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Juan
Antonio
Sagardoy
plantea
recuperar
fórmulas
contractuales
como
el
contrato
de
Fomento
de
Empleo
de
los
años
80 |
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MADRID,
23
de
ABRIL
de
2013
-
LAWYERPRESS |
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Juan
Antonio
Sagardoy,
presidente
del
Instituto
para
las
Relaciones
Laborales
y el
Empleo
(IRLE)
creado
por
la
Fundación
Sagardoy,
recomendó
en
el
trascurso
de
la
rueda
de
prensa
para
presentar
el
IV
Barómetro
del
Mercado
de
Trabajo,
titulado
“Un
año
de
efectos
de
la
Reforma
Laboral”,
recuperar
el
contrato
de
Fomento
de
Empleo
que
se
creó
en
1984.
Sagardoy
calificó
los
nuevos
contratos
laborales
creados
como
“galimatías”
de
contratos
"tiquismiquis",
que
impide
la
contratación
por
ser
demasiado
complejos.
También
pidió
flexibilizar
el
contrato
a
tiempo
parcial
"sin
miedos
y
sin
ponerse
la
gorra
de
la
ortodoxia".
El
ex
catedrático
hizo
estas
propuestas
enmarcadas
dentro
de
una
reflexión
amplia
sobre
los
males
de
nuestro
mercado
laboral,
que
se
diferencia
mucho
de
nuestro
entorno
europeo.
IV
Barómetro
del
Mercado
de
Trabajo,
titulado
“Un
año
de
efectos
de
la
Reforma
Laboral”
Las
medidas
de
flexibilidad
están
ganando
espacio
con
respecto
a
las
regulaciones
de
empleo.
Esta
es
una
de
las
principales
conclusiones
del
informe
Un
año
de
efectos
de
la
Reforma
Laboral
del
IV
Barómetro
del
Mercado
de
Trabajo
del
Instituto
para
las
Relaciones
Laborales
y
Empleo
(IRLE)
de
la
Fundación
Sagardoy
que,
en
esta
ocasión,
ha
contado
con
la
colaboración
de
la
Asociación
Española
de
Dirección
y
Desarrollo
de
Personas
(Aedipe).
Las
medidas
promovidas
por
la
Reforma
Laboral
están
teniendo
un
efecto
muy
favorable
como
instrumento
alternativo
a la
extinción
de
contratos
de
trabajo.
En
este
sentido,
la
reducción
de
la
jornada
ha
registrado
un
crecimiento
superior
al
del
número
de
los
procedimientos
de
regulación
de
empleo.
Sin
embargo,
los
efectos
de
la
crisis
económica
siguen
impidiendo
la
posibilidad
de
que
la
Reforma
Laboral
muestre
todos
sus
beneficios,
en
especial
porque
la
evolución
de
la
actividad
económica
es
la
que
marca
el
incremento
del
número
de
puestos
de
trabajo
y la
consiguiente
reducción
del
desempleo.
Por
lo
que
puede
afirmarse
que
este
primer
aniversario
de
la
Reforma
Laboral
no
es
tiempo
suficiente
para
realizar
una
valoración
completa
sobre
los
vicios
y
virtudes
de
la
norma.
En
materia
de
negociación
colectiva,
el
ritmo
de
los
nuevos
acuerdos
no
se
recupera
y
mantiene
su
tendencia
negativa
desde
el
inicio
de
la
crisis.
A
pesar
de
este
panorama,
la
Reforma
Laboral
ha
logrado
avanzar
en
dos
aspectos:
La
estructura
de
negociación,
donde
se
registra
un
incremento
en
el
número
de
trabajadores
cubiertos
por
la
negociación
empresarial
(que
pasa
de
un
9,9%
a un
12,4%)
y de
la
sectorial
nacional
(del
26,7%
al
31);
así
como
al
contenido
de
convenios,
donde
la
contención
salarial
se
ha
aproximado
a
los
niveles
pactados
en
la
negociación
salarial
empresarial
y
supraempresarial.
El
informe
Un
año
de
efectos
de
la
Reforma
Laboral
precisa
que,
en
materia
de
aumentos
salariales
pactados,
las
negociaciones
empresariales
están
siendo
superiores
a
las
supraempresariales,
ya
que
ante
el
riesgo
de
inaplicación,
los
convenios
de
ámbito
superior
están
siendo
más
restrictivos
en
los
incrementos.
El
contrato
indefinido
de
apoyo
a
los
emprendedores
también
ha
aportado
beneficios.
A
través
de
esta
modalidad,
las
empresas
de
menos
de
50
trabajadores
ha
aumentado
la
tasa
de
contrataciones
de
indefinidos,
mientras
que,
en
las
compañías
con
hasta
25
empleados,
los
niveles
de
contratación
han
alcanzado
a
los
registrados
durante
2008.
En
este
sentido,
la
tasa
de
contratación
indefinida
ha
pasado
para
las
pequeñas
y
medianas
empresas
del
4%
al
6%,
aunque
prosigue
la
tendencia
general
a la
contratación
temporal.
El
Barómetro
también
apunta
que,
en
la
nueva
regulación
de
los
costes
de
despidos,
se
ha
reducido
considerablemente
el
número
de
casos
de
improcedentes
reconocidos,
a
favor
del
despido
por
causas
objetivas
y
los
ERE
extintivos
objetivos.
Si
bien
durante
el
último
año
no
se
ha
logrado
revertir
la
tendencia
de
destrucción
de
puestos
de
trabajo,
sí
se
ha
logrado
desacelerarla.
Un
primer
paso
importante
para,
finalmente,
lograr
poner
un
punto
final
a la
crítica
situación
del
empleo.
Con
un
periodo
de
tiempo
relativamente
amplio,
las
virtudes
de
la
Reforma
Laboral
y
una
mejora
de
la
situación
económica
serían
los
motores
capaces
de
revertir
la
situación
actual.
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