|
Cuota
&
Rioja
es
un
despacho
de
referencia
en
el
sector
inmobiliario
aragonés
y
desde
hace
algunos
años
se
está
abriendo
camino
en
el
difícil
mercado
madrileño.
¿Cómo
decide
un
despacho
con
sede
principal
en
Zaragoza
instalarse
en
Madrid?
Desde
hace
ya
tiempo,
veníamos
cubriendo
los
requerimientos
que
nos
hacían
clientes
de
Zaragoza
que
también
tienen
intereses
en
la
Comunidad
de
Madrid.
El
aumento
paulatino
de
la
prestación
de
servicios
para
esos
clientes
en
este
ámbito
geográfico,
unido
a
una
incipiente
demanda
por
parte
de
nuevos
clientes
con
sede
única
o
principal
en
Madrid,
nos
hizo
pensar
en
la
conveniencia,
casi
exigencia,
de
contar
con
más
presencia
en
ese
mercado.
En
este
proceso
¿Qué
les
ha
resultado
más
difícil?
¿Y
más
fácil
de
lo
que
pensaban?
Difícil
todo
y
fácil,
con
la
situación
actual
y el
nivel
de
competencia
en
general
y,
en
particular,
en
esta
demarcación
geográfica,
se
puede
decir
que
nada.
Ahora
bien,
lo
más
difícil
radica
en
la
contrariedad
que
significa
para
un
despacho
pequeño,
que
además
tiene
su
origen
fuera,
abrirse
hueco
entre
la
multitud
de
buenos
y
grandes
despachos
existentes.
Más
fácil
de
lo
que
pensábamos
ha
sido
la
respuesta
de
la
clientela
potencial
a la
que
se
dirigen
nuestros
servicios.
Sin
embargo,
la
buena
acogida
que
hemos
tenido
creemos
que
tiene
mucho
que
ver
con
el
carácter
abierto
de
las
empresas
y
personas
que
residen
aquí,
donde
no
importa
tanto
de
dónde
vienes
sino
cual
es
tu
nivel
de
compromiso
y de
tu
capacidad
para
desenvolver
tus
competencias.
¿Cómo
compite
su
despacho
con
los
grandes
nacionales?
Nuestro
modelo
de
despacho
apuesta
por
la
especialización
y la
rentabilidad.
No
queremos
ser
los
más
grandes,
ni
los
que
más
facturemos.
Nos
centramos
cada
día
en
aumentar
nuestros
conocimientos
y en
aprovechar
nuestras
experiencias.
Damos
mucha
importancia
a la
formación
continua
y
elaboramos
lo
que
casi
se
podría
llamar
un
“derecho
de
autor”.
No
pretendemos
hacer
muchas
cosas
bien
sino
tan
sólo
lo
que
estamos
convencidos
de
que
sabemos
hacer.
Hay
radica
nuestro
objetivo
y
eso
nos
otorga
una
posición
preferente
a lo
hora
de
ser
más
competitivos,
no
sólo
en
cuanto
a la
propia
orientación
al
cliente,
que
siempre
perseguimos,
sino
también
en
cuanto
al
coste
de
nuestro
trabajo
que
le
repercutimos
en
la
consecución
de
ese
objetivo.
Cuota
&
Rioja
está
especializado
en
derecho
inmobiliario
y
urbanismo.
¿se
puede
sobrevivir
en
este
sector?
Es
evidente
que
el
escenario
ha
cambiado.
Nos
dicen
algunos
clientes,
importantes
promotores
con
larga
experiencia
a
sus
espaldas,
que
el
sector
inmobiliario
en
general,
y el
urbanismo
en
particular,
nunca
volverá
a
ser
como
lo
hemos
conocido.
Suena
duro
lo
que
dicen
y
grandilocuente.
Pero
las
circunstancias
nos
hacen
coincidir
en
gran
medida
con
ese
pensamiento.
Por
lo
menos,
nadie
duda
que,
al
menos
a
medio
plazo,
así
será.
Ahora
bien,
la
actividad
de
un
despacho
jurídico
en
este
campo
puede
ser
muy
amplia.
