).
Quiero
aprovechar
éste
para
aportar
un
poco
más
a lo
que
ya
se
ha
escrito,
poniendo
el
punto
de
mira
en
los
aspectos
tecnológicos
que
tanto
pueden
ayudar
a
conseguir
ese
objetivo
de
iniciar
exitosamente
una
actividad
profesional
por
cuenta
propia.
La
tecnología
ha
avanzado
a
pasos
agigantados
en
los
últimos
años,
siendo
internet
uno
de
sus
paradigmas.
Y de
ello
se
pueden
beneficiar
los
abogados
que
desean
iniciar
su
propia
andadura
profesional.
Hace
tan
solo
unos
días
una
buena
amiga
abogada
con
la
que
estuve
comiendo
hace
casi
un
año,
y a
quién
comenté
los
beneficios
que
internet
podía
reportarle,
me
enseñaba
la
página
web
que
ella
misma
había
creado
con
un
servicio
gratuito.
También
me
explicaba
emocionada
que
después
de
darse
de
alta
en
un
portal
de
abogados
en
internet,
ahora,
el
80%
de
su
trabajo
le
llegaba
a
través
de
ese
portal.
¿Es
posible
que
sea
tan
fácil?
Por
supuesto
que
no!
Para
conseguir
todo
ese
trabajo
tuvo
que
hacer
lo
que
en
realidad,
mejor
hacemos
los
abogados:
estudiar,
escribir
y
publicar,
y
hacerlo
de
forma
regular
y
con
calidad.
Entonces
sí,
un
trabajo
bien
hecho
unido
a
una
tecnología
que
permite
una
gran
difusión
y
visibilidad,
junto
con
la
elección
adecuada
del
canal,
le
reportó
un
incremento
de
clientes
y
facturación.
Para
un
abogado
que
empieza
su
actividad
en
solitario,
toda
fuente
de
captación
de
clientes
es
fundamental,
y
estos
portales
son
un
buen
ejemplo,
pero
también
es
cierto
que
exigen
un
trabajo
constante
y
concienzudo
para
obtener
los
mejores
resultados.
Eso
conlleva
la
necesidad
de
seleccionar
los
canales:
es
mejor
hacerlo
muy
bien
en
dos,
que
medianamente
bien
en
cinco.
Más
allá
de
los
portales
de
internet,
también
puede
utilizarse
la
página
web
del
despacho
a un
nivel
muy
superior
al
habitual
prestando
servicios
online
mucho
más
sofisticados
que
un
simple
formulario
para
que
un
cliente
haga
sus
preguntas
o
envíe
un
contrato
para
que
sea
revisado.
La
comoditización
o
estandarización
de
muchos
servicios
jurídicos
hace
que
éstos
bajen
de
precio,
se
adquieran
fácilmente
en
la
red
y
algunos
abogados
que
iniciaban
sus
prácticas
prestando
justamente
estos
servicios,
ahora
ya
no
tengan
esta
opción
o
bien
no
les
resulte
en
absoluto
rentable
dado
que
el
coste
de
las
horas
que
debe
destinar
a
prestarlos
no
es
competitivo.
Plataformas
tecnológicas
como
por
ejemplo
DirectLaw
(http://directlaw.co.uk/)
permiten
prestar
estos
servicios
de
forma
competitiva
al
ser
el
cliente
quién
desarrolla
la
mayor
parte
del
trabajo.
El
despacho
pre-diseña
los
contratos
que
mediante
una
estructura
de
formularios
y
menús
de
ayuda
contextuales
son
rellenados
on-line
por
el
cliente.
Previa
revisión
del
documento
por
un
abogado
(en
caso
necesario)
y
pago
del
servicio,
éste
puede
ser
descargado
y
re-utilizado.
Es
un
servicio
accesible
las
24
horas
del
día
de
forma
que
el
abogado
no
tiene
que
estar
en
la
oficina
para
que
el
cliente
empiece
a
utilizarlo.
Si
el
abogado
ha
hecho
un
buen
trabajo
en
términos
de
marca
personal
y
posicionamiento,
esta
plataforma
puede
suponer
una
fuente
de
ingresos
adicional
relativamente
cómoda:
no
hay
negociación
de
honorarios,
el
abogado
los
prefija;
elimina
los
impagados
porque
el
servicio
es
de
pre-pago;
no
requiere
que
el
abogado
destine
tiempo
a
revisar
si
el
cliente
ha
cumplimentado
toda
la
información
y
aportado
la
necesaria,
la
aplicación
efectúa
estos
controles.
Este
tipo
de
aplicaciones
son
muy
avanzadas
y
por
este
motivo
no
son
gratuitas,
pero
su
coste
en
realidad
es
muy
reducido.
La
interficie
de
DirectLaw
aún
no
está
traducida
al
castellano,
pero
puede
utilizarse
perfectamente
y me
consta
que
algún
despacho
español
ya
lo
está
haciendo.
Otra
aplicación
tecnológica
de
gran
ayuda,
si
bien
al
principio
puede
parecer
innecesaria,
es
un
software
de
gestión
en
el
que
tener
los
expedientes
organizados,
las
fichas
de
clientes
bien
cumplimentadas
y la
facturación
ordenada.
Nos
ayudará
a
mejorar
tanto
a
nivel
comercial
como
de
gestión.
En
el
mercado
español
existen
programas
prediseñados
especializados
en
el
sector
legal
cuyas
funciones,
informes,
expedientes
y
formas
de
facturación
son
específicas
para
abogados
y
despachos.
Actualmente
es
absurdo
pensar
que
se
puede
gestionar
un
despacho,
por
pequeño
que
sea,
con
un
simple
excel.
Las
hojas
de
cálculo
pueden
ayudar,
pero
es
necesario
tener
bien
ordenada
toda
la
información
del
despacho,
ya
sea
para
utilizarla
en
nuestro
favor
(estudios
de
rentabilidad,
de
costes,
venta-cruzada,
previsiones
de
facturación,
etc...)
como
en
beneficio
de
los
clientes
(informes
de
actuaciones,
horas
destinadas
a
sus
asuntos,
notificaciones,
etc...).
Estas
son
algunas
tecnologías
útiles
para
emprendedores
del
sector
legal.
Como
indicó
Fernando
Mier
de
Iuristax
“emprender
es
una
actitud
vital”
(http://www.lawyerpress.com/news/2012_12/2612_12_003.html)
(es
como
un
motor
que
se
lleva
dentro,
pero
si a
ese
motor
le
damos
las
herramientas
adecuadas,
seguro
que
funciona
mucho
mejor.