|
“Ser
emprendedor
no
hace
más
que
darte
satisfacciones.
Supone
que
tu
vida
la
manejas
realmente
tu.
Y
ese
espíritu
emprendedor
debes
tenerlo
siempre,
trabajes
donde
trabajes.
Diría
que
es
también
bueno
para
tu
salud
mental.”
Es
una
de
las
primeras
reflexiones
con
las
que
nos
recibe
Montaña
Benavides,
presidenta
de
la
Fundación
Aranzadi
Lex
Nova.
“Hay
que
romper
con
el
estigma
cultural
del
fracaso
de
los
emprendedores.
En
países
como
Estados
Unidos
se
admite
volver
a
empezar”,
aclara
Hablamos
con
ella
antes
de
la
presentación
del
Curso
que
su
entidad
promueve
sobre
los
Derechos
de
la
Personas
con
discapacidad,
un
proyecto
formativo
basado
en
elearning
que
arrancará
el
próximo
mes
de
abril,
en
el
que
también
colaboran
Fundacion
Aequitas,
Cermi
y la
Universidad
de
Valladolid
a
través
de
su
Observatorio
de
Derechos
Humanos.
De
Valladolid
al
fin
del
mundo.
Ese
podría
ser
el
lema
de
nuestra
emprendedora,
primero
muchos
años
en
Lex
Nova,
una
de
las
editoriales
jurídicas
de
más
solera
de
nuestro
país,
como
una
de
sus
cabezas
visibles
y
presidenta
de
su
Fundación.
Y
ahora,
desde
el
pasado
verano,
tras
la
integración
de
esa
entidad
dentro
de
la
multinacional
Thomson
Reuters,
propietaria
también
de
la
editorial
Aranzadi,
donde
gestiona
lo
que
es
la
Fundación
Aranzadi
Lex
Nova
y
todos
los
temas
sociales
de
esta
multinacional
“Alguien
que
haga
una
actividad
social
de
pro
bono,
normalmente
repite
por
la
satisfacción
que
ha
recibido”,
recuerda
Montaña
Benavides
su
presidenta.
“Pero
hay
que
seguir
trabajando
de
forma
dura
para
que
el
abogado
conozca
las
ventajas
de
estas
acciones
sociales”,
subraya.
“A
lo
largo
de
mi
actividad
profesional
he
comprobado
que
uno
de
los
problemas
existentes
en
el
sector
legal
es
la
actualización
de
la
información
y
así
poder
seguir
y
cumplir
la
normativa.
Me
imaginaba
que
si
los
abogados
tenían
esos
problemas,
los
ciudadanos
tendrían
más
dificultades,
al
estar
fuera
de
ese
entorno.
Hay
que
darse
cuenta
que,
en
definitiva,
el
derecho
está
detrás
de
todo.
Era
el
momento
para
poner
en
marcha
nuestra
Fundación,
una
iniciativa
que
en
ese
momento
ayudaría
a
Lex
Nova
a
tener
mayor
presencia
institucional.
En
ese
año
2010
pusimos
en
marcha
esta
institución.
Después
de
tres
años
la
aceptación
ha
sido
buena
y
somos
interlocutores
con
muchos
colectivos
de
la
sociedad.
Crear
una
Fundación
no
deja
de
ser
una
tarea
de
emprendimiento
total.
Logramos
desde
el
principio
acotar
sus
objetivos:
transmitir
el
conocimiento
del
Derecho
y su
aplicación
a
toda
la
sociedad
de
forma
progresiva,
siempre
desde
una
perspectiva
concreta.
A
medida
que
me
iba
involucrando
en
el
trabajo
descubría
diferentes
colectivos
a
los
que
incluíamos
en
nuestras
actividades
periódicas.
Me
gusta
mucho
el
entorno
de
las
redes
sociales.
Es
una
fuente
inagotable
de
conocimiento
e
ideal
para
empezar
tu
networking.
En
ellas
puedes
encontrar
a
Fundación
Aranzadi
Lex
Nova
de
forma
activa”.
Sra.
Benavides,
¿Cómo
se
articula
la
Fundación
que
usted
presidente
dentro
del
grupo
Thomson
Reuters
Aranzadi?
Nuestra
actividad
fundacional
no
ha
cambiado
en
esencia.
Ahora
se
ha
potenciado
a
trabajar
con
dos
firmas
de
carácter
internacional
como
Aranzadi
y
Thomson
Reuters.
Realmente
ahora
pensamos
en
global
actuando
desde
una
perspectiva
local
y
este
aspecto
es
muy
interesante.
Mantenemos
estrecha
relación
con
las
áreas
de
marketing
y
relaciones
institucionales
de
la
compañía.
Queremos
fidelizar
abogados
en
el
campo
pro
bono
y
aportar
a
este
grupo
editorial
el
valor
añadido
de
la
solidaridad
y
desarrollar
programas
de
colaboración
entre
el
mundo
de
la
abogacía
y el
propio
Tercer
Sector.
¿Cuesta
mucho
convencer
a un
abogado,
por
su
carácter
individualista,
que
haga
actividades
pro
bono?