En
nuestro
caso
contamos
con
la
ventaja
de
que,
a
pesar
de
que
la
gestión
urbanística
constituía
antes
de
la
caída
en
picado
del
sector
el
nicho
de
práctica
donde
se
concentraba
el
mayor
porcentaje
de
nuestros
esfuerzos,
nunca
hemos
descuidado
otros
campos
igual
de
importantes
para
nosotros.
Eso
favorece
que
nos
adaptemos
fácil
y
rápidamente
a
los
cambios.
Hoy
en
la
gestión
urbanística,
el
hecho
de
estar
presentes
como
letrados
en
buen
número
de
desarrollos
iniciados
antes
nos
sigue
proporcionando
una
actividad
recurrente
de
asesoramiento,
que
hace
que,
aunque
la
tasa
de
nuevas
iniciativas
y la
oportunidad
de
nuevos
proyectos
hayan
caído
a
niveles
ínfimos,
podamos
seguir
tomando
el
pulso
a lo
que
nosotros
llamamos
el
urbanismo
puro,
el
de
verdad,
para
un
despacho
de
abogados.
Pero
es
que,
además,
sigue
habiendo
contenciosos
y
sigue
habiendo
situaciones
extrajudiciales
que
resolver.
En
este
sentido,
sí
hemos
notado
un
aumento
significativo,
sobre
todo,
en
uno
de
los
campos
en
los
que
nos
sentimos
más
fuertes,
el
de
la
responsabilidad
por
defectos
en
la
construcción.
En
los
años
del
último
boom
es
de
sobra
conocido
que
se
edificaron
viviendas
sin
freno.
Se
industrializó
de
tal
manera
la
producción
que
no
en
todos
los
casos
se
hicieron
las
cosas
bien.
Eso
ha
hecho
que
hayan
empezado,
de
un
tiempo
a
esta
parte,
a
aflorar
los
resultados
de
una
mala
praxis
constructiva,
que
se
traducen
en
defectos
constructivos,
que
hay
que
reparar
y de
los
que
alguien
se
tiene
que
responsabilizar.
Por
otro
lado,
la
crisis
ha
hecho
que
se
vuelva
a
mirar,
como
siempre
que
hemos
estado
en
esta
situación,
a
las
modalidades
de
autopromoción
colectiva,
comunidades
y
cooperativas,
ámbito
en
el
que
también
ofrecemos
un
alto
grado
de
especialización,
ocupando
una
parte,
cada
vez
más
importante,
de
nuestro
desempeño.
¿Se
han
visto
obligados
a
modificar
su
modelo
de
negocio
debido
a la
situación
actual?
En
si,
nuestro
modelo
sigue
siendo
el
de
antes,
con
las
particularidades
de
especialización
y
flexibilidad
que
comentábamos
antes.
Nuestra
idea
sigue
siendo
la
misma:
el
tamaño
de
un
despacho
es
directamente
proporcional
a la
movilidad
que
estén
dispuestos
a
tener
sus
componentes.
Hoy
día,
un
abogado
con
su
portátil
hace
que
su
despacho
pueda
llegar
muy
lejos.
No
cabe
duda
de
que
la
situación
actual
ha
podido
potenciar
o
acelerar
los
puntos
del
plan
de
acción
que
ya
nos
trazamos
en
su
momento,
pero
los
ingredientes
siguen
siendo
los
mismos:
especialización,
flexibilidad,
apuesta
por
las
nuevas
tecnologías,
refuerzo
de
la
presencia
en
Internet
y,
sobre
todo,
en
las
redes
sociales,
criterios
de
honorarios
contenidos,
atención
personalizada
y
una
estructura
sostenible
y
adaptable
en
cada
momento
a
los
requerimientos
de
nuestro
proceso
productivo.
¿Cuáles
son
los
servicios
más
demandados
actualmente?
¿Ha
habido
un
cambio
radical
en
estos
últimos
años?
