|
“A
lo
largo
de
mi
carrera
profesional
siempre
tuve
claro
que
el
modelo
de
boutique
de
tamaño
reducido,
equipo
cohesionado
y
prestaciones
modernas
podía
ser
un
referente
dentro
del
complejo
sector
de
la
abogacía
de
los
negocios.
“ Es
una
de
las
reflexiones
en
voz
alta
que
José
Maria
Dutilh,
socio
director
de
Le
Quid,
realiza
a
este
periodista
cuando
hablamos
de
abogacía,
internacionalización
y
emprendimiento,
un
cóctel
cada
vez
más
frecuente,
sobre
todo
en
los
tiempos
que
corren.
“Es
clave
un
enfoque
multidisciplinar
para
ser
internacional,
donde
se
combinen
los
aspectos
legales
y
fiscales
con
los
aspectos
de
control
interno,
financieros
o de
organización
y se
coordinen
todos
sus
procesos.
De
hecho
los
propios
clientes
que
acometen
esa
aventura
prefieren
ese
tipo
de
asesoramiento
que
parte
de
la
base
de
contar
con
un
buen
socio
local”.
El
despacho
también
se
ocupa
del
redimensionamiento
de
empresas,
a
través
de
fusiones
y
adquisiciones
y
desarrolla
la
línea
de
negocio
de
nuevas
tecnologías,
empresas
sociales,
a la
par
que
el
reto
de
llevar
adaptando
a la
pyme
los
parámetros
de
buen
gobierno
corporativo
de
las
empresas
cotizadas.
“Terminé
ICADE
E-1
en
1985,
carrera
de
Derecho
con
un
diploma
de
empresariales
en
el
ámbito
privado,
homologable
en
el
terreno
de
los
titulares
mercantiles.
Reconozco
que
en
aquellos
años
me
tiraba
mucho
el
teatro,
de
hecho
llegué
a
formar
parte
de
un
grupo
amateur
durante
los
5
años
universidad,
Muchos
de
mis
compañero
de
aquel
entonces
optaron
por
profesionalizarse.
En
mi
caso,
opté
por
inclinarme
por
mi
otra
vocación,
el
ejercicio
del
Derecho.
Otro
momento
clave
de
mi
trayectoria
profesional
lo
tengo
que
situar
en
los
años,
cuando
estudiaba
Derecho,
trabajaba
en
el
grupo
de
navieras
paterno
en
temas
jurídicos.
Con
posterioridad
hice
un
Master
en
Asesoría
Jurídica
en
el
IE
nada
más
acabar
la
carrera,
con
23
años.
Su
director
José
Maria
Cervello,
socio
de
Ernst
and
whinney,
Luego
Ernst
and
Young
apostó
por
mi
incorporación
en
mis
primeros
años
en
el
campo
legal
y
fiscal.
En
este
año
1986
eramos
solo
quince
profesionales.
Estos
años
los
recuerdo
con
cariño,
son
como
aquella
primera
novia
que
hemos
tenido.
España
se
incorporaba
a la
UE y
las
inversiones
extranjeras
entraban
de
forma
notable
en
nuestro
país.
Realicé
un
Master
en
Asesoría
Fiscal
(IE)
un
MBA
y
recientemente
el
Master
Universitario
en
Insolvencia
Empresarial
(CEU)
. De
mi
puesto
de
Gerente
salté
a la
unidad
de
Banca
de
Negocio,
Fusiones
y
adquisiciones
del
Banco
Zaragozano
que
en
aquel
momento
era
una
marca
emergente
presidida
por
Alvarez
Rendueles.
El
trabajo
era
muy
atractivo,
ayudaba
a
mezclar
los
conocimientos
legal,
fiscal
o
comercial.
Se
utilizaba
la
red
del
banco
para
intermediar
en
operaciones.
Después
de
tres
años
en
el
Zaragozano
me
incorpore
al
departamento
legal
de
Coopers
&Lybrand
que
dirigía
en
aquel
entonces
Antonio
Bañón,
abogado
del
Estado.
