|
Reflexionar
sobre
el
enfoque
a
dar
a la
mediación
en
las
organizaciones
puede
resultar
más
o
menos
complejo,
pero
hacerlo
sobre
la
mediación
laboral
resulta
más
complicado,
por
lo
difícil
que
resulta
hacer
comprender
a
los
interesados,
de
qué
estamos
hablando.
Haced
la
prueba,
salid
a la
calle
a
preguntar
por
la
mediación
en
el
ámbito
laboral,
y
además
de
encontrarnos
con
caras
de
extrañeza,
escucharemos
respuestas
preconcebidas,
o
del
estilo
de
que
la
mediación
sólo
es
para
“los
que
se
quieren
divorciar”
o
“tienen
problemas
familiares”,
como
me
dijo
un
buen
amigo
y
profesional
de
RRHH.
En
los
momentos
actuales,
más
que
en
cualquier
otro
momento,
las
empresas
se
plantean
cada
paso
que
dan
e
intentan
reducir
al
máximo
sus
costes.
Es
en
ese
contexto
en
el
que
se
hace
necesario
valorar
los
costes
que
pueden
tener
los
asuntos
pendientes
en
los
juzgados,
y
además,
los
costes
que
para
las
empresas
conllevan
los
conflictos
laborales
abiertos
y no
resueltos,
o lo
que
es
peor,
mal
resueltos,
(inspecciones
de
trabajo,
juicios,
bajas
laborales,
mal
clima
laboral,
bajo
rendimiento
de
los
empleados,
…
etc)
e
incluso
el
coste
que
todo
esto
supone
a
nivel
personal
para
el
trabajador.
Pese
a
todo
ello,
a la
mayoría
de
las
empresas
aún
les
falta
dar
el
salto,
para
plantearse
la
mediación
como
una
forma
de
solución
de
los
conflictos.
La
mediación
en
el
ámbito
laboral,
como
herramienta
complementaria
a
otros
instrumentos
de
resolución
de
conflictos,
sirve,
sin
lugar
a
dudas,
para
gestionar
personas.
Y,
bien
utilizada
por
las
empresas,
va a
proporcionar
eficacia,
ahorro
de
costes
y de
tiempo
y,
repercutirá
positivamente
en
el
clima
laboral
y la
productividad
de
la
empresa.
Hay
que
partir
de
que
el
conflicto
laboral
en
una
empresa
es
siempre
una
posibilidad
latente,
sin
embargo,
se
puede
prevenir
y se
pueden
evitar
las
consecuencias
negativas
que
se
derivan
de
él
si
se
gestiona
adecuadamente.
El
conflicto
puede
tener,
en
muchas
ocasiones,
su
lado
positivo:
es
una
oportunidad
para
crear
nuevas
situaciones
y
expectativas
si
se
trata
de
forma
eficiente
y
adecuada,
y la
mediación
es
una
buena
herramienta
para
gestionarlo.
Afrontarlo
de
esta
manera
es
un
reto,
requiere
un
cambio
de
mentalidad,
no
sólo
para
las
empresas,
sino
también
para
las
asesorías
jurídicas
de
las
empresas,
y,
por
supuesto,
también
implica
un
cambio
de
mentalidad
para
los
equipos
de
RRHH
que
tienen
la
responsabilidad
de
adiestrar,
en
esta
materia,
a
todos
aquellos
que
lideran
y
gestionan
equipos
de
personas
dentro
de
una
organización.
Hay
que
pensar
que,
a
través
de
la
mediación,
se
hace
posible
la
obtención
de
soluciones
creativas,
responsables
y
autogestionadas.
Esto
es a
veces,
difícil
de
asumir
por
aquellos
que
tienen
personas
a su
cargo
y
entienden
que,
por
encima
de
todo,
ha
de
prevalecer
su
decisión.
Desde
luego
este
tipo
de
perfiles
son
poco
receptivos
a
herramientas
como
la
mediación.
Llegados
a
este
punto,
es
preciso
señalar,
entre
otros,
los
siguientes
elementos
clave:
A)
Es
elemental,
al
menos,
que
las
empresas
conozcan
que
la
mediación
es
una
herramienta
de
gestión
de
personas,
aplicable
al
ámbito
laboral.
B)
La
mediación
es
un
instrumento
de
gestión
de
cambios
en
las
organizaciones
que
permite
buscar
la
calidad
de
las
relaciones
dentro
de
la
organización.
C)
Sirve
para
incentivar
la
cooperación
de
equipos
y
prevenir
el
deterioro
del
clima
laboral.
Lo
que
nos
lleva
a
pensar
que
es
un
elemento
a
tener
en
cuenta
a
incluir
en
los
Protocolos
de
Prevención
de
acoso
laboral.
D)
La
Mediación
permite
encontrar
soluciones
creativas
adaptadas
al
entorno
de
la
empresa
o
centro
de
trabajo,
respondiendo
a
las
necesidades
específicas
de
cada
caso
concreto,
(por
ejemplo,
un
conflicto
sobre
fijación
de
periodo
de
vacaciones
o
concreción
horaria
de
un
trabajador
con
Reducción
de
jornada
por
Guarda
Legal).
E)
Favorece
el
pensamiento
alternativo
y
permite
alcanzar
soluciones
creativas,
mediante
la
negociación,
lo
que
favorece
el
trabajo
en
equipo.
En
definitiva,
si
las
empresas
valoran
los
costes
que
se
derivan
de
un
conflicto
y en
la
rentabilidad
que
se
puede
obtener
utilizando
una
herramienta
como
la
Mediación,
la
respuesta
parece
evidente,
la
Mediación
bien
utilizada
es
sinónimo
de
excelencia,
rentabilidad,
y
calidad
de
prestación
del
servicio.
|