Anudando
la
respuesta
con
la
que
dábamos
a
una
pregunta
anterior,
los
servicios
más
demandados,
en
lo
que
a
nuestro
despacho
respecta,
en
la
actualidad
son
los
que
tienen
que
ver
con
las
cooperativas
de
viviendas
y
con
los
defectos
de
la
construcción.
El
cambio
más
radical
a la
baja,
como
también
exponíamos,
se
presenta
en
el
área
de
urbanismo.
Por
lo
demás,
sigue
habiendo
una
actividad
ciertamente
recurrente
en
todo
lo
relativo
a la
propiedad
inmobiliaria,
comunidades
de
propietarios,
contratos,
sucesiones
y
herencias,
así
como
en
atención
general
y
personalizada
a
pymes.
Como
experto
en
el
sector
¿Cuál
es
la
perspectiva
del
mismo
para
los
próximos
años?
A
corto
plazo,
y
con
los
datos
económicos
que
todos
podemos
manejar,
la
crisis
seguirá
estando
presente
y no
se
espera
que,
desde
luego,
a
corto
plazo,
y
difícilmente
también
a
medio,
asistamos
a un
repunte
significativo.
Habrá
que
esperar
a
que
las
medidas
adoptadas
por
el
gobierno
se
traduzcan
en
una
tendencia
a la
estabilidad
del
empleo
y
que
haya
una
aumento
de
la
confianza
que
contribuya
al
fortalecimiento
de
nuestra
economía.
Sin
esos
ingredientes,
que
nadie
espere
milagros.
¿Se
puede
volver
algún
día
a
parámetros
del
2008?
Se
dice,
y
así
está
estudiado,
que
los
ciclos
en
la
actividad
inmobiliaria
suelen
durar
entre
7 y
10
años,
durando
más
en
ellos
la
recesión
que
la
expansión.
No
olvidemos
que
el
origen
del
último
ciclo
expansivo
de
nuestro
sector
inmobiliario
tiene
un
origen
financiero,
siendo
necesario,
según
afirman
los
expertos,
que
la
economía
crezca
por
encima
del
2%,
lo
que
invitaría
a
pensar
que
en
el
próximo
ejercicio,
2013-2014,
se
podría
empezar
una
nueva
expansión.
Ahora
bien
¿Con
niveles
de
expansión
semejantes
a
los
que
se
dieron
antes
del
2008?
Habría
que
tener
una
bola
de
cristal
para
predecir
con
tal
grado
de
detalle,
máxime
teniendo
en
cuenta
que
los
estragos
de
la
actual
crisis
deberían
dejar
en
la
mente
de
todos
huellas
para
que
no
se
produzcan
los
desmanes
del
pasado.
Pero
dejemos
que
el
mercado
actúe
y
que
el
tiempo
diga.
En
su
opinión
¿Que
se
podría
hacer
para
reactivar
la
economía
del
sector?
Ya
apuntaba
antes
que
tiene
especial
trascendencia
el
comportamiento
del
mercado
laboral.
Que
se
cree
empleo
y
que
no
se
siga
destruyendo
el
existente,
resulta
vital.
Por
otro
lado,
sería
muy
conveniente
la
recuperación
de
las
ayudas
fiscales
para
la
compra
de
la
vivienda
y la
contención
de
los
tipos
de
interés
de
los
impuestos
que
la
gravan.
También
sería
deseable
que
se
observara
un
comportamiento
de
la
Sareb
conforme
a lo
deseado
y lo
esperado.
Será
necesario
además
que
se
acometan
profundas
reformas
en
el
sector,
particularmente.
No
debería
esperarse
más
ni a
la
reforma
de
la
legislación
urbanística,
ni a
las
medidas
necesarias
para
el
favorecimiento
de
la
rehabilitación;
ni
tampoco,
sobre
todo,
para
el
acceso
a la
financiación.
Hace
ya
meses
de
la
reforma
del
código
penal
en
materia
de
responsabilidad
penal
de
las
personas
jurídicas.
¿Cómo
ha
afectado
esta
modificación
al
sector
de
la
construcción?