Es
octubre
de
1992.
A lo
largo
de
los
años
la
firma
cambia
de
nombre
PricewaterhouseCoopers;
la
firma
legal
se
llamaba
Landwell
que
acabó
fusionándose
con
Estudio
Legal
y
Mullerat.
Estuve
en
ella
hasta
octubre
del
2001
donde
acabé
siendo
socio
local
del
área
de
fusiones
y
adquisiciones
de
la
firma.
Con
posterioridad
me
incorporo
a
Stephenson
Harwood
como
Director
del
Departamento
de
Corporate
o de
Mercantil.
La
firma
fue
adquirida
por
DLA
PIPER.
En
este
bufete
global
estuve
hasta
marzo
del
2004,
fecha
en
la
que
soy
elegido
socio
de
la
oficina
de
Madrid
de
Brosa,
despacho
catalán
especializado
en
fusiones
adquisiciones,
reestructuraciones
y
concursal.
Son
los
últimos
tres
años
de
mi
carrera
profesional
hasta
fundar
mi
propio
despacho.”
Después
de
estos
siete
años
de
actividad
profesional,
¿Es
éste
el
despacho
que
usted
tenía
en
la
cabeza
poner
en
marcha?
Si,
desde
luego,
creo
que
se
acerca
bastante
a mi
percepción.
Buscaba
un
despacho
nuevo,
en
cuanto
a
servicio
al
cliente,
valores,
propósito,
uso
de
la
tecnología
y
respecto
a la
forma
de
trabajar
internamente
con
los
profesionales.
Estos
valores
enlazan
con
otras
ideas
que
están
en
la
actualidad
desde
hace
tiempo.
Es
hablar
de
sostenibilidad,
empresas
sociales
o
marcas
con
propósito.
Es
importante
que
tu
actividad
profesional
sea
rentable
desde
el
beneficio
mutuo
o la
actitud
de
servicio
o
con
fines
sociales.
Al
final
esta
actitud
supone
un
compromiso
con
los
clientes
y
nuestros
propios
profesionales.
Esta
forma
de
ver
el
ejercicio
de
la
profesión
nos
hace
especialmente
sensibles
al
reclutamiento.
Como
boutique
legal
que
somos
tenemos
capacidad
de
detectar
el
talento
en
los
abogados
jóvenes.
Estos
mismos
valores
de
los
que
le
hablo
son
compartidos
por
esas
nuevas
generaciones.
¿Qué
valor
añadido
aporta
Le
Quid
en
el
competitivo
mundo
de
la
abogacía
de
los
negocios?
Aunque
es
difícil
diferenciarse
en
este
mercado
nuestra
propuesta
de
valor
es
anticipar
soluciones
legales
para
poder
proteger
el
patrimonio
y la
empresa
de
forma
sostenible
Somos
proactivos,
investigamos
y
procuramos
anticiparnos
a
los
cambios
legislativos
para
que
éstos
sean
una
oportunidad
de
negocio
para
nuestros
clientes.
Al
final
se
trata
que
esas
mejoras
que
conseguimos
a
través
de
nuestras
propuestas
sean
cuantificables
realmente.
Habla
de
cambios
legislativos.
Acaba
de
aprobarse
una
nueva
normativa
sobre
Unidad
de
Mercado,
¿cree
que
será
efectiva
en
la
práctica?
Creo
que
va a
ser
un
gran
paso
esta
normativa
aprobada
en
cuanto
a
simplificación
de
trámites
y
licencias.
También
ayudará
a
reducir
las
infracciones
administrativas
o
sanciones
en
este
mismo
contexto.
Es
cierto
que
en
aspectos
como
el
lingüístico
no
se
ha
podido
ir
más
allá
pero
espero
que
sean
n
costes
que
se
podrán
asumir
cuando
se
implante
esta
medida.
Demasiados
cambios
legislativos
en
nuestro
país
más
de
cien
mil
leyes
aprobadas
en
nuestro
entorno.
