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Estimado navegante:
Por unos días, una ciudad nuestra como Valencia ha sido el centro de reunión de la abogacía mundial. A lo largo de esta última semana se ha celebrado la 59 Edición de la UIA, Unión Internacional de Abogados, la mayor asociación de letrados del mundo.
Quien te escribe, ha tenido la oportunidad de charlar con abogados de Latinoamérica, letrados de Europa del Este o juristas de Africa. Ha sido una semana muy intensa y nuestro portal digital, Lawyerpress, medio oficial de esta cumbre de abogados, ha ido dando cuenta de los temas más destacados.
La abogacía, que todavía no goza de la consideración social que se merece, fue la primera voz que se alzó ante la crisis de los refugiados sirios. Tal y como señalaba Mariano Durán, presidente del Comité Organizador de esta 59 Edición, un país como España había logrado reunir a unos 3000 letrados dispuestos a ayudar a estos nómadas políticos.
Grecia, Turquía, Bulgaría, también han sido países en los que sus letrados se han mostrado generosos y han abierto líneas de colaboración con estas personas. En el otro lado, la impericia, una vez más de Bruselas, incapaz de gestionar la mayor crisis política tras la Segunda Guerra Mundial. Algo habrá que cambiar en la UE para que este Ejecutivo europeo funcione alguna vez en algo.
A lo largo de esta semana en Valencia se han multiplicado las mesas redondas: Disciplinas de toda la vida como el derecho laboral o la reforma penal a la luz del compliance, con otras actividades como sport law y las marcas, fashión law o el arbitraje.
Del arbitraje, mencionar el premio recibido a la Comisión de la UIA por la labor hecha a lo largo de este año y el trabajo de CIMA, única entidad arbitral presente en este evento y organizadora de una mesa redonda que congregó a un centenar de expertos.
El arbitraje, pese al inmovilismo de la Administración, se mueve y ya es una garantía de seguridad jurídica en el comercio internacional. Días atrás la propia CIMA, con Gonzalo Stampa, su director general a la cabeza, había mantenido un encuentro comercial al más alto nivel con empresarios y juristas de Hong Kong. Emplear el arbitraje en estos países asiáticos refuerza, no cabe duda la seguridad jurídica de cualquier operación comercial.
En Valencia hemos estado con la plana mayor del CGAE. Hemos respetado el silencio de Carlos Carnicer, presidente hasta el 14 de enero, quien ya anunció que no se iba a presentar a un cuarto mandato. Nadie duda el gran trabajo que ha hecho en los últimos años sobre todo por dignificar la profesión de abogado y luchar por una justicia mejor.
Pero el tiempo corre para todo el mundo y Carnicer acertadamente ha dejado paso a savia nueva. La contienda electoral que se avecina tiene tintes muy interesantes. Victoria Ortega, actual Secretaria General, es uno de los candidatos. Sabemos que no será el único.
Lo importante es que el nuevo presidente del CGAE convierta a la abogacía institucional en protagonista de las nuevas reformas. Hay que reorganizar los Colegios de Abogados a los nuevos tiempos y negociar con Competencia para evitar que sigan llegando las multas. También la reforma de la Justicia Gratuita será otra asignatura para la próxima legislatura que tendrá que abordarse desde esta entidad. Los periodistas pedimos más transparencia y contacto con los medios de cara a que los resultados de las deliberaciones sean conocidos. Pero una rueda de prensa tras cada Pleno, lo hace CGPJ y el Gobierno, es lo lógico.
Valencia ha demostrado a nuestra abogacía corporativa, como se puede tener peso en las instituciones. En una sociedad como la que vivimos donde los cambios normativos son frecuentes resulta fundamental que nuestra abogacía institucional esté alerta, sea escuchada y esté en todas las mesas de trabajo que el Ministerio proponga.
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@LuisjaSánchez |