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Quisiera aportar mi visión, ya que como Procuradora de los Tribunales, puedo
ofrecer una perspectiva distinta sobre este tema y me gustaría dejar dos ideas
claras:
- El abogado es la llave para que los ciudadanos abran la puerta de Sala de
mediación y deseen sentarse a su mesa.
- Para lograr una mediación de calidad hemos de contar con la presencia
ineludible de los abogados.
Pero para llegar a esta conclusión, vamos a comenzar por el principio.
El Abogado que "procura " mediar, sería el pistoletazo de salida de una carrera
dirigida hacia la mediación de calidad como meta final.
Desde el momento en que la mediación ha entrado a nuestras vidas para quedarse,
la palabra "mediación" suena y suena cada vez con más fuerza, e incluso los
medios de comunicación emiten anuncios televisivos en los que se habla del
mediador.
El abogado comienza a preocuparse por la posible intromisión de otros gremios en
su mundo feudal. Él es quien conoce mejor cómo asesorar y resolver los
problemas de sus clientes, pero ahora se siente amenazado. Oímos constantemente
la frase, "sí ,mediación, algo que llevo haciendo yo toda la vida!" "¡¡Estoy
cansado de negociar y mediar constantemente!!"
No nos alarmemos!! El abogado tiene un papel imprescindible en el ámbito de la
mediación. Su lugar va a ser insustituible, básico y fundamental.
Lo verdaderamente importante es diferenciar la función del abogado de la del
mediador y saber el momento en el que puede y debe intervenir uno y otro.
Son dos profesiones diferentes y a su vez complementarias.
El mediador
no debe dirigir ni asesorar en el proceso de mediación, iría en contra de los
principios básicos de los que alardeamos, esto le corresponde al abogado.
El Abogado
que desee ser mediador ha de despojarse de su toga, chaqueta, cartera y
conocimientos jurídicos de abogado para convertirse en mediador, como figura
aséptica y neutral, a mi entender, debe pulsar el botón de "reseteo".
Por tanto hay que tener muy claros los límites de ambas profesiones y lograr que
una no solape a la otra
En la fase de premediación,
las personas que tienen un conflicto, normalmente acuden a su abogado de
confianza. Este es el
momento clave
en el que es fundamental dar la información completa sobre las distintas
alternativas. El abogado, debe explicarles que además de la vía judicial,
existe la mediación. Esto no sería tirar piedras sobre su propio tejado,
sino
ubicar a su cliente en el lugar adecuado para que llegue a obtener la mejor
solución, la que más le pueda satisfacer y sea más económica.
El abogado es el que tiene la llave de la puerta hacia la mediación, en él
confía el cliente por lo tanto de él depende que el cliente se decante por una
vía y otra. El cliente va a seguir sus indicaciones y consejos y si el
Abogado no le ofrece esa opción, puede ser que la desconozca y no preste
atención a cualquier oferta de información sobre mediación.
¿Pero qué gana el abogado, si su cliente decide decantarse por acudir a la
mediación?
En primer lugar tendría que derivar el asunto a un mediador, puede
orientar al cliente sobre los mediadores que conoce e indicarle sobre la
peculiaridad de cada uno de ellos. De momento no pierde al cliente, si este
se ve reconfortado por el consejo sabrá que va a estar ahí para asesorarle
jurídicamente.
En la fase mediación,
una
vez que el cliente haya decidido iniciar las sesiones de mediación, el abogado,
como profesional del Derecho es el único apto para asesorar
jurídicamente. Los mediados se sentirán respaldados y seguros al poder
consultar todas las dudas. Por lo tanto el Abogado de momento no ha perdido
nada, sino que ha mantenido al cliente y además va a cobrar por realizar el
trabajo de asesoramiento.
Y ya en la fase
post-mediación,
una vez que la mediación finalice, el letrado es el encargado de dar forma
jurídica al acuerdo al que los mediados han llegado y verificar si es
sostenible o no la solución a la que han llegado. Además se encargará de
redactar el acuerdo para llevarlo al Juzgado o en su caso llevarlo al
Notario para elevarlo a escritura Pública. El abogado cobrará por ello.
En Procumedia somos un equipo multidisciplinar, trabajamos codo con codo
Abogados, Procuradores, economistas, arquitectos,psicólogos...porque entendemos
que
la colaboración de todas las profesiones y disciplinas, enriquecen y logran la
mayor satisfacción de nuestros clientes.
Ellos son importantes para nosotros y nosotros pretendemos orientarles para que
aquello que les ha llevado a nuestro despacho se resuelva de forma más rápida,
eficaz , económica y más satisfactoria para ellos.
Somos conscientes de la importancia del abogado en la mediación y la labor
encomiable que tiene frente al cliente.
Creemos que es básico diferenciar al
abogado
que actúa en mediación como asesor, experto jurídico y como pieza clave y
básica y al
mediador
como una figura aséptica, despojada de todo tipo de profesiones anejas,
simplemente como mediador, ello logrará una mediación de calidad
A la mesa de la mediación nos podemos sentar todos, hay cabida para todas las
profesiones, ello hará que la mediación sea una mediación plural y de calidad. |