El
reconocimiento
de
la
responsabilidad
penal
de
las
personas
jurídicas
alcanza
a
los
delitos
sobre
la
ordenación
del
territorio
y el
urbanismo,
añadiendo
a la
responsabilidad
de
sus
administradores
legales
o
representantes
la
de
la
persona
jurídica,
y
previendo
la
posibilidad
de
que
ésta
reduzca
su
responsabilidad
si
colabora
con
la
Justicia.
El
curso
de
los
procedimientos
judiciales
en
España,
donde
es
sabido
que
se
sufren
grandes
dilaciones
en
sus
sustanciación,
impide
tener
referencias
jurisprudenciales,
que
en
definitiva,
son
las
transcendentes,
de
cómo
ha
afectado
esta
modificación
al
sector
de
la
construcción.
Ahora
bien,
puesto
que
las
empresas
constructoras
o
promotoras,
responden
penalmente
tanto
cuando
los
delitos
sean
cometidos
en
nombre
de
las
mismas
y en
su
provecho,
por
sus
representantes
legales
o
administradores
de
hecho
o de
derecho,
como
cuando
sean
cometidos
por
subordinados
de
los
anteriores,
si
no
se
ha
ejercido
sobre
ellos
el
debido
control,
bien
harían
estas
empresas,
cualquiera
que
sea
su
tamaño,
extremar
la
prudencia
y
aumentar
el
control,
con
la
adopción
de
medidas
preactivas
en
orden
a la
gestión
del
medio
ambiente
y la
formación
y
educación
de
sus
empleados
en
este
campo.
Ahora
bien,
para
la
aplicación
práctica
de
la
reforma
sigue
siendo
necesaria
la
adecuación
de
la
normativa
procesal,
para
que
no
se
quede
en
un
intento
fallido.
En
su
opinión
¿están
las
empresas
españolas
preparadas
para
afrontar
una
posible
demanda
en
este
sentido?
Por
lo
que
nosotros
hemos
podido
detectar,
todavía
no
hay
una
conciencia
clara
al
respecto.
Ello
impide
que
las
empresas
se
preparen,
pues
gran
parte
de
ellas,
sobre
todo,
conforme
su
tamaño
disminuye,
creen
que
es
algo
que
no
va
con
ellas.
Un
asunto
de
más
actualidad
¿Es
el
banco
malo
la
solución?
Todavía
es
pronto
para
sacar
conclusiones.
Sin
embargo,
los
comienzos
no
invitan
al
optimismo.
Las
primeras
noticias
cuentan
que
hay
bancos
que
están
vendiendo
viviendas
de
la
Sareb
por
encima
del
precio
que
tenían
en
sus
balances.
El
resultado
de
ello
puede
que
ser
que
quien
compre
una
de
estas
viviendas,
al
coste
marcado
más
gastos
indirectos
y
comisiones,
podría
estar
pagando
más
que
en
2008
por
el
mismo
activo
de
lo
que
hubiera
pagado
en
2008.
Esa,
desde
luego,
no
parece
que
sea
la
solución.
Ustedes
están
presentes
en
las
redes
sociales,
¿Cuál
es
su
criterio
y
experiencias
en
este
sentido?
Nuestra
experiencia
en
las
redes
sociales
no
puede
ser
más
positiva.
Ciertamente,
nos
costó
desembarcar
en
ese
mundo.
Pero,
una
vez
superadas
las
reticencias
iniciales,
nuestra
idea
es
procurar
que
tengamos
en
el
futuro
cada
vez
más
presencia
en a
las
mismas,
como
fuente
insustituible
de
colaboración
y
contactos,
y
como
plataforma
para
compartir
ideas
y
recursos.
Para
finalizar,
¿cuál
es
el
principal
objetivo
del
despacho
para
el
presente
año?
No
hay
duda.
Nuestro
principal
objetivo
para
este
año
es
aumentar
nuestra
competitividad
en
el
difícil
mercado
madrileño
y
obtener
el
mayor
número
de
soluciones
favorables
a
los
intereses
de
nuestro
clientes,
estén
donde
estén.
|