No
se
trata
tanto
convencerle
cómo
explicarle
las
ventajas
de
esta
actividad.
Al
final
es
un
problema
cultural
y de
educación
porque
los
españoles
tenemos
un
carácter
generoso
indudable
por
naturaleza.
Todos
hemos
ayudado
a
alguien
en
momento
de
apuro.
Lo
que
también
es
cierto
es
que
poca
ostentación
o
difusión
se
ha
hecho
de
este
tipo
de
actividades
altruistas
en
nuestro
país.
Además
de
los
grandes
despachos
otros
muchos
letrados
hacen
pro
bono.
En
frente
nuestra
están
los
anglosajones
que
no
paran
de
realizar
premios
o
eventos
de
contenido
social.
Creo
honestamente
que
una
entidad
como
esta
Fundación
puede
ser
el
punto
de
encuentro
entre
ambas
realidades
y
ayudar
al
impulso
del
pro
bono
en
todos
los
estratos
de
la
abogacía.
El
estudio
de
los
derechos
humanos
podemos
verlo
ya
en
nuestra
sociedad
sin
tener
que
desplazarnos
a
África.
En
la
polémica
sobre
la
difusión
o no
masiva
de
los
actividades
de
Pro
bono,
¿Dónde
se
sitúa?
Soy
partidaria
de
que
tenga
una
difusión
adecuada.
Este
tipo
de
iniciativas
hay
que
contarlas
porque
genera
un
efecto
contagioso
beneficioso
y
otros
profesionales
se
animarán
a
realizar
actividades
similares.
La
sociedad
tiene
que
saber
que
se
realizan
iniciativas
altruistas
en
el
campo
de
la
abogacía.
Que
los
abogados
no
son
para
nada
personas
rácanas
o
peseteras,
sino
que
también
pone
a
disposición
su
conocimiento
a
aquellas
personas
que
lo
necesitan.
¿Cómo
valora
el
fenómeno
de
diferentes
despachos
que
crean
su
Fundación
para
gestionar
mejor
así
su
capítulo
Pro
bono?
Es
evidente
que
es
una
institución
que
proyecta
a la
vez
que
solidaridad
la
imagen
de
cada
uno
de
los
bufetes
que
ha
puesto
en
marcha
esas
instituciones.
Profesionalizar
la
gestión
de
estas
actividades
no
es
malo,
sin
ninguna
duda.
De
todas
formas
no
creo
que
sea
necesario
crear
este
tipo
de
entidades
para
dedicarte
a la
responsabilidad
social
corporativa.
Aun
en
España
estamos
arrancando
en
este
tipo
de
iniciativas
y
falta
mucho
camino
por
recorrer.
¿Cuál
debería
ser
el
papel
de
los
Colegios
de
Abogados
en
estas
actividades
sociales
que
realizan
los
abogados?
Pueden
ejercer
un
papel
importante
en
el
aspecto
formativo
y
cultural
de
lo
que
significa
el
pro
bono
para
cualquier
jurista
a
título
individual.
Ahora
mismo
las
jóvenes
generaciones
de
nuevos
letrados
están
más
abiertas
a
este
tipo
de
actividades
que
otro
tipo
de
generaciones.
Lo
hemos
visto
en
el
último
premio
de
la
revista
Iberian
Lawyer
40
Under
Forty,
donde
el
nivel
de
las
actividades
sociales
presentadas
ha
sido
muy
elevado.
Son
profesionales
con
otra
cultura;
han
viajado
mucho
compartiendo
experiencias
con
otros
colegas
de
otros
países
y
ven
el
mundo
de
otra
forma.
¿De
qué
forma
afecta
la
crisis
a
estos
temas
sociales
de
los
que
hablamos?
La
crisis
es
una
bola
de
nieve
que
afecta
a
todas
las
entidades
implicadas
en
la
solidaridad.
Se
notan
los
recortes
en
muchos
programas
formativos
que
antes
estaban
apoyados
por
diferentes
entidades
financieras.
Esto
hace
que
otras
instituciones
asistenciales
vean
que
tienen
menos
medios
para
atender
a
los
más
desfavorecidos.
El
problema
es
complejo
y
veo
difícil
solución
a
corto
plazo.
También
han
llegado
recortes
a la
Ley
de
Dependencia…
Me
preocupa
que
la
crisis
la
paguen
los
más
débiles,
al
final
de
todo
ellos
se
empobrecen
más
que
ningún
otro
colectivo.
Sobre
los
recortes
que
ya
ha
anunciado
la
Ministra
Mato
no
es
una
buena
noticia.
Nuestra
sociedad
debería
poder
cuidar
sin
recortes
de
aquellas
personas
más
desfavorecidas
o
con
mayor
grado
de
incapacidad.
Sobre
este
Curso
online
para
conocer
los
Derechos
de
las
personas
con
discapacidad
¿Qué
objetivos
se
han
planteado?
