in house es la otra cara del ejercicio de la profesión. Pocos intentos han cuajado en los últimos años de aglutinar a estos expertos, la gran mayoría procedentes de despachos de abogados en sus orígenes. Ahora el ICAM le da un nuevo impulso a este colectivo con la revitalización de su Sección de Abogados in house. Estibaliz Gallego, http://goo.gl/B8ezyo, Secretaria del Consejo de Administración del Grupo Nutreco en España, a la vez que Directora de la Asesoría Jurídica y Regional Compliance Officer de esta entidad, es la persona elegida para activar a este colectivo que tiene temas que le preocupan como el secreto profesional, cuestionado desde Europa, manteniendo una relación estrecha con los abogados externos que les apoyan :” Nos movemos entre el role directivo y el jurídico. Tanto los asesores jurídicos como los propios Departamentos Legales de las empresas son partners estratégicos de la dirección de los negocios. Los abogados de empresa, muchos de ellos, forman parte de los Comités de Dirección de las compañías y de los Consejos de Administración. Ayudan a Dirección General en la toma de decisiones y en la consecución de la estrategia”, explica nuestra interlocutora.

En primera persona
“Fue en el 2010 cuando se creó la Sección de Abogados de Empresa, en su origen, como Comisión. En sus inicios su actividad fue escasa hasta que en junio del 2013, Sonia Gumpert, nueva Decana, decidió impulsar actividades en su seno y en favor de nuestro colectivo.
Se cambió su nombre, por el de Sección de Abogados de Empresa (SAE), abriendo la misma a abogados de empresa, colegiados del ICAM, que fueran tanto ejercientes como no ejercientes. Muchos de ellos, por la naturaleza de su trabajo, son colegiados no ejercientes y eso era una realidad que no se podía obviar.
Esta nueva etapa de la SAE arrancó el pasado 18 de febrero de este año cuando se presentó el nuevo proyecto en el ICAM. Es la única Sección del Colegio dedicada a un colectivo profesional (todas las demás se centran en especialidades jurídicas) y en la actualidad cuenta con unos 320 profesionales.
La mayoría de ellos cuentan con cierta experiencia desempeñan su labor en las Asesorías Jurídicas, si bien también hay miembros que trabajan en los Departamentos de RRHH o Asesorías Fiscales, todos ellos Departamentos corporativos dentro de la empresa.
Creo que presidir la SAE era un gran reto que acepté por entender necesario que los abogados de empresa estuviesen representados en el ICAM y presentes en su vida colegial. Considero que debemos tener nuestro espacio y cabida en el que es también nuestro Colegio y el deber de contribuir y aportar a él desde nuestra experiencia.
El principal objetivo de la SAE es constituirse en un marco participativo, de reflexión y de elaboración de propuestas sobre todas las cuestiones que afectan a los abogados de empresa y que, caso de ser necesario, puedan y deben ser atendidas a través de una acción corporativa.
Nuestro reto es lograr la presencia de los abogados de empresa en la sociedad, en la vida colegial y en el mundo jurídico y empresarial, ejerciendo una influencia en dichos ámbitos mediante su contribución como profesionales del Derecho que son.
La SAE es el cauce institucional a tales efectos, colaborando estrechamente con el Colegio para lograr esa trascendencia fuera y dentro de la sede colegial.
Entre nuestros objetivos se encuentra la difusión y el desarrollo del rol del Abogado de Empresa dentro y fuera del Colegio así como el desarrollo de los miembros de la SAE (mejora de sus conocimiento técnicos y habilidades directivas, tutela de aquéllos que se inicien en el ejercicio de la profesión.
También fomentaremos la participación de los miembros de la SAE tanto en el seno de la misma como en el del Colegio, fomento del contacto y relación entre ellos así como el acceso a información y recursos de todo tipo que puedan ayudar a los miembros de la SAE en su labor diaria).
Y todo ello es necesario porque los abogados de empresa somos los grandes desconocidos de la profesión jurídica.”

Sra. Gallego, ¿le sorprende que en el último estudio de ESADE sobre la abogacía se hable de un nuevo paradigma para el asesor jurídico interno?
En un mercado global como en el que nos encontramos, nuestro ámbito de actuación ha trascendido ya las fronteras nacionales. El abogado in house debe prepararse para un mundo empresarial, cambiante, dinámico, competitivo y globalizado. Este es el escenario en que desarrollamos nuestra labor. Eso exige contar, no solo con una excelencia técnico - jurídica (que ya se nos presupone), sino con formación económico - financiera, dominio de idiomas y desarrollo de capacidades y habilidades directivas.
Los Departamentos de RRHH, Asesorías Fiscales y Asesorías Jurídicas se encuentran inmersos en un proceso de evolución. Evolucionan los abogados que desarrollan su actividad profesional en despachos y evolucionan los abogados de empresa como no podía ser de otra manera. En nuestro caso se nos exige una integración e identificación en y con la estructura organizativa de nuestras compañías así como una orientación al negocio, al resultado y a la consecución de las estrategias empresariales.