Tiene
usted
razón.
Se
tiende
a
legislar
en
exceso
lo
que
hace
a
veces
que
la
técnica
legislativa
sea
deficiente
y
las
disposiciones
transitorias
no
están
bien
establecidas.
Quizás
sería
mejor
un
sistema
más
sencillo
que
se
cumpliera
con
mas
eficacia
y
que
ayudará
a
crear
mercado
y
que
facilitará
un
mejor
funcionamiento
de
nuestra
justicia,
ahora
atascada
en
esta
maraña
legislativa.
¿Cómo
se
ve
esta
crisis
que
asola
al
país
y su
posible
solución?
La
situación
de
crisis
viene
de
lejos
y se
gana
a
pulso.
Es
difícil
originar
esta
difícil
situación
económica
a un
país
como
España,
integrado
en
la
UE
desde
1986
pero
se
ha
conseguido
por
desgracia
por
la
labor
de
los
últimos
gobiernos
y
por
que
no
decirlo
quizás
con
la
co-
responsabilidad
de
todos.
Tiene
arreglo
esta
situación
pero
va a
costar.
Se
ha
detectado
una
falta
de
política
industrial
paralela
a un
desprecio
al
empresariado
en
nuestra
transición.
Nuestro
sistema
democrático
tenía
que
haber
puesto
en
el
centro
a
las
empresas
pero
ninguno
de
los
partidos
mayoritarios
supo
ver
el
papel
de
los
empresarios
en
ese
momento.
¿De
qué
forma
se
pueden
colocar
las
empresas
en
este
contexto
legislativo?
Es
positivo
el
discurso
de
emprendedores
que
ahora
plantea
el
Gobierno.
Quizás
un
poco
facilón,
por
así
decirlo.
No
cabe
duda
que
es
una
salida
para
el
autoempleo
y
las
microempresas
pero
no
podemos
olvidar
que
en
países
como
Francia,
Alemania
o
Italia
hay
un
tipo
de
pyme
de
un
tamaño
importante,
competitiva
que
es
el
músculo
industrial
de
estos
países
citados.
Necesitamos
desarrollar
un
ecosistema
legal,
económico,
financiero
e
industrial
favoreceros
de
este
tipo
de
empresas
también.
Ahora
buscamos
un
atajo
un
poco
precipitado
con
bonificaciones
a
determinados
emprendedores
durante
seis
meses
como
si
fuera
la
panacea
de
todos
los
males.
Hay
que
hacer
más
cosas
y
establecer
más
medidas
de
ayuda
a la
pyme
si
queremos
salir
de
la
crisis.
¿Puede
ser
la
crisis
una
oportunidad
para
un
bufete
como
el
suyo?
Son
momentos
muy
duros
pero
se
puede
conseguir.
Las
empresas
advierten
que
los
despachos
medianos
boutique
podemos
tener
un
talento
similar,
como
poco,
al
de
otras
estructuras
mayores
a
precios
más
competitivos
con
mayor
capacidad
y
calidad
de
servicio.
Son
los
socios
responsables
de
los
diferentes
departamentos
quienes
se
encargan
de
esas
gestiones
y
están
en
contacto
directo
con
el
cliente,
valor
añadido
respecto
a
otros
competidores.
Su
despacho,
Le
Quid,
en
esta
línea
de
crecimiento
ha
hecho
su
labor
de
business
angels
en
un
momento
que
falta
la
inversión.
Este
es
un
momento
de
buenas
oportunidades
de
invertir
en
España
pese
a
que
se
piense
lo
contrario
por
el
momento
que
vivimos.
Hay
inversiones
más
fáciles
de
tipo
inmobiliario
o de
tipo
pasivo
que
no
dan
rentabilidades
tan
altas
como
antes
y
que
favorecen
inversiones
alternativas.