Este
es
un
proyecto
que
nace
de
la
colaboración
de
Fundación
Arazandi
Lex
Nova
con
CERMI,
Fundacion
Aequitas
y la
Universidad
de
Valladolid
a
través
de
su
Observatorio
de
Derechos
Humanos.
Pretendemos
aportar
nuestro
conocimiento
en
la
formación
de
profesionales
letrados
que
conozcan
a
fondo
la
normativa
de
la
discapacidad.
También
puede
ser
seguido
por
aquellas
personas
que
tienen
o
gestionan
situaciones
de
discapacidad
en
su
entorno
más
inmediato.
Hemos
intentando
adaptar
la
Convención
de
Nueva
York
al
contenido
de
este
proyecto.
Este
programa
formativo
que
arranca
en
abril
es
de
carácter
multidisciplinar
para
abordar
los
derechos
de
las
personas
con
discapacidad
desde
todas
las
vertientes
del
derecho.
Así
se
abordan
cuestiones
que
van
desde
el
expediente
de
discapacidad;
patrimonio
protegido
o
incluso
las
deducciones
fiscales
que
puedes
tener
si
convives
con
un
hijo
discapacitado,
entre
otros
asuntos.
Hablar
de
la
Convención
de
Nueva
York,
¿no
es
un
poco
utópico
que
muchas
de
esas
personas
con
discapacidad
puedan
valerse
por
sí
mismos?
Es
posible
que
haya
cierta
utopía
en
este
planteamiento,
pero
gracias
a
esta
iniciativa
se
ha
logrado
considerar
el
espacio
y
los
derechos
de
estas
personas
dentro
de
nuestra
sociedad.
Es
una
forma
simbólica
de
darles
voz
aunque
estoy
convencida
que
en
algunas
situaciones
podrán
opinar
y se
les
podrá
hacer
caso.
A
medio
plazo,
creemos
que
podemos
exportar
esta
formación
a
Latinoamérica
donde
la
demanda
de
formación
e
información
para
diferentes
colectivos,
docentes,
juristas
o
asistenciales
en
materia
de
discapacidad
es
bastante
elevada.
Es
curioso
que
con
casi
cuatro
millones
de
personas
con
discapacidad,
los
despachos
de
abogados
no
hayan
visto
aún
que
tiene
un
posible
negocio
ahí…
La
verdad
que
ese
papel
que
usted
señala
para
los
despachos
lo
están
haciendo
los
notarios.
Como
bien
sabe
son
expertos
en
derecho
privado
y
muchas
de
las
consultas
que
familias
y
particulares
les
hacen
ayudan
a
aclarar
situaciones
complejas.
Desde
la
Fundación
Aequitas,
entidad
creada
por
este
colectivo,
también
se
organizan
muchos
eventos
y
actividades
con
el
marco
de
las
personas
con
discapacidad
como
telón
de
fondo.
Nos
consta
que
muchos
de
estos
profesionales
van
a
realizar
este
Curso
Online
del
que
estamos
hablando.
Respecto
a la
abogacía,
es
evidente
que
aún
no
lo
han
tenido
en
cuenta
como
actividad
de
interés
en
su
portfolio
de
servicios.
Confiamos
que
los
jóvenes
abogados
cambien
de
criterio,
al
amparo
de
cursos
como
el
nuestro
que
está
a la
espera
de
poder
tener
unos
créditos
como
actividad
docente.
En
el
momento
que
se
pongan
en
marcha
las
llamadas
clínicas
legales
en
diferentes
universidades
españolas,
los
estudiantes,
fututos
abogados,
podrán
saber
cómo
pueden
ayudar
a
esas
personas
con
discapacidad.
¿Qué
otras
iniciativas
tiene
en
cartera
su
Fundación
a lo
largo
de
este
2013?
Hay
un
proyecto
bastante
ambicioso.
Se
trataría
de
analizar
la
situación
de
los
derechos
humanos
en
España.
De
esta
forma
nuestra
sociedad
podrá
saber
que
necesidades
existen
en
esta
materia
en
estos
momentos
y el
papel
de
los
abogados
en
este
contexto.
Vamos
a
constituir
en
breve
la
primera
Comisión
de
Trabajo
en
la
que
van
a
estar
la
Asociación
Española
de
Fundaciones,
como
representante
del
Tercer
Sector,
al
igual
que
UNICEF
y el
Observatorio
de
Derechos
Humanos
de
la
Universidad
de
Valladolid.
Estamos
a la
espera
de
saber
si
podremos
contar
o no
con
la
Fundación
del
CGAE.
Otra
iniciativa
que
verá
la
luz
este
año
es
un
Curso
de
Protección
de
Menores
que
pondremos
en
marcha
con
Unicef
y la
Cátedra
de
ICADE
de
Menores
patrocinada
por
el
Banco
de
Santander.
En
definitiva,
nuestra
actividad
es
ir
impulsando
diferentes
cursos
muy
especializados
de
muy
alto
nivel,
como
puede
apreciar.
Además
mantendremos
las
colaboraciones
con
aquellas
instituciones
y
colectivos
que
nos
lo
pidan.
|