Este profesional se mueve entre el rol del directivo y del asesor jurídico…
Eso es así. Los abogados de empresa debemos ser partners estratégicos en la dirección de los negocios y muchos de ellos forman parte de los Comités de Dirección o de los Órganos de Gobierno de las compañías, siendo claves para la Dirección General en la toma de decisiones y en el desarrollo de la estrategia.
Para alcanzar ese perfil, debemos evolucionar como antes ya apuntaba. Si trazásemos una curva de madurez en relación a los Departamentos Legales, podríamos describir cuatro estadios dentro de su evolución: reactivo, emergente, eficiente y, por último, alineado con el negocio.

¿Qué rasgos deben definirle como profesional al abogado in house?
Se trata de profesionales con conocimientos multidisciplinares. Es posible que seamos más generalistas y no estemos especializados en una disciplina concreta. Sin embargo, la visión y el conocimiento integral y global que tenemos de nuestras compañías, nuestra presencia en todos sus ámbitos, nos lleva a movernos en diversas disciplinas.
Desde un punto de vista de capacidades o habilidades y tal y como apuntaba el Estudio de ESADE al que antes nos referíamos, podríamos hablar de capacidad de liderazgo, comunicación, capacidad de análisis y resolución de problemas, alta capacidad en la toma decisiones, orientación a resultados, calidad y logro, negociación y gestión de conflictos, capacidad de aprendizaje permanente, creatividad y empatía.
También es necesaria una forma de trabajo en consonancia con la estructura empresarial en que estamos integrados y cada vez se habla más de la figura de los Legal Project Managers.

Es evidente que una empresa sin asesor jurídico interno no se concibe hoy en día.
Desde luego, sería lo deseable y aconsejable. Como antes exponía, el abogado in house puede ser un partner estratégico en la consecución de las estrategias y en la gestión de riesgos..

¿Se sienten los abogados in house escuchados y valorados en sus empresas?
Creo que sí pero, en cualquier caso, su peso o relevancia dentro de la organización dependerá en gran medida de la cultura y de la madurez que, en términos legales, tenga la compañía así como del estadio en que el Departamento Legal se encuentre dentro de esa curva de madurez a la que antes me refería y no olvidemos que la evolución de los Departamentos Legales depende en gran medida de nosotros mismos.

¿Les preocupa que diferentes resoluciones judiciales a nivel europeo cuestionen la independencia del abogado de empresa y la inexistencia de un secreto profesional en sus comunicaciones como cualquier otro abogado externo?
Este es un tema que nos preocupa y que, incluso, ya hemos abordado en una de las sesiones que, con periodicidad mensual, celebramos en la SAE. Me refiero a lo que hemos denominado “Los Martes de Nuestro Colegio” y que celebramos cada cuarto martes de cada mes. En mayo efectivamente la sesión versó sobre “Legal Privilege: la confidencialidad de las comunicaciones entre el abogado y la empresa”.
Se cuestiona la independencia de los abogados de empresa por el vínculo laboral que nos une con nuestras compañías y ello puede repercutir no solo en el ámbito del desarrollo de nuestras funciones en la empresa sino en relación a nuestra propia condición y características como abogados. Hace unos días hemos conocido una sentencia fallada por un tribunal alemán del orden de lo social donde, a raíz de esa falta de independencia que el Juzgado presupone, se planteaba un cambio en el tratamiento de las pensiones de los abogados de empresa.
A raíz de la sesión que celebramos, se ha elaborado una nota interna que se tratará internamente en el Colegio a fin de pedir el apoyo de la institución sobre esta cuestión, clave para nuestra actividad profesional.

¿Se sienten ustedes, los abogados de empresa respaldados por las instituciones como el ICAM o el propio CGAE?
Por supuesto que sí y ya se está trabajando para que ese apoyo se traduzca en acciones concretas.

Sobre la relación que mantienen ustedes con los despachos de abogados, desde fuera se advierte que es algo muy dinámico y que cada empresa tiene su modelo…
No hay un sistema homogéneo ni una práctica consensuada. Además, el tipo de empresa, su tamaño, la complejidad de los asuntos, el negocio, el mercado en que opera la compañía, son cuestiones que pueden influir a la hora de que las organizaciones opten por fórmulas distintas.
El papel de las firmas y de los abogados externos, nuestros compañeros, es fundamental en la vida del abogado interno. Aportan una gran especialización, calidad y expertise. El equipo formado por abogado interno – abogado externo es una combinación de conocimientos y talento que lo convierten en, prácticamente, imbatible.

¿Hay algún consejo que nos pueda dar para elegir con acierto un despacho de abogados?
Es necesario hacer un correcto análisis de la cuestión, la aportación de valor que la misma puede representar para la compañía, su complejidad, la necesidad, o no, de su externalización. Solo de esa manera podremos decidir cuál es el perfil del despacho que es necesario para su resolución y, una vez definido el anterior, solo restará seleccionar al mejor.

Me imagino que la empatía también será importante cuando uno contrata una firma externa…
Es importante pero todos somos compañeros y por tanto, es fácil entendernos y comprendernos sin excesivos problemas. Unos trabajamos en la empresa; otros lo hacen en despacho pero todos somos abogados y, por tanto, compañeros.