Esto
hace
que
los
excesos
de
liquidez
y
gente
que
tiene
capital
y lo
quiere
invertir
se
plantee
ese
tipo
de
inversiones
que
quizás
son
más
complejas
que
las
habituales
pero
más
rentables
si
salen
bien
claro
desde
el
punto
de
vista
económico
y de
satisfacción
personal
pues
el
business
angel
aporta
no
solo
capital.
¿En
que
sectores
se
detectan
oportunidades
de
inversión
en
estos
momentos?
Hay
sectores
como
el
de
las
nuevas
tecnologías;
otro
también
a
destacar
como
el
de
ciencias
de
la
salud;
medicina
y
genética
o
biotecnología
están
en
auge
al
igual
que
el
comercio
electrónico
o
ecommerce
cuyas
cifras
de
crecimiento
se
explican
al
ser
un
fenómeno
que
rompe
las
reglas
de
la
competencia.
Con
las
nuevas
tecnologías
se
llega
al
cliente
de
una
forma
más
amplia
y de
forma
diferente
a
precios
muy
baratos,
rompiendo
las
reglas
de
juego
establecidas.
Otro
servicio
jurídico
que
ofrecen
tiene
que
ver
con
la
internacionalización,
¿Cómo
se
estructura
realmente?
Este
es
uno
de
los
elementos
claves
de
la
empresa
española
en
este
momento.
Gracias
a
nuestra
red
de
despachos
colaboradores
podemos
ofrecer
el
asesoramiento
jurídico
en
diferentes
países.
En
nuestro
caso
también
participamos
de
una
red
de
bufetes
internacional
y
otra
de
consultores
de
reestructuraciones
y
fusiones
con
las
siglas
IMC
que
está
extendida
en
todo
el
mundo
con
sede
en
Lugano
(Suiza).
Así
les
ayudamos
en
su
paso
al
mundo
global
y en
el
terreno
de
las
fusiones.
Nuestro
enfoque
es
multidisciplinar
en
este
aspecto.
¿Dónde
está
la
clave
en
un
proceso
de
internacionalización
de
una
empresa?
Hay
varios
factores
importantes
a
tener
en
cuenta.
El
primero
de
ellos
contar
con
un
socio
local
en
ese
país
de
origen
que
sea
solvente
e
introducido
en
ese
mercado
nuevo.
Que
no
esté
en
el
día
a
dia
y en
la
gestión
pero
que
ayude
a
desarrollar
la
futura
empresa.
Es
lo
mejor
para
que
esa
empresa
española
que
tiene
algo
que
ofrecer
se
implante
en
otro
continente.
¿Qué
destinos
son
ahora
posibles
receptores
de
empresas
españolas
y
sus
inversiones?
Además
de
Latinoamérica,
no
podemos
olvidar
el
mercado
que
es
China
ahora
en
estos
momentos.
En
ese
contexto
trabajamos
en
colaboración
con
una
consultora
del
prestigio
de
Interchina.
Fuera
de
estos
focos
de
negocios
también
estamos
presentes
en
Europa
sobre
todo
en
la
parte
de
Benelux
(Bélgica,
Holanda
y
Luxemburgo).
Creemos
que
es
un
enclave
ideal
para
que
la
pyme
española
consolide
su
posición
en
Europa.
¿Se
puede
también
hacer
diferente
el
ejercicio
de
la
abogacía?
Entiendo
que
hay
hueco
para
propuestas
innovadoras
en
el
sector
de
la
abogacía.
En
nuestra
actividad,
los
que
nos
decantamos
por
trabajar
por
cuenta
propia
estamos
motivados,
por
un
estilo
diferente
de
ejercer
la
profesión.
Estamos
convencidos
que
en
estructuras
más
pequeñas
puedes
desarrollarte
profesional
y
personalmente
mejor.
Esto
supone
un
desafío
intelectual
y
comercial
para
el
que
lo
hace
pero
te
apetece
enfrentarte
a
ello.
Sabemos
que
un
despacho
mediano
y
moderno
es
una
alternativa
a
las
grandes
estructuras.
