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Genocidio
financiero |
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MADRID,
01
de
MAYO
de
2013
-
LAWYERPRESS |
|
Por
Ibán
Uriarte
Rivero,
Abogado |
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Nos
encontramos
en
una
situación
verdaderamente
caótica,
no
sólo
por
la
crisis
plasmada,
tangible,
ratificada
y
hastiada
en
su
redacción
y
noticiarios
respectivos,
sino
por
la
terrible
pobreza
argumental
que
este
Ejecutivo
está
llevando
a
efecto
diaria
y
sorpresivamente.
¿Cómo
demonios
pueden
priorizarse
en
el
Gobierno
una
u
otra
independencia
nacionalista
cuando
todos
sabemos
que
es
una
cábala
absurda
que
nadie,
siquiera,
quien
las
propone,
cree
en
las
mismas
y
desatendemos
una
alarma
social
tan
acuciante
como
son
los
desahucios?.
¡Ya
está
bien¡,
se
tiene
que
priorizar
a la
población
española,
es
más,
se
tiene
que
blindar
a
ésta
ante
un
problema
que
han
suscitado
todas
las
Entidades
bancarias
con
un
despropósito
y
desánimo
manifiesto
del
que
pretenden
huir
no
sólo,
sin
coste
alguno,
sino,
además,
con
intereses
satisfactorios
para
con
éstos.
Se
habla
y
redunda
sobre
el
rescate
a la
Banca,
pero,
¿quién
rescata
a
los
españoles?,
¿se
nos
puede
exigir
más,
debemos
afrontar
más
impuestos
cuando
los
que
nos
han
metido
en
esta
surrealista
situación
se
quedan
indemnes
de
todo
Procedimiento
Legal
punitivo?.
Desde
luego
es
vergonzoso,
los
propios
Jueces
se
han
movilizado
para
que
esta
tercer
mundista
medida
de
echar
familias
a la
calle
se
legisle
y se
atempere
a
las
situaciones
personales
de
cada
persona
y se
alarguen
los
procedimientos
de
ejecución
previstos
en
tanto
en
cuanto,
la
merma
psicológica
que
inflige
esta
todopoderosa
política
bancaria
para
con
los
ciudadanos
es,
demoledora,
basta
decir
que
ya
se
han
suscitado
docenas
de
suicidios
por
esta
antisocial
y
antidemocrática
genocida
medida
de
actuación.
Tanto
que
se
está
hablando
de
la
Constitución
respecto
al
independentismo
y no
hacemos
referencia
alguna
a,
ni
más
ni
menos,
un
Derecho
Fundamental
recogido
en
ésta
que
es
la
que
todo
español
tiene
derecho
a
tener
una
vivienda
digna.
Este
precepto
de
nuestra
Carta
Magna
ha
de
prevalecer
sobre
cualquier
política
interna
de
todo
Banco,
ya
sea
español
o
extranjero,
porque
está
regulada
como
Derecho,
insisto
en
ello,
fundamental
y
hemos
de
ceñirnos,
aférrimamente
a
esta
realidad
tipificada
y
consolidada
en
nuestra
legislación
vigente.
Pero
es
que
además,
nos
encontramos
ante
casos
verdaderamente
estrambóticos,
personas
que
quieren
pagar
sus
hipotecas
pero
solicitan,
tan
sólo,
que
se
les
conceda
un
plazo
mayor
de
la
misma
para,
de
esta
manera,
poder
cumplir,
sin
dejar
de
satisfacer
sus
necesidades
básicas,
la
obligación
de
pago
para
con
éstas,
pero
ni
con
esas,
los
Bancos
ceden.
Y es
aquí
cuando
entra
una
figura
de
nuevos
e
irrefutables
eruditos
del
caos
denominados,
oficiosamente,
departamento
de
riesgos,
o lo
que
es
lo
mismo,
un
grupo
de
cerebros
malnutridos
que
ya
saben
la
respuesta
de
antemano
pero
establecen
un
paripé
de
estudio,
todos
con
un
mismo
final,
denominado
no.
¿Se
puede
ser
más
incompetente?,
un
español
quiere
y lo
más
importante,
puede
pagar
su
hipoteca
con
mensualidades
un
tanto
inferiores
si
se
da
el
caso
descrito,
esto
es,
ampliar
el
plazo
hipotecario,
y
este
fabuloso
engendro
matemático
financiero
responde
no a
la
misma…,
pero,
¿no
se
dan
cuenta
que
el
auténtico
riesgo
es
su
propia
respuesta?,
ya
que,
de
seguir
así,
serán,
cada
vez
más,
inmobiliarias
que
Entidades
Bancarias.
El
riesgo
está
en
la
imposibilidad
de
pago
y no
al
contrario,
pero
¿dónde
o
que
consigna
usurera
han
aprendido
a
ejercer
su
actividad
laboral?,
lo
dicho,
un
despropósito.
Necesitamos
acción,
actuación,
verticalidad
y
resolución
ante
este
mal
endémico
que
tantas
familias
están
sufriendo
e,
incluso,
muriendo
por
un
absoluto
desaliento
del
Gobierno
Central
de
atajar,
celéricamente,
este
inframundo
social
impropio
de
cualquier
democracia
y
país
que
se
precie
de
pertenecer
al
grupo
del
primer
mundo
porque,
a
este
paso,
la
crispación
social
va a
ser
tan
enorme,
que,
en
breve,
la
beligerancia
armada
no
será
una
quimera
y si
no
al
tiempo.
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