Un probable Brexit ‘duro’ afectará la jurisprudencia de todos los sectores de actividad

Publicado el jueves, 1 marzo 2018

Justo cuando las negociaciones sobre el Brexit entre Gran Bretaña y la Unión Europea sufren una nueva crisis (ahora a propósito de la consideración jurídica de Irlanda del Norte), la abogacía española se ha preguntado cómo afectará la primera ‘baja’ comunitaria en el día a día de los abogados tanto in house como externos a la hora de aconsejar a sus clientes. La respuesta: se avecina un terremoto jurisprudencial para el que se tiene que estar preparado.

Imagen de la primera mesa redonda, moderada por la decana del ICAB, María Eugenia Gay, de la jornada organizada por el CGAE sobre oportunidades y retos del Brexit para la abogacía

Núria Ribas / @oikit

Todos los sectores se verán afectados por lo que parece que va a ser un Brexit duro. Nuestros clientes tendrán que preparar planes de contingencia en varios aspectos relacionados con las relaciones entre Gran Bretaña y España”, aseguró Francisco Garcimartín, catedrático de Derecho Internacional Privado de la UAM y consultor de Linklaters, en la jornada “Brexit: consecuencias, requisitos y oportunidades en el ejercicio profesional”, organizada por el Consejo General de la Abogacía este pasado miércoles.

Lo cierto es que todo parece indicar que, a partir de marzo de 2019, Gran Bretaña se va a convertir en un tercer país. Las negociaciones entre el Gobierno de Theresa May y Michel Barnier, el jefe de la delegación comunitaria, van mal. No se avanza. La posibilidad de conseguir una relación jurídica al estilo de la de Noruega se va esfumando. Así que, como cualquier otro tercer país, centenares de directivas europeas que hasta ahora regían las relaciones comerciales y laborales, jurídicas, en definitiva, en Gran Bretaña como miembro de la UE van a desaparecer.

Los sectores que más lo notarán serán los más regulados, claro, como el financiero o el energético”, apuntó Garcimartín. “Pero también habrá grandes modificaciones en, por ejemplo, Derecho de Sociedades. Ahora es relativamente sencillo fusionar una empresa británica con una española gracias a una directiva…que quedará sin efecto”.

Garcimartín también señaló cambios en el campo de las patentes, marcas y reconocimientos de denominaciones de origen; en Derecho de la Insolvencia; en Derecho de Familia (el retorno inmediato de menores ilegalmente trasladados a Gran Bretaña, por ejemplo, dejará de ser aplicable porque el reglamento que lo permite decaerá); o la contratación internacional (el 80% de esta contratación se realiza eligiendo tribunales ingleses, especialmente en operaciones como emisión de bonos).

Oportunidades que se abren

No todo son palos en las ruedas. El Brexit también ofrece oportunidades para el sector jurídico español. De entrada, las modificaciones jurídicas mencionadas hacen más imprescindible si cabe tener un buen abogado al lado. Pero también para la propia abogacía se puede abrir un campo nuevo: el de los tribunales especiales que, tanto en París como en Frankfurt, se están habilitando para funcionar conforme la jurisprudencia inglesa.

El Derecho inglés es el que se aplica en muchos Estados del mundo para las relaciones comerciales. Y el caso de los tribunales en Francia y Alemania, con jueces bilingües, que reconocen el Derecho anglosajón, es paradigmático”, apuntaba durante la jornada David Greene, presidente de la Comisión de Asuntos Internacionales de The Law Society.

De hecho, España realizó un amago por constituir este tipo de tribunales, aunque sin éxito. Es una forma – París y Frankfurt así lo han entendido – de salvar el cambio radical de jurisprudencia y reglamentos en la práctica totalidad de contenciosos comerciales. También el arbitraje internacional crecerá, en gran medida para evitar llegar a unos tribunales que tendrán que lidiar con qué jurisprudencia se aplica, especialmente durante los dos años que dure el periodo de transición hasta que Gran Bretaña se convierta, parece, en un tercer país.

 

Sobre el autor

Periodista. Más de 20 años de experiencia en medios escritos y en comunicación política y corporativa. Periodismo jurídico, económico, político y cultural. Veraz siempre; parcial, también. @oikit

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