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José Ramón Moratalla Escudero - Marketing & Law - BLOGS de LP emprende

Marketing & Law

José Ramón Moratalla Escudero - @jrmoratalla

El desafío de implantar un nuevo modelo de relación con los clientes en los despachos de abogados

15 de DICIEMBRE de 2014

Si hiciésemos hoy en cualquier colegio de abogados una encuesta entre los titulares de despachos con el objeto de identificar qué tres elementos son las fundamentales en el desarrollo y éxito en el negocio del asesoramiento jurídico, sin lugar a dudas, la respuesta vendría dada por la tríada formada por el capital humano, el conocimiento jurídico y los clientes. Si bien, es fácil deducir que no sería igual de sencillo lograr el acuerdo entre los encuestados a la hora de ordenar por importancia estos elementos.

De aquí se podría deducir que de la correcta y eficaz gestión de todos y cada uno de estos elementos depende, en mayor o menor grado, el éxito del despacho. Pero la conclusión más unánime y sorprendente la encontraríamos, en cambio, si volviésemos a formular una nueva pregunta en la que se requiriese para valorar qué gestión es la que se considera más importante para el desarrollo y pervivencia de un despacho de abogados, a elegir entre estas tres opciones: la gestión del capital humano, la del Know How y la de los clientes. Aquí la respuesta, de seguro, resultaría unánime: la correcta gestión de los clientes.

Fue en los inicios del año 2.000 cuando en el mundo conceptual del Marketing surgió un nuevo término que pronto se puso de moda: nos referimos al CRM (Customer Relationship Management) o gestión de las relaciones con el cliente. Sin embargo, este concepto más que una novedad, considero, se trata de una evolución natural y lógica de otro mucho más asumido dentro del ámbito del marketing: el marketing relacional, que, a su vez, ha evolucionado para llegar, -gracias en gran medida a la irrupción de Internet y el consiguiente marketing on line-, al marketing one to one o del 1x1.

Hoy el CRM ofrece a las empresas, y por extensión –debido a su naturaleza empresarial- a los despachos de abogados, una herramienta idónea para lograr la integración y automatización de los procesos y procedimientos que toda empresa u organización afronta para relacionarse con sus clientes y usuarios.

El CRM supone una orientación estratégica del bufete hacia al cliente, y es aquí cuando se pone de manifiesto la necesidad de concebir el CRM o el modelo elegido de gestión de las relaciones con los clientes del despacho como una cultura aceptada y asumida por todos los integrantes de la organización que necesariamente se ha de ejecutar y seguir hasta sus últimas consecuencias. Se pretende con ello orientar el despacho al cliente, cambiando si es necesario su modelo de gestión, e incluso –si así fuese necesario- su modelo de negocio.

 

¿Qué beneficios se logran para el despacho con la implantación del CRM?

El CRM nos permitirá:

>>> CONQUISTA DE UNA MAYOR CALIDAD DE SERVICIO, como consecuencia de:

• Evolucionar de servicios indiferenciados a servicios personalizados. Logrando con ello recabar mejor calidad de servicio y adaptación a las necesidades específicas de los clientes.

• Focalizar lo que realmente importa a cada cliente. Mejor adecuación a las expectativas individuales y empresariales del cliente

• Acceso mediante un único punto de contacto a todas las necesidades de relación del cliente con el despacho, así como aumento de “posibilidades de acceso” satisfactorias para el cliente.

• Mejora en el seguimiento activo de los casos e intereses del cliente.

• Potencia considerablemente la gestión interna de conocimiento del bufete.

• Optimización de la asignación de recursos del bufete y del cliente.

• Mejor calidad y personalización del servicio mediante la retroalimentación o “feedback” de información de cada individuo componente del bufete.

 

>>> OBTENCIÓN DE UN MEJOR DESARROLLO ECONÓMICO, merced a:

• Simplificación de gestiones burocráticas.

• Desarrollo de habilidades tecnológicas por parte de los componentes del bufete.

• Mejora el nivel productivo reduciendo el tiempo de acceso al servicio.

• Mejora el desarrollo en la prestación de los servicios legales, disminuyendo la duplicidad de trabajo, las disfunciones y el tiempo de gestión.

• Garantía a la hora de evitar errores en el registro o gestión de la información del cliente.

 

>>> CONSECUCIÓN DE MAYOR VINCULACIÓN Y COMPROMISO DEL CLIENTE CON EL DESPACHO, propiciada por:

• Identificación de los perfiles “escépticos” hacia el despacho para el desarrollo o implantación de nuevos servicios legales o no legales destinados al cliente.

• Mejora la de los procesos de obtención y análisis de opiniones y consultas.

• Desarrollo de rutas de acceso que posibilitan la participación (tanto por parte de los clientes como por parte de proveedores, partners, colaboradores y resto de stakeholders).

• Aumento del nivel de compromiso de los clientes mediante el diálogo continuo con el bufete.

 

>>> MEJORA DE LA EFICACIA EN LA GESTIÓN, gracias a:

• Optimización de las tareas administrativas, mejorando la eficacia de los recursos y procesos.

• Mejora de la planificación por la precisión en la recolección de datos a lo largo del tiempo.

• Prestar una amplia gama de servicios por el primer contacto del cliente a través del primer contacto directo con el personal de atención al cliente (reduciendo la intervención secuencial de múltiples empleados en la gestión).

• Reducción del personal que se requiere para el desarrollo de procesos integrales internos del despacho: mayor eficacia de la plantilla, tanto especializada como no especializada.

• Reducción del absentismo y rotación de empleados de contacto directo con el cliente.

• Mejora de la autonomía del personal en la prestación de servicios (facilitando la labor del abogado Account Manager en el proceso).

• Mayor rapidez de acceso a la información y capacidad de gestionarla para los proveedores de servicio y por lo tanto, mejor respuesta hacia el cliente.

• Integración de bases de datos lo que supone procesos más eficaces de minutaje y facturación.

• Mejora en la gestión de los canales (Ej. migración de segmentos de clientes hacia accesos y canales más eficaces).

• Posibilita el auto-servicio para clientes (Ej. mediante formularios en el website del bufete).

• Mejora del flujo de información, reduciendo los plazos y eliminación de la duplicidad (o multiplicidad) de datos.

• Mejora la integración de los datos y reduce los costes de comunicación de los mismos, así como los de localización del ciudadano.

¿Qué valor añadido reciben los clientes a los que va enfocada esta cultura de gestión?

Es claro: que reciben un trato personalizado y que los servicios que se le ofrecen o que reciben por parte del bufete van adaptados a sus necesidades y preferencias; e incluso los servicios añadidos como formación, auditoría o compliance, gestión patrimonial, etc, que pudiera prestar el despacho se adaptarían a los requisitos que en otras ocasiones ya hayan solicitado al cliente.

En definitiva, se consigue y ofrece la adaptación y personalización constante y permanente del servicio a prestar y, sobre todo, la mejora de la relación con el cliente.

“En el fondo son las relaciones con las personas lo que da sentido a la vida” (Karl Wilhelm Von Humboldt).

 
 

 


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José Ramón Moratalla Escudero - @jrmoratalla

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