Cita
la
palabra
moderno
para
referirse
a…
Moderno
hay
que
contextualizarlo
como
un
compromiso
con
la
gente.
Se
trata
de
apostar
por
la
honestidad
y
transparencia
que
no
exista
doble
discurso.
Que
también
exista
juego
limpio,
transparencia
y
lealtad,
a la
hora
de
captar
clientes
y
dentro
de
la
firma
a la
hora
de
reconocer
los
méritos,
promocionar
o
aprender.
Otro
matiz
de
la
palabra
tiene
que
ver
con
el
uso
eficiente
de
las
nuevas
tecnologías
y la
proximidad
al
cliente.
Ser
un
despacho
de
servicios
más
que
de
producto.
Que
conozcas
bien
las
necesidades
del
cliente
y
puedan
ser
satisfechas
de
forma
inmediata
a
precios
más
competitivos.
Veo
que
es
más
partidario
de
presupuestos
cerrados
que
facturación
por
horas…
En
estos
momentos
es
mejor
trabajar
con
los
presupuestos
lo
mas
competitivos
posible.
También
pueden
aceptar
tus
clientes
algunas
propuestas
con
honorarios
de
éxito.
Son
fórmulas
más
flexibles
que
las
ya
tradicionales.
La
facturación
por
horas
es
una
herramienta
de
gestión
interna
que
se
puede
utilizar.
Es
la
mejor
fórmula
de
ver
la
rentabilidad
de
los
clientes
y la
asignación
de
recursos
a
los
mismos.
Te
ayuda
a
trabajar
de
forma
más
eficiente.
Esa
flexibilidad
ha
llegado
también
al
abogado,
ya
no
solo
es
un
buen
técnico
sino
que
se
le
piden
habilidades
comerciales…
En
general
creo
que
a
los
abogados
nos
gusta
la
actividad
comercial.
Creo
que
ya
estamos
acostumbrados
y
nos
gusta
hablar
con
posibles
clientes
y
trabajar
en
su
captación.
La
pelea
interna
está
en
que
no
queremos
dejar
el
trabajo
técnico.
Se
trata
de
gestionarlo
y
compaginarlo
con
la
gestión
interna
y la
actividad
comercial
de
la
firma,
cuestión
que
no
siempre
es
sencilla.
Tenga
en
cuenta
que
en
otras
profesiones
estas
actividades
están
n
repartidas
entre
diferentes
profesionales.
En
la
abogacía,
tendemos
a
buscar
el
equilibrio
los
propios
abogados
en
nuestro
tiempo
para
estos
temas.
En
el
caso
suyo,
¿Cómo
compagina
su
trabajo
de
socio
director
del
despacho
con
las
otras
ocupaciones
profesionales?
Siguiendo
las
enseñanzas
de
un
conocido
coach
sobre
cómo
gestionar
mi
tiempo
a
través
de
tres
listas,
cada
una
de
ellas,
de
un
color,
representa
una
actividad
que
hago.
Producción
sería
la
azul;
negra
sería
inversión
y la
roja
supone
la
de
gestión.
Se
trata
que
tu
tarea
se
centre
en
la
parte
azul
de
producción
y
servicio
al
cliente.
Y en
la
negra,
la
relacionada
con
la
inversión
o el
fondo
del
comercio
sin
que
te
coma
la
parte
administrativa,
cuestión
que
a
veces
sucede
en
las
pymes.
Hay
que
procurar
que
no
te
acapare
esta
parte
de
gestión.,
sabiendo
planificar,
organizar
y
delegar.
¿Sobre
el
futuro
de
la
firma,
Le
Quid
está
abierta
a
una
integración
a
corto
o
medio
plazo?
Nunca
es
descartable
una
integración
dentro
del
mismo
o
similar
modelo
de
negocio.
Habría
que
ver
su
programa
de
intenciones
y si
sus
valores
son
similares
a
los
nuestros.
Luego
también
es
importante
que
exista
química
y
que
se
comparta
la
forma
de
actuar.
Veremos
que
nos
depara
el
futuro.
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