Por cierto, cuando los abogados externos hablan de estar 24 horas a su servicio, ¿Cómo debemos entender esta afirmación?
Esa afirmación no hay que tomarla al pie de la letra. Hay que comprender que la actividad de los abogados de empresa está marcada, como no podría ser de otra forma, por la actividad, el ritmo y las necesidades de nuestras propias compañías.
En un entorno cambiante, competitivo y global, la actividad en el mundo de la empresa es frenética y los abogados de empresa, claves para dar las soluciones cuando éstas son requeridas. No se puede perder una sola oportunidad de negocio. Los abogados, internos o externos, debemos aceptar el perfil del cliente para el que trabajamos. Así es el mundo de empresa.

¿Ha cambiado mucho la forma de facturar los honorarios en este entorno de crisis?
Es evidente que en un entorno de crisis como el actual, las empresas y los Departamentos Legales nos hemos visto obligados a adaptar nuestros presupuestos. Consecuencia de ello es la necesidad que tenemos de que los despachos nos ayuden, en materia de honorarios, con fórmulas imaginativas y colaborativas que nos permita ganar a todos.
Sin embargo, dicho esto, no creo que ningún abogado de empresa vaya a poner en riesgo un proyecto empresarial y ello por una cuestión de honorarios. En mi opinión, la facturación no debería ser un criterio de selección de los despachos.

¿Es caro el asesoramiento legal que una empresa recibe de un despacho de abogados?
Cuando el asunto es de gran importancia para la compañía, no hay despacho caro. Sin embargo, insisto en la necesidad de llevar a cabo un análisis correcto y previo de la cuestión que nos permita elegir el perfil del despacho. A veces un problema en materia de honorarios es consecuencia de una definición errónea del perfil del despacho que necesitábamos.

¿Pleito ordinario o métodos extrajudiciales?
Ningún sistema de resolución de conflictos excluye al otro. La clave es conocer las distintas alternativas o vías y, tras hacer un análisis del problema, elegir una fórmula u otra para su resolución. El éxito radica es saber cuál es el mejor sistema para cada asunto concreto.
De todas formas, el mundo empresarial debe tender a resolver sus conflictos mediante el uso del arbitraje y de la medición, evitando, en la medida en que sea posible, la vía judicial y ello como parte y consecuencia de ese compromiso que la empresa debe asumir con sus clientes, con sus proveedores, con sus trabajadores, con la comunidad en la que opera, y demás stakeholders desde el punto de vista de Responsabilidad Social Corporativa.
Queda todavía mucho campo que recorrer en este sentido. En países como Estados Unidos hay empresas que cuentan con un sistema interno de mediación en el ámbito laboral a nivel interno que contribuye a la mejora del clima laboral. Se fomentan, incluso, los principios de la mediación como pilares en que sustentar la cultura empresarial.
Entienden que con ello es posible contribuir a que el trabajador sepa cómo enfrentarse al conflicto y a su gestión, lo que finalmente trasciende su esfera profesional para influir positivamente en su vida personal. La contribución de la compañía desde un punto de vista de RSC es aún más evidente.

Compañeros suyos se quejan de la falta de comunicación con los despachos que son asesorados…
Es cierto que a veces puede suceder pero quizás la solución sería definir desde el inicio de la relación los términos en los que acordar un Service Level Agreement. De esa manera, las necesidades del cliente quedarían mucho mejor definidas así como el protocolo de trabajo a seguir.

¿Un despacho o varios como asesores?
Tampoco hay una práctica en el sector. Yo, por ejemplo, prefiero trabajar con varios despachos. Seleccionamos las firmas en función del proyecto, la materia, la especialización, la importancia, como antes le comentaba.
Es difícil que un despacho sea el mejor en todas las disciplinas y creo que nuestra obligación para con nuestras empresas es elegir al mejor profesional independientemente del despacho en que se encuentre.

¿Cómo abogado interno que es usted, que elemento no consentiría que generase su propio despacho asesor legal?
Para mi algo inaceptable es una falta de ética y de integridad. Eso bastaría para rescindir el contrato y la relación profesional.

¿Tienen ustedes los abogados in house los mismos problemas de conciliar su vida laboral con la personal que los compañeros de despachos?
Claro que tenemos problemas, como todos. Son ámbitos de trabajo diferentes, el despacho y la empresa, y, variando las circunstancias, la problemática es la misma.

Estamos terminando: ¿Qué le diría a aquel abogado externo que recibe una oferta para convertirse en Director de la Asesoría Jurídica de una empresa destacada?
Lo primero que le diría es ¡que la aceptase! Y la segunda recomendación, es que, tras su incorporación, dedique tiempo necesario para conocer la compañía, sus fortalezas, sus debilidades, el negocio, el mercado así como el marco normativo en que opere.

Otro elemento que se observa en el mercado es la proliferación de boutiques legales, de abogados muy especializados. Junto a ellos ¿habría un hueco para una firma legal formada por abogados in house que diera servicio a otras empresas?
Estoy convencida que así sería. Asesorarían a un cliente (el abogado interno) al que conocerían perfectamente por haberlo sido ellos también.
 

 

 

 

 

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